ALMERÍA HOY / 20·07·2026
La Guardia Civil mantiene desplegado su dispositivo especial de control de la navegación recreativa en el litoral almeriense, una campaña centrada en la vigilancia activa que ya deja sus primeros datos concretos. Tras superar las ciento cincuenta inspecciones realizadas, los agentes han tramitado sesenta y seis propuestas de sanción. De este conjunto de infracciones detectadas, veintinueve corresponden de manera explícita a motos náuticas.
En este tramo de la campaña, la labor policial se focaliza en el control efectivo de actividades comerciales como los chárteres y las denominadas party boats. Los agentes comprueban de forma sistemática la vigencia de las titulaciones, el estado de la Inspección Técnica de Barcos (ITB) y las pólizas de seguro de responsabilidad civil. Asimismo, se fiscalizan las habilitaciones profesionales para atajar posibles situaciones de intrusismo o irregularidades laborales en coordinación con las unidades de Fiscal y Fronteras.
La operativa de vigilancia atiende de forma prioritaria a los fondeos en zonas no autorizadas o con protección medioambiental, con especial atención a las limitaciones impuestas en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar. Junto a esto, se supervisa la navegación sin titulación y se vigila el cumplimiento estricto de las franjas de seguridad de 200 metros en la costa, obligando a usar los canales balizados para acceder a las playas y sancionando el exceso de velocidad o el acceso a zonas exclusivas de bañistas.
En este tramo de la campaña, la labor policial se focaliza en el control efectivo de actividades comerciales como los chárteres y las denominadas party boats. Los agentes comprueban de forma sistemática la vigencia de las titulaciones, el estado de la Inspección Técnica de Barcos (ITB) y las pólizas de seguro de responsabilidad civil. Asimismo, se fiscalizan las habilitaciones profesionales para atajar posibles situaciones de intrusismo o irregularidades laborales en coordinación con las unidades de Fiscal y Fronteras.
La operativa de vigilancia atiende de forma prioritaria a los fondeos en zonas no autorizadas o con protección medioambiental, con especial atención a las limitaciones impuestas en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar. Junto a esto, se supervisa la navegación sin titulación y se vigila el cumplimiento estricto de las franjas de seguridad de 200 metros en la costa, obligando a usar los canales balizados para acceder a las playas y sancionando el exceso de velocidad o el acceso a zonas exclusivas de bañistas.

