El misterio de los peces que saltan al asfalto en el puerto de Garrucha



ALMERÍA HOY / 13·07·2026

Peces saltando en el Puerto de Garrucha
El puerto de Garrucha se convirtió este domingo en el escenario de un fenómeno tan sorprendente como desconcertante. Decenas de peces comenzaron a saltar de manera frenética fuera del agua, alcanzando la zona asfaltada donde amarran las embarcaciones pequeñas y de recreo. Las llamativas imágenes, capturadas en video por los testigos allí presentes y difundidas en redes, muestran a los animales coleando sobre la superficie seca en un comportamiento completamente anómalo que ha despertado la curiosidad de vecinos y visitantes.

La coincidencia temporal con el incendio forestal declarado el pasado jueves en el término municipal de Los Gallardos llevó a muchos a trazar una línea causal inmediata. Durante los días previos, los hidroaviones del servicio de extinción operaron en la zona costera para cargar agua con la que sofocar las llamas. Sin embargo, esta hipótesis pierde fuerza al analizar los detalles del suceso: los saltos masivos se registraron precisamente el domingo, una jornada en la que el fuego ya se encontraba prácticamente extinguido y la actividad de las aeronaves era casi inexistente. Además, el fenómeno no se produjo en los canales abiertos de navegación utilizados por los hidroaviones, sino en la dársena interior del puerto, un área de aguas abrigadas y con escasa corriente.

Descartada la influencia directa de las labores de extinción, el comportamiento de la fauna marina apunta a otras variables ambientales y ecológicas comunes en entornos portuarios cerrados. Una de las explicaciones más probables es la presencia de depredadores bajo la superficie. La entrada de bancos de especies cazadoras, como las chicharras, las serviolas o incluso pequeños túnidos, suele acorralar a los peces pasto contra las estructuras fijas del puerto. Al encontrarse en aguas cerradas y sin una vía de escape clara hacia el mar abierto, el instinto de huida de estos animales los empuja a realizar saltos desesperados que, en ocasiones, terminan sobre el asfalto.

Otra línea explicativa se centra en los cambios repentinos en las condiciones físico-químicas del agua. En las zonas interiores de los puertos suele producirse cierto estancamiento que, sumado a las temperaturas del agua, puede disminuir de forma puntual los niveles de oxígeno disuelto en las capas superficiales. Una alteración en la calidad del agua o un incremento súbito de la temperatura en esa esquina de la dársena pudo haber provocado un episodio de estrés o hipoxia, forzando a los peces a subir a la superficie en busca de oxígeno de manera descontrolada, lo que explicaría su huida precipitada fuera de su hábitat natural para dejar una de las estampas más insólitas del litoral almeriense.