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PASEO ABAJO/Juan Torrijos
Según el hoy ministro de Pedro Sánchez, Óscar López (el que en su día pidiera investigar las saunas del suegro de su jefe, y que apareciera como uno de los traidores, junto a su colega Antonio Hernando, hoy asediado por la investigación de la Uco), candidato a la presidencia de la comunidad de Madrid, aunque hay voces que lo levantan de la lista, decía hace unas semanas que el Pp comete un error histórico al pactar con Vox. En política todo puede ocurrir. Y por lo tanto no voy a ser yo el que niegue que puede haber una parte de razón en el argumento del hoy ministro.
Pero será el tiempo, el trabajo que realicen en Andalucía y la percepción de los ciudadanos los que respondan a ese error histórico anunciado por el señor López. Lo que suena extraño es que eso lo diga el hombre de un partido que tiene entre sus pactos para mantener al jefe sentado en la Moncloa, a la gente de Bildu, que alientan a los etarras y pactan con Sánchez, López y cía que salgan de las cárceles, a los que recogían las nueces en el país vasco, racistas ellos hasta la médula, y a los delincuentes catalanes. Pero esas alianzas no han sido, ni son, según ellos, un error histórico para el Psoe. En estos momentos, deben ser conscientes, según las encuestas conocidas se quedan por debajo de los cien diputados en el congreso si se celebraran elecciones generales.
Pero el error lo comete el Pp al pactar con Vox. En esas mismas encuestas, le dan al bloque de Pp y Vox más de doscientos diputados. Pero el error, insisto, según Óscar López, es el pacto entre Pp y Vox. No están ciegos, no venden cupones de la Once, pero es lo que se merecen estos padres de la “matria”, como decía algunos de sus socios de gobierno. No se les cae la venda de los ojos, no se quitan las orejeras, y solo ven lo que ellos quieren, o lo que desean que vean sus jefes. Y no deja de ser una pena. Hay que reconocer que cómo oráculos no sé si se van a ganar la vida en el futuro. Y no es que salgan con prestigio sobre sus espaldas como para seguir confiando en ellos.
Cuentan los viejos jefes políticos de “los chicos de Pepiño Blanco” que ven el futuro cada vez más negro. Incluso el de ellos y el de sus empresas, que se ven afectadas por lo que ha sido la piratería en la que se ha convertido el gobierno de Sánchez. Les quedan días, semanas, meses y años oscuros. Y no parece que todos hayan logrado pasaporte de otras Islas, cuentas en otros bancos y futuro asegurado para sus familias. Pero es lo que tiene no caerse del guindo.
Me venía preguntando que hacen los viejos dirigentes socialistas almerienses de hace algunos años, aquellos que dejaron un papel decente en sus políticas, que no hablan, que no levantan la voz contra lo que se está haciendo con su partido. Ahora lo sé. No hablan de política, pero se les oye cantando sobre los escenarios. ¿Y qué tal lo hacen, nos preguntamos?
Pero será el tiempo, el trabajo que realicen en Andalucía y la percepción de los ciudadanos los que respondan a ese error histórico anunciado por el señor López. Lo que suena extraño es que eso lo diga el hombre de un partido que tiene entre sus pactos para mantener al jefe sentado en la Moncloa, a la gente de Bildu, que alientan a los etarras y pactan con Sánchez, López y cía que salgan de las cárceles, a los que recogían las nueces en el país vasco, racistas ellos hasta la médula, y a los delincuentes catalanes. Pero esas alianzas no han sido, ni son, según ellos, un error histórico para el Psoe. En estos momentos, deben ser conscientes, según las encuestas conocidas se quedan por debajo de los cien diputados en el congreso si se celebraran elecciones generales.
Pero el error lo comete el Pp al pactar con Vox. En esas mismas encuestas, le dan al bloque de Pp y Vox más de doscientos diputados. Pero el error, insisto, según Óscar López, es el pacto entre Pp y Vox. No están ciegos, no venden cupones de la Once, pero es lo que se merecen estos padres de la “matria”, como decía algunos de sus socios de gobierno. No se les cae la venda de los ojos, no se quitan las orejeras, y solo ven lo que ellos quieren, o lo que desean que vean sus jefes. Y no deja de ser una pena. Hay que reconocer que cómo oráculos no sé si se van a ganar la vida en el futuro. Y no es que salgan con prestigio sobre sus espaldas como para seguir confiando en ellos.
Cuentan los viejos jefes políticos de “los chicos de Pepiño Blanco” que ven el futuro cada vez más negro. Incluso el de ellos y el de sus empresas, que se ven afectadas por lo que ha sido la piratería en la que se ha convertido el gobierno de Sánchez. Les quedan días, semanas, meses y años oscuros. Y no parece que todos hayan logrado pasaporte de otras Islas, cuentas en otros bancos y futuro asegurado para sus familias. Pero es lo que tiene no caerse del guindo.
Me venía preguntando que hacen los viejos dirigentes socialistas almerienses de hace algunos años, aquellos que dejaron un papel decente en sus políticas, que no hablan, que no levantan la voz contra lo que se está haciendo con su partido. Ahora lo sé. No hablan de política, pero se les oye cantando sobre los escenarios. ¿Y qué tal lo hacen, nos preguntamos?

