ALMERÍA HOY / 17·07·2026
La Guardia Civil, en el marco de la operación "Falkiler", ha desarticulado una red delictiva dedicada a la estafa continuada mediante falsos anuncios de alquiler de viviendas en internet. La operación se ha saldado con la detención de dos personas, una mujer de 25 años y un hombre de 39 años, a quienes se les imputan los delitos de estafa continuada y falsificación de documento público. Uno de los sospechosos fue localizado y arrestado en Almería, mientras que la otra implicada fue detenida en el municipio murciano de Alcantarilla.
La investigación comenzó a mediados de febrero de 2026 en San Vicente del Raspeig, Alicante, tras la denuncia de una víctima que transfirió 900 euros para reservar un inmueble inexistente. Tras realizar el pago, el afectado descubrió que el anunciante lo había bloqueado. Para ganarse la confianza de la víctima, el estafador le había enviado capturas falsificadas de un Documento Nacional de Identidad, una cartilla bancaria y una nota simple del registro de la propiedad.
A raíz de este caso, los agentes identificaron un patrón idéntico en denuncias interpuestas en diversos puntos de España, entre ellos Bilbao, Barcelona, Madrid y Valencia. Hasta el momento, la Guardia Civil ha vinculado a esta trama dieciséis estafas consumadas y varios intentos frustrados, sumando un perjuicio económico total que supera los 20.000 euros. El método de los detenidos consistía en ofertar pisos completos por debajo del precio de mercado en zonas con alta demanda de vivienda, atrayendo rápidamente a arrendatarios con recursos limitados.
Para llevar a cabo el fraude y dificultar el rastreo policial, los presuntos estafadores utilizaban números de teléfono registrados con identidades falsas que cambiaban con frecuencia. Asimismo, emplearon cerca de una veintena de cuentas bancarias que abrían y cancelaban en periodos muy cortos de tiempo, muchas de las cuales eran bloqueadas por las propias entidades al detectar movimientos sospechosos.
El dinero que transferían las víctimas llegaba inicialmente a cuentas controladas por uno de los detenidos, para luego ser transferido de forma inmediata a cuentas de la segunda implicada. Esta operativa de dispersión de fondos, sumada al carácter itinerante de los autores y a la variedad geográfica de las denuncias, complicó la localización de los sospechosos. Finalmente, el análisis de los movimientos bancarios permitió situar el origen del delito y proceder a las detenciones. Ambos arrestados han quedado a disposición de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de San Vicente del Raspeig.
La investigación comenzó a mediados de febrero de 2026 en San Vicente del Raspeig, Alicante, tras la denuncia de una víctima que transfirió 900 euros para reservar un inmueble inexistente. Tras realizar el pago, el afectado descubrió que el anunciante lo había bloqueado. Para ganarse la confianza de la víctima, el estafador le había enviado capturas falsificadas de un Documento Nacional de Identidad, una cartilla bancaria y una nota simple del registro de la propiedad.
A raíz de este caso, los agentes identificaron un patrón idéntico en denuncias interpuestas en diversos puntos de España, entre ellos Bilbao, Barcelona, Madrid y Valencia. Hasta el momento, la Guardia Civil ha vinculado a esta trama dieciséis estafas consumadas y varios intentos frustrados, sumando un perjuicio económico total que supera los 20.000 euros. El método de los detenidos consistía en ofertar pisos completos por debajo del precio de mercado en zonas con alta demanda de vivienda, atrayendo rápidamente a arrendatarios con recursos limitados.
Para llevar a cabo el fraude y dificultar el rastreo policial, los presuntos estafadores utilizaban números de teléfono registrados con identidades falsas que cambiaban con frecuencia. Asimismo, emplearon cerca de una veintena de cuentas bancarias que abrían y cancelaban en periodos muy cortos de tiempo, muchas de las cuales eran bloqueadas por las propias entidades al detectar movimientos sospechosos.
El dinero que transferían las víctimas llegaba inicialmente a cuentas controladas por uno de los detenidos, para luego ser transferido de forma inmediata a cuentas de la segunda implicada. Esta operativa de dispersión de fondos, sumada al carácter itinerante de los autores y a la variedad geográfica de las denuncias, complicó la localización de los sospechosos. Finalmente, el análisis de los movimientos bancarios permitió situar el origen del delito y proceder a las detenciones. Ambos arrestados han quedado a disposición de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de San Vicente del Raspeig.

