¿Qué le espera a Fernando?


Juan Torrijos Una izquierda fresca y nueva
..

PASEO ABAJO/Juan Torrijos

Se viene columbrando que la imputación de Antonio Hernando está al caer, tras lo último que se ha dado a conocer en los informes de la Uco. Tras él, en Madrid, solo queda un almeriense con poder en el gobierno de Pedro Sánchez, Fernando Martínez López. En otros tiempos alcalde de la Almería, buen cantor y gran profesor de historia según algunos de sus alumnos, debe estar pensando qué puede pasar con él en el ambiente proceloso en el que se haya la vida pública del Psoe con Sánchez, al que su partido y la militancia rinden pleitesía de siervos al puto amo que decía el ministro Oscar Puente. Es posible que su colaboración en el gobierno sanchista no le haya acercado lo suficiente a las hogueras creadas en torno al poder del líder en el partido y en la Moncloa, y que su figura no haya tenido que soportar los calores de las mismas.

Hubo un momento peligroso para él y su entorno, es cierto, fue cuando la historia se acercó a las vivencias algo escandalosas de aquel que se hacía llamar “el tito Berni” ¿se acuerdan? y que pudo suponer un suspenso en su trayectoria política, no por él, si no por su gran amigo y colaborador político, Indalecio, una persona que políticamente ha sido muy cercana al profesor Martínez durante los últimos años en la agrupación local de la capital, y que desapareció del panorama político almeriense.

Aquella hoguera, que ha visto en estas fechas la sentencia contra el propio Tito, no parece que haya llegado a afectarle, por lo que hay que buscar en otros estancias o despachos si hay nervios en la vida política del almeriense. No se le han conocido reuniones, por ahora, con los políticos con pases de libre circulación en Moncloa y en la sede de Ferraz, tampoco con algunos de los fontaneros que ha venido usando Pedro en su política. Que se sepa, Leire no lo tiene en las agendas que se le conocen, su nombre tampoco aparece en los mensajes de las que se llaman cloacas del Psoe, lo que ya de por sí debe ser una alegría para él y su entorno. No estar incluido en reuniones don Leire, y no aparecer en sus mensajes es sinónimo de cierta tranquilidad política.

Es compañero de militancia en Almería con Antonio Hernando, pero nunca se ha mencionado que haya existido una gran colaboración política entre ellos, algunos dirían que han estado en corrientes distintas en nuestra provincia. Lo mismo ha sido para bien de Fernando, miren ustedes por dónde. Por lo que debemos pensar que en la famosa “gestapillo”, airean que creada por Hernando, don Antonio, y que le han achacado desde las cloacas, no debe estar el exalcalde almeriense, y gran cantor de Los Vélez, el profesor Martínez López. Su carrera política ha estado en la Memoria, con todas las luces y sombras que tienen estás historias cuando solo se la quieren ver solo desde una de las dos aceras, y de eso sabe bastante, no olvidemos que es profesor de historia, aparte de político.

Sin adentrarnos en esa labor ideológica llevada a cabo, todo indica que es de los pocos almerienses que, con mando en el gobierno del discípulo de Zapatero, no aparece salpicado por ahora por las hogueras del sanchismo madrileño. ¿Logrará salir indemne de la quema que tarde o temprano se va a producir en el Psoe?