La conexión desde Almería hacia la frontera con Francia podría estar operativa a principios de 2029 según el movimiento #QuieroCorredor
ALMERÍA HOY / 08·07·2026
La provincia de Almería y sus conexiones ferroviarias se sitúan en el centro de las principales preocupaciones técnicas del proyecto estratégico del Corredor Mediterráneo. Según el Primer Chequeo Semestral de las Obras de 2026, presentado por el movimiento #QuieroCorredor, la falta de un calendario definitivo para el tramo Almería-Granada (actualmente en fase de proyecto y cuyas obras no se prevén hasta 2027), junto con el eje Murcia-Cartagena, imposibilita fijar una fecha de apertura para la totalidad de la infraestructura desde Algeciras hasta la frontera francesa.
En clave positiva para la provincia, el informe técnico detalla que, si se cumplen las previsiones actuales, la conexión ferroviaria desde Almería hacia la frontera con Francia podría estar operativa entre finales de 2028 y principios de 2029. No obstante, la evolución del tramo Murcia-Almería sigue estrictamente condicionada por la marcha de los trabajos en el soterramiento de Lorca y el trayecto Lorca-Pulpí. Más hacia el oeste, la línea Granada-Antequera continúa con la ejecución de actuaciones para habilitar la doble vía de alta velocidad, mientras que el trazado Antequera-Algeciras sigue encadenando reformas parciales sin un horizonte temporal claro.
El análisis de la plataforma empresarial —que fiscaliza el estado real de los trabajos desde 2016— revela que, aunque el 84 % del trazado general se encuentra en fase de obras, solo el 36 % de toda la infraestructura está plenamente operativa. Vicente Boluda, presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), ha advertido sobre el impacto económico de estos retrasos acumulados, señalando que la falta de conexiones ferroviarias directas castiga la competitividad de zonas agrícolas clave como Andalucía, la Región de Murcia y Alicante, consideradas la despensa de Europa.
En el resto de las comunidades autónomas del arco mediterráneo, la situación de los trabajos presenta diferentes velocidades:
En la Región de Murcia, los trabajos avanzan entre la capital murciana y Cartagena, pero la integración ferroviaria definitiva en el municipio cartagenero no dispondrá de un proyecto cerrado hasta el año 2027.
En la Comunidad Valenciana, el grueso de las obras se centra en el cambio al ancho internacional de la doble vía Tarragona-Castellón para 2027 y en la instalación del tercer carril entre Castellón y Valencia para finales de este año. Por su parte, las obras del canal de acceso a Valencia tienen un horizonte fijado en 2028, mientras se estudian las alternativas para el futuro Túnel Pasante, una obra que los empresarios consideran vital para evitar que Valencia se convierta en el tapón ferroviario de Europa. Respecto al sur de esta comunidad, los proyectos del triángulo Monforte-Elche-Alicante continúan atascados en fase de redacción.
En Cataluña, las labores actuales se enfocan en la implantación del tercer carril en el tramo Castellbisbal-Tarragona, con previsiones de concluir entre 2026 y 2027. Aunque la terminal de La Llagosta ya ha entrado en servicio, la comunicación por alta velocidad entre Barcelona y la Comunitat Valenciana no estará disponible para su uso hasta los primeros meses de 2028.
En clave positiva para la provincia, el informe técnico detalla que, si se cumplen las previsiones actuales, la conexión ferroviaria desde Almería hacia la frontera con Francia podría estar operativa entre finales de 2028 y principios de 2029. No obstante, la evolución del tramo Murcia-Almería sigue estrictamente condicionada por la marcha de los trabajos en el soterramiento de Lorca y el trayecto Lorca-Pulpí. Más hacia el oeste, la línea Granada-Antequera continúa con la ejecución de actuaciones para habilitar la doble vía de alta velocidad, mientras que el trazado Antequera-Algeciras sigue encadenando reformas parciales sin un horizonte temporal claro.
El análisis de la plataforma empresarial —que fiscaliza el estado real de los trabajos desde 2016— revela que, aunque el 84 % del trazado general se encuentra en fase de obras, solo el 36 % de toda la infraestructura está plenamente operativa. Vicente Boluda, presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), ha advertido sobre el impacto económico de estos retrasos acumulados, señalando que la falta de conexiones ferroviarias directas castiga la competitividad de zonas agrícolas clave como Andalucía, la Región de Murcia y Alicante, consideradas la despensa de Europa.
En el resto de las comunidades autónomas del arco mediterráneo, la situación de los trabajos presenta diferentes velocidades:
En la Región de Murcia, los trabajos avanzan entre la capital murciana y Cartagena, pero la integración ferroviaria definitiva en el municipio cartagenero no dispondrá de un proyecto cerrado hasta el año 2027.
En la Comunidad Valenciana, el grueso de las obras se centra en el cambio al ancho internacional de la doble vía Tarragona-Castellón para 2027 y en la instalación del tercer carril entre Castellón y Valencia para finales de este año. Por su parte, las obras del canal de acceso a Valencia tienen un horizonte fijado en 2028, mientras se estudian las alternativas para el futuro Túnel Pasante, una obra que los empresarios consideran vital para evitar que Valencia se convierta en el tapón ferroviario de Europa. Respecto al sur de esta comunidad, los proyectos del triángulo Monforte-Elche-Alicante continúan atascados en fase de redacción.
En Cataluña, las labores actuales se enfocan en la implantación del tercer carril en el tramo Castellbisbal-Tarragona, con previsiones de concluir entre 2026 y 2027. Aunque la terminal de La Llagosta ya ha entrado en servicio, la comunicación por alta velocidad entre Barcelona y la Comunitat Valenciana no estará disponible para su uso hasta los primeros meses de 2028.

