El despliegue de la Policía Nacional en Roquetas obligará a reubicar a 180 guardias civiles en toda Almería

El general jefe de la Guardia Civil en Andalucía, Luis Ortega, y el coronel de Almería, José Antonio Carvajal, han trasladado los detalles de este plan de transición



ALMERÍA HOY / 08·07·2026

La Comandancia de la Guardia Civil de Almería afronta una profunda reestructuración interna ante el próximo traspaso de las competencias de seguridad ciudadana en Roquetas de Mar al Cuerpo Nacional de Policía. El general jefe de la Guardia Civil en Andalucía, Luis Ortega, y el coronel de Almería, José Antonio Carvajal, han trasladado los detalles de este plan de transición a los representantes de los agentes destinados en el Puesto Principal de Roquetas-Aguadulce, en el Equipo Territorial de Policía Judicial, y en las custodias del Centro Penitenciario de El Acebuche y la Subdelegación del Gobierno.

El proceso implica el cese de sus funciones actuales de un total de 180 efectivos, quienes contarán con un derecho preferente de máxima prioridad para elegir nuevas vacantes por antigüedad o concurso de méritos dentro de la propia provincia almeriense. De acuerdo con las previsiones técnicas del Instituto Armado, una parte destacada de esta plantilla y de la Policía Judicial se trasladará al acuartelamiento proyectado en el municipio de Vícar. Los agentes restantes se utilizarán para apuntalar la vigilancia en el litoral de la provincia, reforzando de manera específica las unidades de control fiscal y fronteras en puntos considerados de alto valor estratégico.

La reconfiguración también alterará la demarcación de las localidades vecinas de Enix y Felix. Ambos municipios, vinculados hasta la fecha al puesto de Roquetas-Aguadulce, pasarán a estar bajo la tutela operativa de la futura unidad de Vícar debido a criterios de proximidad geográfica, coherencia territorial y por pertenecer al mismo partido judicial de Almería.

Los mandos de la Guardia Civil han incidido en que la prioridad de los estudios organizativos previos es reducir las complicaciones personales y familiares de los agentes implicados en el traslado. Para amortiguar el impacto del cambio de residencia, la dirección del cuerpo ha anunciado que se gestionarán soluciones habitacionales y se revisará pormenorizadamente el estado de los pabellones oficiales disponibles. La institución mantendrá reuniones informativas de carácter periódico y habilitará canales específicos de consulta para resolver de manera directa las dudas laborales y logísticas que plantee la plantilla durante el desarrollo de la mudanza competencial.