Celebrar las victorias


Juan Torrijos Una izquierda fresca y nueva
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PASEO ABAJO/Juan Torrijos

Defiendo el que se celebren las victorias, las deportivas y las otras. Todas. Cuanto hubieran disfrutado los almerienses en la puerta de Purchena, bañándose en la nueva y famosa fuente, si se hubiera logrado el ascenso a primera división en aquel triste y lamentable partido frente al Málaga. Pero no pudo ser. La esperanza, que nunca se pierde, queda aparcada, solo eso, aparcada, para la temporada que viene.

El ciudadano, que son tan pocas veces las que tiene la posibilidad de celebrar un triunfo, es oportuno que lo haga cuando este se presenta. Los españoles repartidos por medio mundo celebran la victoria de la roja, y hacen bien. Las imágenes de aquella celebración ante el gol de Iniesta y el final de aquel partido, llenó páginas en la prensa de esas ciudades donde late un corazón con la roja, y que ahora renace con el de Merino. El que los vecinos marroquíes de Almería, más concretamente de El Ejido, hagan lo mismo ante la victoria de su selección nacional, nos parece perfecto. Hay que celebrar el triunfo de los nuestros, en este caso era el triunfo de los suyos, y debemos alegrarnos de que lo hagan.

Aquellos españoles que celebraron y celebrarán en el futuro, ojalá este sea cercano, andamos en medio de un mundial, el triunfo de su selección, no aparecieron al día siguiente en la prensa internacional por los altercados cometidos durante la algarabía por su equipo. Es la gran diferencia. Una cosa es disfrutar de una victoria, celebrarla con alegría y gritos deportivos, y otra que al final los vecinos de El Ejido se encuentren con la noticia de los disturbios cometidos, de los cristales rotos, de los altercados vividos por la victoria de una selección de fútbol la noche anterior.

La pregunta, imagino, se la debe hacer el gobernador de la provincia, don José María Martín, que es natural de ese municipio.

¿Cada victoria del equipo nacional de Marruecos, la lógica alegría de su gente que vive y trabaja entre nosotros, la celebración merecida de ese triunfo, va a crear el mismo drama vivido en la barriada ejidense?

Señor Martín, algún plan debe estar diseñando, imagino, para que no se vuelva a vivir un suceso como el narrado hace unas semanas en los medios provinciales. Y el responsable es usted, y solo usted. Entiendo que la primera vez es complicado de neutralizar, no se esperaba una situación igual, pero la segunda ya no le puede coger a usted y a las fuerzas de seguridad mirando al cielo de la utopía. Hay que vivir las alegrías, no son muchas las que se tienen al cabo de los meses, pero que las mismas no se conviertan en un altercado que ponga en peligro vida y haciendas del resto de los vecinos.

Disfrutemos de ellas, cantemos y gritemos los himnos de nuestros equipos, pero dejemos en paz los escaparates de los comercios y el libre discurrir de los ciudadanos. Son momentos para la satisfacción, como el disfrutado tras la victoria de España ante los vecinos de Portugal, pero no se busque con esa excusa otra cuestión, como la vivida en El Ejido hace unas semanas, y que se puede repetir cualquier día de este mundial en la que una afición está disfrutando y otra sufriendo.