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| Alfombras en Tíjola (Galería de fotos gentileza Juan Luis Torres García) |
ALMERÍA HOY / 11·05·2026
La localidad almeriense de Tíjola ha vuelto a deslumbrar este domingo con la celebración de su festividad más emblemática en honor a la Virgen de Fátima. Esta tradición, que hunde sus raíces en la mitad del siglo XX, transforma por completo el paisaje urbano del municipio gracias a la dedicación de sus vecinos, quienes convierten el asfalto en un lienzo efímero de devoción y creatividad.
El gran reclamo visual de la jornada han sido las espectaculares alfombras de serrín teñido. Kilómetros de mantos multicolores han tapizado las calles principales, dibujando complejos diseños geométricos y religiosos que parecen cobrar vida bajo la luz del sol. Este trabajo artesanal, que requiere horas de esfuerzo colectivo durante la madrugada, se complementa con una cuidada ornamentación a base de flores frescas, ramas y hierbas aromáticas que impregnan el aire de un aroma inconfundible.
Los balcones del pueblo también han cobrado protagonismo en esta edición, luciendo altares domésticos y decoraciones florales que enmarcan el paso de la imagen. Esta cita, consolidada como uno de los eventos culturales y religiosos más singulares de Almería, logra cada año fusionar el respeto por la historia local con una explosión de color que atrae a visitantes de toda la provincia.
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El gran reclamo visual de la jornada han sido las espectaculares alfombras de serrín teñido. Kilómetros de mantos multicolores han tapizado las calles principales, dibujando complejos diseños geométricos y religiosos que parecen cobrar vida bajo la luz del sol. Este trabajo artesanal, que requiere horas de esfuerzo colectivo durante la madrugada, se complementa con una cuidada ornamentación a base de flores frescas, ramas y hierbas aromáticas que impregnan el aire de un aroma inconfundible.
Los balcones del pueblo también han cobrado protagonismo en esta edición, luciendo altares domésticos y decoraciones florales que enmarcan el paso de la imagen. Esta cita, consolidada como uno de los eventos culturales y religiosos más singulares de Almería, logra cada año fusionar el respeto por la historia local con una explosión de color que atrae a visitantes de toda la provincia.








