Seis detenidos en Vélez-Málaga, Mijas, Orihuela y Almería, y 13 vehículos de poco kilometraje ya entregados a sus dueños
ALMERÍA HOY / 07·04·2026
La Policía Nacional ha desarticulado una red de origen lituano que utilizaba la provincia de Almería como centro logístico para el tráfico ilícito de automóviles. La operación se ha saldado con seis detenciones, destacando el arresto del cabecilla de la trama en Almería capital, mientras que el resto de los integrantes han sido localizados en las localidades malagueñas de Vélez-Málaga y Mijas, además de Orihuela.
Almería funcionaba como el cerebro estratégico de la banda. Desde nuestra provincia, los líderes coordinaban el robo de decenas de vehículos de una conocida marca japonesa en la comarca de la Axarquía. Los coches sustraídos, seleccionados por tener muy pocos kilómetros, eran trasladados a lugares apartados para "enfriarlos" antes de ser enviados a territorio almeriense, donde se procedía a su transformación técnica para la reventa.
El proceso de "maquillado" era clave en el fraude. Una vez en Almería, personal especializado alteraba los números de bastidor y las matrículas, dotando a los coches de documentación falsa para reintroducirlos en el mercado legal de España y la Unión Europea. Esta actividad proporcionaba beneficios ingentes a la organización, ya que el excelente estado de los vehículos permitía venderlos a precios muy elevados sin levantar sospechas.
En los registros practicados se ha intervenido material sofisticado para la clonación de llaves y centralitas, además de 2.000 euros en efectivo. Hasta el momento se han recuperado 13 vehículos, que ya han sido entregados a sus legítimos dueños, aunque la Policía Nacional no descarta nuevas detenciones tras analizar de forma exhaustiva toda la información recabada en los registros de Almería y Málaga.
Almería funcionaba como el cerebro estratégico de la banda. Desde nuestra provincia, los líderes coordinaban el robo de decenas de vehículos de una conocida marca japonesa en la comarca de la Axarquía. Los coches sustraídos, seleccionados por tener muy pocos kilómetros, eran trasladados a lugares apartados para "enfriarlos" antes de ser enviados a territorio almeriense, donde se procedía a su transformación técnica para la reventa.
El proceso de "maquillado" era clave en el fraude. Una vez en Almería, personal especializado alteraba los números de bastidor y las matrículas, dotando a los coches de documentación falsa para reintroducirlos en el mercado legal de España y la Unión Europea. Esta actividad proporcionaba beneficios ingentes a la organización, ya que el excelente estado de los vehículos permitía venderlos a precios muy elevados sin levantar sospechas.
En los registros practicados se ha intervenido material sofisticado para la clonación de llaves y centralitas, además de 2.000 euros en efectivo. Hasta el momento se han recuperado 13 vehículos, que ya han sido entregados a sus legítimos dueños, aunque la Policía Nacional no descarta nuevas detenciones tras analizar de forma exhaustiva toda la información recabada en los registros de Almería y Málaga.

