La Federación Andaluza de Asociaciones Pesqueras denuncia un agravio comparativo en el reparto de ayudas
ALMERÍA HOY / 02·03·2026
El sector pesquero de la provincia de Almería vive días de profunda indignación tras confirmarse su exclusión del último paquete de ayudas estatales destinadas a paliar los daños de los recientes temporales. La Federación Andaluza de Asociaciones Pesqueras (Faape) ha alzado la voz contra los criterios del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, calificando de injusticia que los puertos almerienses se queden sin fondos por no alcanzar un umbral estadístico de pérdidas del 40%. Esta situación, que se repite de manera similar en la costa de Granada, ha dejado a cientos de familias del mar en una posición de absoluta vulnerabilidad económica.
La organización sectorial sostiene que el análisis por provincias utilizado por el Gobierno no refleja el impacto real sufrido a pie de muelle. Mientras que el Ministerio se escuda en que Almería y Granada no superan el porcentaje global de pérdidas exigido, los profesionales de la zona insisten en que determinadas flotas, especialmente las de artes menores, han estado totalmente paralizadas durante semanas. Para la Faape, establecer este baremo supone un castigo para el litoral almeriense frente a otras provincias como Cádiz o Málaga, que sí han entrado en el reparto de los 2.874 millones de euros previstos para Andalucía.
Desde la Cofradía de Pescadores de Garrucha, en Almería, Gregorio Jerez matiza que, aunque la veda de la gamba roja coincidió con parte del mal tiempo, el resto de los barcos ha sufrido un parón que las cifras oficiales ignoran. Esta misma lectura se hace desde la Cofradía de Motril, en Granada, donde su patrón mayor lamenta que no se haya tenido en cuenta que el grueso de la borrasca golpeó en enero, justo antes de las paradas biológicas. Según denuncian los afectados, los fondos marinos de Almería y de la costa granadina están ahora llenos de residuos y ramas que dañan los aparejos y reducen drásticamente las capturas de pulpo o salmonete.
La falta de ingresos y el aumento de los costes operativos han generado un problema de liquidez que amenaza la supervivencia de muchas embarcaciones en los puertos de nuestra provincia. La federación advierte de que, al no recibir estas subvenciones extraordinarias, muchos armadores almerienses se verán obligados a buscar otros empleos o acumular deudas insalvables. El sentimiento de abandono es total en Almería, donde se considera que el Ministerio ha actuado sin talante y sin sensibilidad hacia las particularidades de una flota que tardará todavía un mes en poder faenar al cien por cien de su capacidad.
La organización sectorial sostiene que el análisis por provincias utilizado por el Gobierno no refleja el impacto real sufrido a pie de muelle. Mientras que el Ministerio se escuda en que Almería y Granada no superan el porcentaje global de pérdidas exigido, los profesionales de la zona insisten en que determinadas flotas, especialmente las de artes menores, han estado totalmente paralizadas durante semanas. Para la Faape, establecer este baremo supone un castigo para el litoral almeriense frente a otras provincias como Cádiz o Málaga, que sí han entrado en el reparto de los 2.874 millones de euros previstos para Andalucía.
Desde la Cofradía de Pescadores de Garrucha, en Almería, Gregorio Jerez matiza que, aunque la veda de la gamba roja coincidió con parte del mal tiempo, el resto de los barcos ha sufrido un parón que las cifras oficiales ignoran. Esta misma lectura se hace desde la Cofradía de Motril, en Granada, donde su patrón mayor lamenta que no se haya tenido en cuenta que el grueso de la borrasca golpeó en enero, justo antes de las paradas biológicas. Según denuncian los afectados, los fondos marinos de Almería y de la costa granadina están ahora llenos de residuos y ramas que dañan los aparejos y reducen drásticamente las capturas de pulpo o salmonete.
La falta de ingresos y el aumento de los costes operativos han generado un problema de liquidez que amenaza la supervivencia de muchas embarcaciones en los puertos de nuestra provincia. La federación advierte de que, al no recibir estas subvenciones extraordinarias, muchos armadores almerienses se verán obligados a buscar otros empleos o acumular deudas insalvables. El sentimiento de abandono es total en Almería, donde se considera que el Ministerio ha actuado sin talante y sin sensibilidad hacia las particularidades de una flota que tardará todavía un mes en poder faenar al cien por cien de su capacidad.


