En un acto solemne celebrado este 28 de febrero, Día de Andalucía, el municipio ha distinguido la trayectoria del historiador y editor, cuya labor ha sido fundamental en la cultura del Levante Almeriense
ALMERÍA HOY / 28·02·2026
El municipio de Turre ha vivido hoy una de sus jornadas más trascendentales en el ámbito de la cultura y la identidad local. Coincidiendo con la conmemoración del Día de Andalucía, el Ayuntamiento ha procedido al nombramiento oficial de Juan Grima Cervantes como Cronista Oficial de la Villa. El acto, desarrollado bajo una gran carpa en la plaza de la Constitución para asegurar la asistencia de toda la vecindad, ha servido de punto de encuentro para la intelectualidad y la política de gran parte de la provincia de Almería. Grima se incorpora así al grupo de cronistas del Levante Almeriense, junto a los de Cuevas del Almanzora, Antas y Vera
La ceremonia se desarrolló con la corporación municipal al completo dispuesta sobre el escenario. El alcalde, Arturo Grima Cervantes, presidió una sesión donde la secretaria del Ayuntamiento dio lectura al acta del pleno que, por unanimidad de todos los grupos políticos, ratificó una distinción que la sociedad turrera reclamaba desde hace años. Entre las autoridades que quisieron arropar al nuevo cronista se encontraban el vicepresidente de la Diputación de Almería, Ángel Escobar Céspedes; el presidente de la Mancomunidad de Municipios del Levante, Domingo Fernández Zurano; y el alcalde de Cuevas del Almanzora, Antonio Fernández Liria, además de una nutrida representación de ediles de toda la comarca.
Unánime reconocimiento a una labor de salvaguarda
Durante el turno de alocuciones, el alcalde Arturo Grima, la concejala de Cultura, Celia Reyes, y el vicepresidente de la Diputación de Almería, Ángel Escobar, unieron sus voces para resaltar la figura del homenajeado. Los discursos coincidieron en señalar que la labor de Juan Grima trasciende lo estrictamente académico para convertirse en un servicio público de protección y puesta en valor del patrimonio histórico-cultural, tanto de Turre como de la provincia. Celia Reyes destacó especialmente los valores que el historiador proyecta sobre el municipio, subrayando su generosidad a la hora de rescatar del olvido los hitos que conforman la identidad turrera.
El momento de mayor calado intelectual corrió a cargo de Enrique Fernández Bolea, cronista oficial de Cuevas del Almanzora y amigo personal del nuevo cronista. Fernández Bolea, a quien Grima también apadrinó en su día en un acto de similares características, realizó una semblanza impecable del homenajeado. En su intervención, subrayó el rigor científico que Grima aplica a cada una de sus investigaciones y su compromiso innegociable con la salvaguarda de la herencia cultural en aquellos contextos donde el patrimonio se encuentra en situación de vulnerabilidad, logrando que la influencia de su trabajo se proyecte con fuerza, incluso, fuera de los límites provinciales.
Una vida dedicada a la historia y la cultura
Visiblemente emocionado, Juan Grima tomó la palabra para ofrecer un discurso que él mismo calificó como un prolegómeno de su nueva etapa oficial. En su intervención, realizó un recorrido retrospectivo por sus inicios, recordando a sus maestros de infancia en Turre y las vicisitudes de sus primeras publicaciones, la primera de las cuales vio la luz cuando contaba con apenas 23 años.
A partir de ahí su periplo ha sido muy extenso y su curiosidad intelectual le ha llevado a transitar ámbitos distintos y dispares; desde la dirección de los Cursos de Verano de la Universidad Complutense en Purchena o la fundación del Museo Hispano-Musulmán de dicha localidad, hasta la organización de exposiciones de pintura y escultura en la comarca del mármol; desde la elaboración de guías de la costa almeriense siempre con la impronta cultural de por medio, hasta la lucha y reivindicación por la defensa del patrimonio dirigiendo asociaciones como Unidos por Baria.
La vinculación con Turre ha sido el eje vertebrador de su vida profesional y personal. A lo largo de las últimas décadas, ha coordinado el Programa Oficial de la Feria y Fiestas de Turre en los años 2007, 2011, 2012, 2013, 2014, 2024 y 2025, transformando estas publicaciones en verdaderos cuadernos de investigación donde ha arrojado luz sobre temas como la construcción de la parroquia actual o la historia del Palmero del Desvío. Su voz ha sido también la de la tradición, ejerciendo como pregonero de fiestas patronales de municipios como Serón, Urrácal, Garrucha, Carboneras, Mojácar, Sopalmo y Cuartillas, así como de la Semana Santa de Turre en 2022 —publicando un estudio sobre la ermita y la devoción a San Francisco—. Además, su interés por la cultura popular le llevó a organizar durante más de cuatro años el Certamen Internacional de Flamenco de Turre, cita que congregó a las principales figuras del cante de todo el Levante y la Región de Murcia.
El legado de Arráez Editores y la figura de Luis Siret
Más allá de su labor como profesor de Geografía e Historia, Juan Grima ha sido el motor de Arráez Editores, sello desde el cual ha gestionado la publicación de más de 500 títulos desde 1993 de historia, arqueología, antropología y fotografía antigua, sin olvidar la narrativa y la poesía. Entre sus mayores hitos destaca ser uno de los principales impulsores del reconocimiento del arqueólogo e ingeniero belga Luis Siret, cuya obra ha conseguido reeditar y traducir en gran parte, situándose como una de las figuras que mejor conocen el legado del pionero de la arqueología almeriense.
La ceremonia se desarrolló con la corporación municipal al completo dispuesta sobre el escenario. El alcalde, Arturo Grima Cervantes, presidió una sesión donde la secretaria del Ayuntamiento dio lectura al acta del pleno que, por unanimidad de todos los grupos políticos, ratificó una distinción que la sociedad turrera reclamaba desde hace años. Entre las autoridades que quisieron arropar al nuevo cronista se encontraban el vicepresidente de la Diputación de Almería, Ángel Escobar Céspedes; el presidente de la Mancomunidad de Municipios del Levante, Domingo Fernández Zurano; y el alcalde de Cuevas del Almanzora, Antonio Fernández Liria, además de una nutrida representación de ediles de toda la comarca.
Unánime reconocimiento a una labor de salvaguarda
Durante el turno de alocuciones, el alcalde Arturo Grima, la concejala de Cultura, Celia Reyes, y el vicepresidente de la Diputación de Almería, Ángel Escobar, unieron sus voces para resaltar la figura del homenajeado. Los discursos coincidieron en señalar que la labor de Juan Grima trasciende lo estrictamente académico para convertirse en un servicio público de protección y puesta en valor del patrimonio histórico-cultural, tanto de Turre como de la provincia. Celia Reyes destacó especialmente los valores que el historiador proyecta sobre el municipio, subrayando su generosidad a la hora de rescatar del olvido los hitos que conforman la identidad turrera.
El momento de mayor calado intelectual corrió a cargo de Enrique Fernández Bolea, cronista oficial de Cuevas del Almanzora y amigo personal del nuevo cronista. Fernández Bolea, a quien Grima también apadrinó en su día en un acto de similares características, realizó una semblanza impecable del homenajeado. En su intervención, subrayó el rigor científico que Grima aplica a cada una de sus investigaciones y su compromiso innegociable con la salvaguarda de la herencia cultural en aquellos contextos donde el patrimonio se encuentra en situación de vulnerabilidad, logrando que la influencia de su trabajo se proyecte con fuerza, incluso, fuera de los límites provinciales.
Una vida dedicada a la historia y la cultura
Visiblemente emocionado, Juan Grima tomó la palabra para ofrecer un discurso que él mismo calificó como un prolegómeno de su nueva etapa oficial. En su intervención, realizó un recorrido retrospectivo por sus inicios, recordando a sus maestros de infancia en Turre y las vicisitudes de sus primeras publicaciones, la primera de las cuales vio la luz cuando contaba con apenas 23 años.
A partir de ahí su periplo ha sido muy extenso y su curiosidad intelectual le ha llevado a transitar ámbitos distintos y dispares; desde la dirección de los Cursos de Verano de la Universidad Complutense en Purchena o la fundación del Museo Hispano-Musulmán de dicha localidad, hasta la organización de exposiciones de pintura y escultura en la comarca del mármol; desde la elaboración de guías de la costa almeriense siempre con la impronta cultural de por medio, hasta la lucha y reivindicación por la defensa del patrimonio dirigiendo asociaciones como Unidos por Baria.
La vinculación con Turre ha sido el eje vertebrador de su vida profesional y personal. A lo largo de las últimas décadas, ha coordinado el Programa Oficial de la Feria y Fiestas de Turre en los años 2007, 2011, 2012, 2013, 2014, 2024 y 2025, transformando estas publicaciones en verdaderos cuadernos de investigación donde ha arrojado luz sobre temas como la construcción de la parroquia actual o la historia del Palmero del Desvío. Su voz ha sido también la de la tradición, ejerciendo como pregonero de fiestas patronales de municipios como Serón, Urrácal, Garrucha, Carboneras, Mojácar, Sopalmo y Cuartillas, así como de la Semana Santa de Turre en 2022 —publicando un estudio sobre la ermita y la devoción a San Francisco—. Además, su interés por la cultura popular le llevó a organizar durante más de cuatro años el Certamen Internacional de Flamenco de Turre, cita que congregó a las principales figuras del cante de todo el Levante y la Región de Murcia.
El legado de Arráez Editores y la figura de Luis Siret
Más allá de su labor como profesor de Geografía e Historia, Juan Grima ha sido el motor de Arráez Editores, sello desde el cual ha gestionado la publicación de más de 500 títulos desde 1993 de historia, arqueología, antropología y fotografía antigua, sin olvidar la narrativa y la poesía. Entre sus mayores hitos destaca ser uno de los principales impulsores del reconocimiento del arqueólogo e ingeniero belga Luis Siret, cuya obra ha conseguido reeditar y traducir en gran parte, situándose como una de las figuras que mejor conocen el legado del pionero de la arqueología almeriense.
Bibliografía de referencia
Entre su extensa producción bibliográfica, que supera la veintena de volúmenes, reseñamos sólo algunas: Turre: historia, cultura, tradición y fotografía (en coautoría con Alarcón Artero Alarcón y Alarcón Martínez Alarcón, 1996); La expulsión morisca y la repoblación cristiana de Turre (1570-1596); La Tierra de Mojácar desde su conquista por los Reyes Católicos hasta la conversión de los mudéjares (1488-1505); Memoria Histórica, Fotográfica y Documental de Garrucha (1860-1936); Almería y el Reino de Granada en los inicios de la Modernidad; Almería insólita. El legado fotográfico de Gustavo Gillman (1889-1922); Memoria visual del siglo XX (1901-2000) la tarjeta postal ilustrada en Cuevas del Almanzora (en coautoría con Enrique Fernández Bolea); Historias y Leyendas de la Axarquía Almeriense.
El acto finalizó con un cálido y prolongado aplauso. La carpa de la plaza de la Constitución no solo albergó a los vecinos de Turre, sino que se llenó de numerosos amigos y colaboradores llegados de toda la geografía almeriense y del ámbito cultural de la provincia. Todos ellos quisieron arropar a Juan Grima Cervantes en un momento tan especial, reconociendo no solo al historiador de prestigio y al editor incansable, sino al hombre que ha hecho de la recuperación de sus raíces y de la amistad su principal y más valioso legado.


