ALMERÍA HOY / 05·02·2026
La Comisión Provincial de Patrimonio de Almería ha aprobado un paquete de intervenciones destinadas a la conservación y puesta en valor del Santuario de Nuestra Señora de la Consolación de Tices, un inmueble protegido como Bien de Interés Cultural. Las actuaciones, financiadas mediante la subvención Patcul de la Junta de Andalucía, se centrarán en la envolvente del edificio, la eliminación de barreras arquitectónicas y la mejora de la señalización turística en el entorno del Parque Natural de Sierra Nevada.
En cuanto a los detalles técnicos de la intervención, la propuesta se aleja de reformas estructurales para centrarse en la salud de los materiales y la adecuación funcional del espacio. Se procederá al picado de los morteros de cemento actuales para sustituirlos por morteros de cal, un material que permite la transpiración del muro y evita la acumulación de humedades. Sobre esta base se aplicará una pintura técnica impermeable y transpirable que mantendrá la estética original del conjunto.
La accesibilidad es otro de los pilares del proyecto, contemplando la instalación de una rampa desmontable en la puerta principal. Este sistema modular está diseñado para ser retirado con facilidad, asegurando que no interfiera en el protocolo de las ceremonias y festividades tradicionales que acoge el templo. Además, el recinto se dotará de paneles informativos, equipos de seguridad como desfibriladores y sistemas de prevención de incendios para modernizar su uso público.
ORIGEN DEL SANTUARIO
El Santuario de Tices representa un testimonio histórico de la superposición de culturas en la Alpujarra Almeriense. Aunque el edificio actual es una imponente construcción neoclásica finalizada hacia el año 1800, el culto en este enclave es mucho más antiguo. Se asienta sobre los restos de una ermita previa que, según diversas fuentes, ocupaba el lugar de una antigua mezquita, vinculando la tradición cristiana con el pasado andalusí de la zona.
La importancia de este santuario radica tanto en su envergadura arquitectónica, con su gran cúpula sobre el crucero, como en su valor social. Ha sido históricamente el epicentro de peregrinación para Ohanes, Canjáyar y otros pueblos limítrofes, consolidándose como un hito espiritual y geográfico fundamental dentro del Parque Natural de Sierra Nevada. El delegado territorial, Juan José Alonso, ha subrayado que estas tareas de mantenimiento son vitales para proteger la integridad de un bien tan emblemático.
En cuanto a los detalles técnicos de la intervención, la propuesta se aleja de reformas estructurales para centrarse en la salud de los materiales y la adecuación funcional del espacio. Se procederá al picado de los morteros de cemento actuales para sustituirlos por morteros de cal, un material que permite la transpiración del muro y evita la acumulación de humedades. Sobre esta base se aplicará una pintura técnica impermeable y transpirable que mantendrá la estética original del conjunto.
La accesibilidad es otro de los pilares del proyecto, contemplando la instalación de una rampa desmontable en la puerta principal. Este sistema modular está diseñado para ser retirado con facilidad, asegurando que no interfiera en el protocolo de las ceremonias y festividades tradicionales que acoge el templo. Además, el recinto se dotará de paneles informativos, equipos de seguridad como desfibriladores y sistemas de prevención de incendios para modernizar su uso público.
ORIGEN DEL SANTUARIO
El Santuario de Tices representa un testimonio histórico de la superposición de culturas en la Alpujarra Almeriense. Aunque el edificio actual es una imponente construcción neoclásica finalizada hacia el año 1800, el culto en este enclave es mucho más antiguo. Se asienta sobre los restos de una ermita previa que, según diversas fuentes, ocupaba el lugar de una antigua mezquita, vinculando la tradición cristiana con el pasado andalusí de la zona.
La importancia de este santuario radica tanto en su envergadura arquitectónica, con su gran cúpula sobre el crucero, como en su valor social. Ha sido históricamente el epicentro de peregrinación para Ohanes, Canjáyar y otros pueblos limítrofes, consolidándose como un hito espiritual y geográfico fundamental dentro del Parque Natural de Sierra Nevada. El delegado territorial, Juan José Alonso, ha subrayado que estas tareas de mantenimiento son vitales para proteger la integridad de un bien tan emblemático.


