El PSOE de Garrucha denuncia intereses urbanísticos mientras la justicia envía a juicio a su portavoz, María Antonia López



ALMERÍA HOY / 14·01·2026

El panorama político en Garrucha se ha convertido en un laberinto de acusaciones cruzadas y procesos judiciales. Mientras el Grupo Municipal Socialista denuncia una "operación urbanística" orquestada por el PP de Almería para entregar el mando a Álvaro Ramos (Garrucha con la Gente), se ha conocido una noticia que compromete seriamente el retorno del PSOE al poder: el Juzgado número 4 de Vera ha decretado la apertura de juicio oral contra la exalcaldesa María Antonia López.

Denuncias de especulación y "presiones" de Almería

La portavoz socialista, María Cervantes, ha irrumpido en la crisis abierta tras el anuncio de dimisión de Pedro Zamora (PP) asegurando que el relevo en la Alcaldía tiene un trasfondo estrictamente económico. Según Cervantes, el PP provincial y figuras vinculadas a la Diputación de Almería, como Fernando Jiménez y Paco Amizian, estarían presionando para que Álvaro Ramos asuma el cargo con el fin de controlar el suelo pendiente de desarrollar en el municipio, al que califica como "la joya de la corona del Levante".

Sin embargo, este contraataque del PSOE se produce justo cuando los tribunales han cercado a su principal referente institucional.

La exalcaldesa, al banquillo por prevaricación

El juez Víctor Valdivia ha dictado el auto para que María Antonia López sea juzgada por un delito de prevaricación y otro contra los derechos cívicos. La acusación se centra en la contratación, presuntamente irregular, de una auxiliar administrativa en 2021. Según el magistrado, López realizó dicha contratación "únicamente por decreto de Alcaldía, sin haber seguido ningún trámite administrativo previo".

A esto se suma un presunto delito contra los derechos fundamentales del propio Álvaro Ramos —curiosamente, el hombre que ahora aspira a la Alcaldía—, a quien López se habría negado "en múltiples ocasiones" a facilitar información sobre este contrato. El caso cuenta con un componente mediático añadido: la exalcaldesa será defendida por el prestigioso abogado Javier Gómez Bermúdez, exmagistrado de la Audiencia Nacional.

Un escenario de parálisis absoluta

La situación deja a Garrucha en una encrucijada sin precedentes en el que el PP está en crisis con un alcalde próximo a salir y que denuncia falta de apoyo de su propio partido; igualmente el PSOE está bajo sospecha, con su anterior alcaldesa y actual concejal a las puertas de un juicio penal, lo que dificulta que la lista más votada sea vista como una alternativa de estabilidad. Y la ironía del pacto: Álvaro Ramos, el denunciante del caso que lleva a López al banquillo, es ahora el candidato que el PP nacional y provincial exigen que sea investido, a pesar de las reticencias de los ediles populares locales.

Con este complejo tablero, la gobernabilidad del municipio queda en situación de incógnita de materializarse la dimisión, y parece que el voto de un sólo concejal de Vox, José Antonio Alonso, será definitivo.

La aritmética de un futuro Pleno: Vox tiene la última palabra

El panorama muestra al Ayuntamiento en un equilibrio precario. Con 7 ediles del PSOE, 5 del PP, 2 de Garrucha con la Gente y 1 de Vox, el futuro gobierno local dependerá de un solo hombre: José Antonio Alonso (Vox).

Si el concejal de Vox apoya a Álvaro Ramos, este se convertirá en alcalde. Sin embargo, si Alonso opta por la abstención o vota en contra, la lista más votada en las pasadas elecciones —la del PSOE encabezada por María Cervantes— recuperaría el bastón de mando por ley. Sea cual sea el resultado, Garrucha se encamina a una legislatura marcada por la fragilidad y la sombra de una gestión urbanística y económica que está en el centro de la diana política.