"Registrar el sustantivo en minúscula y aceptar su uso peyorativo no es un acto neutro de descripción de la realidad"
ALMERÍA HOY / 18·12·2025
La Asociación Marroquí para la Integración de los Inmigrantes ha expresado su rechazo frontal ante la reciente decisión de la Real Academia Española (RAE) de incorporar el término "mena" al Diccionario de la lengua española. Según la organización, la inclusión de esta palabra en la actualización digital del 15 de diciembre de 2025 supone legitimar un uso socialmente estigmatizante que, a su juicio, vulnera los derechos de la infancia migrante.
La queja, firmada por el presidente de la entidad, Ahmed Khalifa, sostiene que la institución lingüística está "institucionalizando" un término que ha pasado de ser una sigla técnica a una etiqueta cargada de connotaciones peyorativas. Históricamente, MENA funcionaba como el acrónimo de Menores Extranjeros No Acompañados en ámbitos administrativos y jurídicos, con una función puramente operativa y descriptiva. Sin embargo, la asociación denuncia que en los últimos años el término ha sido apropiado por sectores políticos y mediáticos para construir una narrativa de "criminalización".
EL DEBATE SOBRE LA NEUTRALIDAD DE LA LENGUA
Para la asociación, la decisión de la RAE de registrar el sustantivo en minúscula y aceptar su uso peyorativo no es un acto neutro de descripción de la realidad. "Al incorporar mena, la RAE no se limita a describir una realidad social: la consagra, otorgándole una pátina de normalidad y respetabilidad institucional", señala el comunicado enviado por la entidad.
El colectivo argumenta que la lengua no es inocente y que las instituciones deben ser responsables del impacto que tienen sus decisiones. Consideran "especialmente grave" que la academia ignore el contexto de vulnerabilidad de estos niños y niñas, afirmando que normalizar este lenguaje refuerza los prejuicios y el rechazo social. Según Khalifa, el rigor académico debería ir acompañado de una "responsabilidad ética" que, en este caso, consideran inexistente.
LLAMAMIENTO A LA RECTIFICACIÓN
Desde la Asociación Marroquí para la Integración de los Inmigrantes se insiste en que no todas las palabras que se usan en la calle deben ser validadas por el diccionario, especialmente si estas atentan contra la dignidad de las personas. Por ello, han hecho un llamamiento público a la RAE para que reconsidere la inclusión del término o, al menos, incorpore una revisión crítica que advierta sobre su carácter problemático.
La protesta concluye subrayando que el lenguaje construye realidades y que la autoridad simbólica de la RAE tiene consecuencias políticas y sociales profundas. A pesar de que la función de la academia es dar fe del uso del idioma por parte de los hablantes, para esta asociación, el paso dado representa un respaldo a una narrativa excluyente que dificulta la integración de los menores migrantes en España.
La queja, firmada por el presidente de la entidad, Ahmed Khalifa, sostiene que la institución lingüística está "institucionalizando" un término que ha pasado de ser una sigla técnica a una etiqueta cargada de connotaciones peyorativas. Históricamente, MENA funcionaba como el acrónimo de Menores Extranjeros No Acompañados en ámbitos administrativos y jurídicos, con una función puramente operativa y descriptiva. Sin embargo, la asociación denuncia que en los últimos años el término ha sido apropiado por sectores políticos y mediáticos para construir una narrativa de "criminalización".
EL DEBATE SOBRE LA NEUTRALIDAD DE LA LENGUA
Para la asociación, la decisión de la RAE de registrar el sustantivo en minúscula y aceptar su uso peyorativo no es un acto neutro de descripción de la realidad. "Al incorporar mena, la RAE no se limita a describir una realidad social: la consagra, otorgándole una pátina de normalidad y respetabilidad institucional", señala el comunicado enviado por la entidad.
El colectivo argumenta que la lengua no es inocente y que las instituciones deben ser responsables del impacto que tienen sus decisiones. Consideran "especialmente grave" que la academia ignore el contexto de vulnerabilidad de estos niños y niñas, afirmando que normalizar este lenguaje refuerza los prejuicios y el rechazo social. Según Khalifa, el rigor académico debería ir acompañado de una "responsabilidad ética" que, en este caso, consideran inexistente.
LLAMAMIENTO A LA RECTIFICACIÓN
Desde la Asociación Marroquí para la Integración de los Inmigrantes se insiste en que no todas las palabras que se usan en la calle deben ser validadas por el diccionario, especialmente si estas atentan contra la dignidad de las personas. Por ello, han hecho un llamamiento público a la RAE para que reconsidere la inclusión del término o, al menos, incorpore una revisión crítica que advierta sobre su carácter problemático.
La protesta concluye subrayando que el lenguaje construye realidades y que la autoridad simbólica de la RAE tiene consecuencias políticas y sociales profundas. A pesar de que la función de la academia es dar fe del uso del idioma por parte de los hablantes, para esta asociación, el paso dado representa un respaldo a una narrativa excluyente que dificulta la integración de los menores migrantes en España.


