Los miembros de Greenpeace acusados por el ataque a El Algarrobico dicen que solo se manifestaron

La acción de los ecovándalos ocasionó daños en el inmueble que la propiedad valora en 200.000 euros


Integrantes de Greenpeace durante una de las acciones contra el hotel de Azata del Sol. | Imagen: Greenpeace.

EUROPA PRESS - ALMERÍA HOY / 25·02·2016

Los cinco integrantes de Greenpeace que han sido citados a declarar este jueves en calidad de investigados/imputados por su supuesta implicación en el ataque de la organización ecologista contra el hotel de El Algarrobico en 2014, han declarado que ellos únicamente se manifestaron contra el inmueble sin causar destrozos.

Así lo han trasladado fuentes judiciales una vez que han concluido las declaraciones en esta fase de la instrucción, abierta tras la denuncia interpuesta por la propietaria del inmueble, Azata del Sol, que reclama el pago de 200.000 euros por los daños causados en el mismo.

Tras contestar a las preguntas formuladas por el instructor en presencia de la acusación particular y la defensa, los investigados han abandonado las dependencias judiciales a la espera de que concluya la investigación.

Cabe recordar que, con estos cinco, ya son al menos 12 los ecologistas que han prestado declaración, de forma que, mediante exhorto debido a sus lugares de origen, han dado su versión otras siete personas desde los juzgados de Madrid, Antequera (Málaga), Granada, Pontevedra y Zaragoza, entre otros. En total son 28 los investigados, por lo que la investigación se podría prolongar hasta el mes de abril, según los autos de citación.

La propia organización reconoce haber reunido a un centenar de miembros en su acción contra el hotel de El Algarrobico, durante la que cubrieron con pintura negra la mayor parte de su fachada —8.000 metros cuadrados—, dejando escrito sobre la misma «Hotel ilegal».

Cuatro días después, un centenar de vecinos de Carboneras acudieron al hotel para modificar la pintada realizada por los ecovándalos y cubrir de negro la 'i' de 'ilegal', reivindicando de este modo la puesta en servicio de un infraestructura que buena parte del pueblo de Carboneras considera beneficiosa para la economía local y la creación de empleo.