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Endesa cambiará el carbón por "vacas locas y residuos de hospital" en la planta de Carboneras según Ecologistas en Acción

El grupo conservacionista asegura que representantes de la Térmica aseguraron ayer a empresarios y Ayuntamiento que la Central no cierra y se va a empezar a quemar residuos de invernaderos para después "quemar otros combustibles alternativos"


Chimenea de Endesa durante las operaciones de arranque el pasado 30 de junio

ALMERÍA HOY / 03·10·2019

Ecologistas en Acción afirma en un comunicado que las intenciones de Endesa para evitar el cierre de la planta de Carboneras pasa por "quemar quemar lodos de depuradora y otros combustibles 'alternativos' como aceites, barnices, vacas locas, residuos de hospital, etc, los mismos que usa HOLCIM".

Así lo explica el grupo conservacionista en una nota de prensa que reproducimos íntegra a continuación: "El día 27 de Septiembre, coincidiendo con la Huelga Mundial Por el Clima, Endesa anunció el cierre de sus dos centrales de carbón en la Península. Con ello, daba por clausurado todo su parque de generación de energía con este combustible fósil que tanto contribuye al cambio climático.

De esta forma, se adelantaba 10 años a las previsiones que había para el fin del carbón, ya que había invertido doscientos millones de euros en filtros y mejoras medio ambientales para poder seguir operando después de 2020 hasta 2030.

Este anuncio fue una sorpresa para todos, pero parece ser, que hacerlo coincidir con el día de la Huelga por el Clima fue más un acto de marketing (pensado para beneficiar la imagen de la empresa) que una realidad inminente. Según declaraciones en esta semana de Antonio Rodríguez, Presidente de Comité de UGT de la empresa de Carboneras, “por el momento la empresa no hablado de forma concreta del cierre de la instalación y menos de una fecha para ello”.

Hace un año Ecologistas en Acción se integró en la Plataforma europea POR UN FUTURO SIN CARBÓN . En esta Plataforma convergieron asociaciones de defensa de la naturaleza como: Greenpeace, Amigos de la Tierra , WWF Adena, etc que por primera vez, trabajaron juntas para pedir el fin del uso del carbón. Es incuestionable que las 6.27 millones de toneladas de CO2 que sólo la Central de Almería (la tercera más contaminante de España) emitió en 2018 contribuyen al cambio climático y que es una fuente de energía obsoleta que no debería usarse en una provincia rica en sol, mar y viento. Pero además, desde la Plataforma Un Futuro Sin Carbón consideran que el ser ecologista implica también lo social y por ello piden también, una transición energética justa para los trabajadores y trabajadoras de la central y empresas auxiliares.

Que la Central tiene que cerrar ya se sabía desde hace tiempo, por lo que había margen para reaccionar y llevar a cabo una transición que no fuera dramática para las familias que viven de esta actividad y para el pueblo de Carboneras. Por ello, la Plataforma Por Un Futuro Sin Carbón solicitó un Plan de Transición Energética para la Térmica de Carboneras y alternativas de ocupación para los trabajadores basadas en energías alternativas. De todo ello lamentan que aún no se sepa nada.

Carboneras, con la respuesta de sus habitantes a la carga de mineral de hierro, ha dejado bien claro que NO quiere más industrias contaminantes en su municipio. Por eso ha sido sorprendente que esta semana se comunique que la Central no cierra y que se va a empezar a quemar residuos de invernadero en sustitución al carbón. En palabras de Antonio Rodríguez de UGT “se está trabajando en un proyecto de biomasa para quemar residuos vegetales de invernaderos y además de producir energía, contribuir con el medio ambiente”. Esto suena a que van a ahorrar combustible sustituyéndolo por basura, ahorrando así también en cuotas de emisión. Un negocio redondo al que ya se apuntó hace más de 15 años HOLCIM, la cementera de Carboneras que quema residuos tóxicos y peligrosos de toda España y parte de Europa. A quemar basura lo llaman ahora“ economía circular” y “contribuir con el medio ambiente”, las empresas contaminantes siguen haciendo suyo el argot de los movimientos ecologistas para parecer “verdes”.

En una reunión de la Térmica mantenida este martes con empresarios de Carboneras y representantes del Ayuntamiento, confirmaron que si todo va bien después de la biomasa se pasará a quemar lodos de depuradora y otros combustibles “alternativos” como aceites, barnices, vacas locas, residuos de hospital, etc que son los combustibles “alternativos” que usa HOLCIM.

Existe la sospecha de que la intención de la empresa sea sacar máxima rentabilidad a las instalaciones ya existentes y transformar la térmica en una incineradora. Y para que esto parezca una buena idea amenazan con el cierre inminente y la pérdida de 300 puestos de trabajo.

¿Esto es lo que ofrecen después de casi 40 años contaminando nuestro aire y devorando nuestros recursos? ¿ Esta es toda la inversión en nuestra provincia después de ganar miles de millones de euros al año vendiendo la luz a precio de oro?.

El aprovechamiento energético de la biomasa es una forma barata de que el gobierno alcance los objetivos que se le imponen en materia de energías renovables pero además, tiene consecuencias sobre el clima, ambientales y sociales. Por eso desde Ecologistas en Acción proponemos cuatro medidas de protección vinculadas a la quema de biomasa para evitar consecuencias negativas:

- Establecer un límite de cantidad máxima de biomasa destinada a producir energía a niveles que puedan ser provistos de manera sostenible.

- Garantizar el uso óptimo y eficiente de las diferentes fracciones de biomasa, conforme al principio del uso en cascada.

- Incluir una contabilidad de carbono correcta para la bioenergía.

- Incluir criterios de sostenibilidad exhaustivos y vinculantes.

Ecologistas en Acción considera que ahora es el momento de devolver a Almería parte de las ganancias que esta empresa ha obtenido en la provincia haciendo una inversión en energías renovables y recolocando en nuevas actividades respetuosas con el medio ambiente a las 300 personas que hoy días temen por su empleo. Esta organización sostiene que es la empresa la que debe soportar el coste de la transición energética, no los trabajadores".