Seis escapadas en Almería para esta primavera

Rutas y excursiones por rincones especiales de la provincia de Almería, con recomendaciones sobre qué visitar, dónde comer o alojarse


Un excursionista en Las Canales de Padules, en la Alpujarra almeriense.

ALMERÍA HOY / 11·04·2017

Que Almería posee multitud de enclaves singulares no es ningún secreto. Es lo que ocurre cuando una provincia ofrece playas paradisíacas y alta montaña, desierto y nieve, sin salir de suelo almeriense. Aprovechando la llegada del buen tiempo —en realidad y como es sabido, lo del mal tiempo en Almería es cosa de cuatro días mal contados— ofrecemos seis escapadas a distintos rincones que cualquier enamorado de Almería debería conocer, y que se centran en Mojácar, Agua Amarga (Níjar), un paseo en barco por la bahía de Almería, Padules, Los Millares (Santa Fe de Mondújar), el casco histórico de la capital y la comarca de Los Vélez.


Agua Amarga

Uno de los lugares con más encanto de toda Almería es, sin duda, el pueblecito de Agua Amarga y las espectaculares playas que la rodean. Ubicado en pleno Parque Natural de Cabo de Gata, en el término municipal de Níjar, la zona de Agua Amarga es uno de los pasos obligados para turistas y nativos. Claro que es en verano cuando Agua Amarga pasa de ser una tranquila pedanía a una concurrida zona turística, por lo que recomendamos conocerla ahora, en primavera, para que podamos descubrir sin problemas este lugar con encanto; el pequeño pueblo, la cala de Enmedio —considerada una de las mejores playas de toda Almería—, sin desmerecer otras calas maravillosas no muy lejos de allí, como la del Plomo o Cala Arena, amén del desierto colindante, ideal para perderse por sendas y veredas.


Y si dichas veredas abren el apetito, podemos matar el hambre en El Asador La Chumbera —634 676 298—, y si la cosa va para largo, recomendamos el establecimiento hotelero Mikasa Suite & Spa —950 138 073—. Por cierto; en caso de que finalmente te animes a pasar por Agua Amarga, no dejes de visitar el ‘Arbol Milenario', un olivo de extraordinarias dimensiones y con más años encima que sus parientes de Jerusalén.


Mojácar

Seguimos hablando de una escapada mojaquera. De día o de noche, Mojácar nos embruja y nos sorprende a cada paso. Sus calles estrechas y empinadas, con casitas encaladas de aire morisco decoradas con geranios de colores, hacen de este pueblo un lugar mágico. Pasear por sus calles y descubrir sus rincones es todo un placer para los sentidos. Referente hostelero —Pulcinella: 950 478 098—, esta localidad almeriense es la única, junto a Lucainena de las Torres, que pertenece al exclusivo club de 'Los pueblos más bonitos de España'.


Aunque Mojácar tiene muchos atractivos, lo cierto es que brillan sus maravillosas e inmensas playas, equipadas con todos los servicios y accesos —Marina De la Torre— o sus recónditas calas prácticamente salvajes —Cala del Sombrerico—, donde podemos disfrutar de la presencia de un pequeño chiringuito pleno de encanto —Manaca: 600 455 599—. En todo caso, tanto si eliges la opción de día o de noche, no te podrás marchar de Mojácar sin probar las mejores paellas del Mediterráneo —Aku Aku: 950 478 981— y disfrutar del mejor cóctel en un enclave privilegiado en primera línea de playa —Mawi: 950 478 722—. Otro buen plan: visitar la Torre del Pirulico. Construida durante la época nazarí, se utilizó en el siglo XIV como torre de vigilancia. Es la última que nos encontramos de estas características que, comunicándose visualmente con la Torre del Rayo, conforma el sistema defensivo costero, desde Adra hasta Mojácar.


Padules

Un lugar que parece sacado de cualquier parte menos de Almería podemos encontrarlo en Padules, otro pequeño pueblo ubicado en La Alpujarra que ofrece prácticamente todo lo que busca el aventurero que se decanta por el turismo rural en lugar del clásico 'sol y playa'. A medio camino entre Almócita y Canjáyar, la localidad de Padules presume, y con razón, del enclave que ilustra la imagen de portada de este texto: Las Canales.


No es chovinismo almeriense: revistas como 'Hola' han dedicado páginas enteras a este lugar, mientras que los vídeos promocionales de Almería que viene protagonizando últimamente David Bisbal nunca dejan fuera del metraje a Padules, un espacio donde el dicho 'Andarás y no te mojarás' referido a la escasez de agua propia del río Andarax pierde su razón de ser. En Las Canales de Padules, el agua y la frondosa vegetación pueden hacer pensar que estuviéramos en cualquier parte excepto en tierra almeriense; una ruta de senderismo ideal para recorrer en familia o con los amigos. Cuando la gusa apriete, podemos parar en la zona recreativa colindante, o bien subir al pueblo y degustar platos típicamente alpujarreños en el restaurante Bodega Barea Granados —950 51 03 56—, donde además elaboran su propio vino, blanco y tinto, y de donde casi nadie se marcha sin llevarse un par de botellas a casa. ¿Que nos gusta tanto la Alpujarra que queremos echar más de un día? En ese caso, no recomendamos un sitio concreto; hay decenas de casas rurales repartidas desde Alcolea hasta Alhama de Almería para elegir.


Paseo solidario en barco

Una escapada diferente es, sin duda, la que nos ofrece la gente de Equinac, hombres y mujeres comprometidos con una fauna marina que, cada vez con mayor frecuencia, deja cuerpos sin vida de delfines y tortugas marinas en las playas almerienses. Con una doble finalidad —la de mostrar lo más cerca posible esa fauna, y la de recaudar dinero para Equinac—, organizan paseos en barco de hasta cuatro horas de duración desde este lunes hasta el próximo domingo, así que hay que ser raudos si queremos disfrutar de esta oportunidad.


Las salidas se hacen desde el puerto deportivo de Aguadulce, en Roquetas de Mar, tanto en horario de mañana como de tarde. Con algo de suerte, se pueden observar manadas de delfines nadando junto a la embarcación. Además, se imparte un taller sobre las especies de cetáceos que habitan en el Mar de Alborán, observando aves marinas, y tomando un pequeño tentempié a bordo. Para disfrutar de la experiencia, contactar vía email —info@asociacionequinac.org—. Los precios van desde los 30 euros individuales, a los 50 euros si se va en pareja, y el dinero recaudado se destinará a los animales en recuperación y en infraestructuras para el nuevo Centro de Recuperación de Fauna Marina. Y para comer después de una agotadora jornada, ¿qué tal algo de pescaíto en el paseo marítimo de Aguadulce?


Los Millares

Más cosas para presumir en Almería; el yacimiento arqueológico de Los Millares (Santa Fe de Mondújar), que aunque sí se puede visitar todo el año, recomendamos hacerlo antes de la llegada del verano, cuando el calor aprieta en la zona del Bajo Andarax. La cultura de Los Millares existió allá por los años 3.200 y 2.200 a.C., una época en la que el río que da nombre a la comarca era navegable, y Tabernas estaba cubierta por frondosos bosques, y si bien muchos de los objetos encontrados hasta la fecha se encuentran expuestos en el Museo de Almería, otros muchos siguen en el propio yacimiento.


El Enclave Arqueológico de Los Millares se compone del yacimiento arqueológico propiamente dicho, un centro de recepción de visitantes y una zona interpretativa cuya visita es independiente pero complementaria a la del yacimiento. La visita recorre en primer lugar la necrópolis por un itinerario a cuyos lados pueden verse los túmulos de las sepulturas. Una vez que se llega al poblado, se avanza por los diferentes recintos definidos por sucesivas líneas de murallas concéntricas. Claro que es necesaria la reserva previa por teléfono —677 903 404—. Para comilones y dormilones, en Santa Fe de Mondújar hay mesones como Las Cábilas, que dispone también de alojamiento rural.


Los Vélez

La Comarca de Los Vélez suele ser un sitio a visitar en invierno, cuando, con algo de suerte, sus cuatro pueblos —María, Chirivel, Vélez-Blanco y Vélez-Rubio— están todavía más hermosos gracias a la nieve que suele caer en la Sierra de María. Pero lo cierto es que cualquier época del año es buena para conocer Los Vélez.

Es verdad que el castillo de Los Fajardo (Vélez-Blanco), considerado el monumento más importante de Almería después de La Alcazaba, es parada obligada en nuestro recorrido por esta comarca. Empezó a levantarse en 1506, y es una auténtica joya del Renacimiento. Tanto es así que el Patio de Honor está expuesto en el Museo Metropolitano de Nueva York. Para visitarlo, el horario es de miércoles a domingo, de 10.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 20.00 horas.


El otro gran atractivo de la zona es la mítica Cueva de Los Letreros, donde hay pinturas rupestres de hace más de 5.000 años, entre las que destacan el que está considerado como símbolo más representativo de la provincia de Almería: el indalo. Para visitarla, hay que reservar plaza en el teléfono 694 467 136, o a través del correo electrónico:gestion@hazyenves.es

Otros lugares a conocer en Los Vélez son la iglesia barroca de Vélez-Rubio, el Museo del Esparto de Chirivel, los aljibes árabes de María, o el Comarcal Velezano 'Miguel Guirao'. Para comer, recomendamos degustar los panes de aceite de Chirivel, pasar por el Ganímedes de Vélez-Rubio, y dormir en el hotel rural Velad Al Abyadh (Vélez-Blanco).


Almería capital

Si optamos por quedarnos en el casco antiguo de la capital almeriense, una buena forma de comenzar nuestra ruta sería visitar La Alcazaba —la mayor de las ciudadelas construidas por los árabes en España— previo paso por la calle Almedina, para continuar en el Cerro de San Cristóbal, donde disfrutaremos de las mejores vistas de la ciudad de Almería. Ya en el centro urbano, nos esperan atractivos como los Aljibes Árabes, la catedral-fortaleza, o los Refugios Subterráneos.


Si de paseos se trata, debemos señalar el Parque Nicolás Salmerón, la Rambla —avenida Federico García Lorca— y, por supuesto, recorrer el Paseo de Almería. Y después de tanto andorrear, toca tapear. En el centro de Almería hay una enorme cantidad de bares que van desde las Cuatro Calles hasta la zona de la Plaza Vieja. Nuestras debilidades son bares como El Alcázar, La Consentida, El Ajolí, Postigo, Nuestra Tierra y un clásico como el Casa Puga. Aunque si quieres un restaurante con clase y situado en un lugar sin parangón, déjate caer por el Hotel Catedral —950 27 81 78—.