Se suscribieron acuerdos para la creación de una Comisaría de Policía Nacional en 2006 y 2018 que nunca llegaron a materializarse
ALMERÍA HOY / 23·02·2026
El alcalde de Roquetas de Mar, Gabriel Amat, ha elevado una petición formal y urgente al Ministerio del Interior para frenar la precariedad en materia de seguridad que atraviesa el municipio. A través de una carta remitida a la Secretaría de Estado de Seguridad, el regidor ha reclamado la firma inmediata de un protocolo que desbloquee la llegada de la Policía Nacional y, simultáneamente, refuerce los mermados recursos de la Guardia Civil. La misiva pone el foco en una realidad preocupante: la tasa de criminalidad en la localidad ya supera la media nacional, lo que hace insostenible la situación actual para una ciudad que sobrepasa los 114.000 habitantes.
El primer edil ha sido tajante al señalar que la seguridad ciudadana se atiende hoy principalmente con efectivos de la Guardia Civil que operan con recursos limitados. A pesar de calificar la labor de la Benemérita como "ejemplar", Amat advierte que el crecimiento exponencial de Roquetas de Mar —el segundo municipio más poblado de la provincia y uno de los que más ha crecido en España en este siglo— exige una planificación de recursos acorde a su complejidad demográfica y su intensa actividad turística.
Un bloqueo administrativo que dura dos décadas
La reclamación municipal no es nueva, pero sí más apremiante que nunca. El Ayuntamiento recuerda que ya se suscribieron acuerdos para la creación de una Comisaría de Policía Nacional en 2006 y 2018 que nunca llegaron a materializarse. A pesar de que la sede en Roquetas de Mar está recogida oficialmente en la Orden Ministerial de 2023, el proceso sigue estancado a la espera de que el Ministerio envíe el protocolo que determine los efectivos y servicios necesarios.
Para agilizar el proceso, el Consistorio ya ha puesto a disposición de la Dirección General de la Policía tanto un espacio para una ubicación permanente como un local provisional. Sin embargo, la cesión formal de estas infraestructuras municipales depende exclusivamente de que el Gobierno central firme el documento solicitado por el alcalde. Amat insiste en que no se puede seguir ignorando la demanda de una "gran ciudad media" cuya actividad económica es estratégica para Almería y Andalucía.
Más efectivos y mejores medios para la Guardia Civil
La estrategia de seguridad planteada por el Ayuntamiento no se limita a la implantación de la Policía Nacional. El alcalde ha subrayado que el protocolo debe recoger medidas concretas para la Guardia Civil, garantizando el mantenimiento y la mejora de su plantilla e infraestructuras. El objetivo es que ambos cuerpos coexistan y colaboren en el ámbito de sus competencias para garantizar el libre ejercicio de los derechos y libertades de los vecinos.
"El Ayuntamiento ofrece toda su colaboración institucional para que este proceso se materialice cuanto antes", ha concluido Gabriel Amat, reiterando que la seguridad es una necesidad urgente y una reivindicación histórica de la ciudadanía roquetera que no puede esperar más trámites burocráticos.
El primer edil ha sido tajante al señalar que la seguridad ciudadana se atiende hoy principalmente con efectivos de la Guardia Civil que operan con recursos limitados. A pesar de calificar la labor de la Benemérita como "ejemplar", Amat advierte que el crecimiento exponencial de Roquetas de Mar —el segundo municipio más poblado de la provincia y uno de los que más ha crecido en España en este siglo— exige una planificación de recursos acorde a su complejidad demográfica y su intensa actividad turística.
Un bloqueo administrativo que dura dos décadas
La reclamación municipal no es nueva, pero sí más apremiante que nunca. El Ayuntamiento recuerda que ya se suscribieron acuerdos para la creación de una Comisaría de Policía Nacional en 2006 y 2018 que nunca llegaron a materializarse. A pesar de que la sede en Roquetas de Mar está recogida oficialmente en la Orden Ministerial de 2023, el proceso sigue estancado a la espera de que el Ministerio envíe el protocolo que determine los efectivos y servicios necesarios.
Para agilizar el proceso, el Consistorio ya ha puesto a disposición de la Dirección General de la Policía tanto un espacio para una ubicación permanente como un local provisional. Sin embargo, la cesión formal de estas infraestructuras municipales depende exclusivamente de que el Gobierno central firme el documento solicitado por el alcalde. Amat insiste en que no se puede seguir ignorando la demanda de una "gran ciudad media" cuya actividad económica es estratégica para Almería y Andalucía.
Más efectivos y mejores medios para la Guardia Civil
La estrategia de seguridad planteada por el Ayuntamiento no se limita a la implantación de la Policía Nacional. El alcalde ha subrayado que el protocolo debe recoger medidas concretas para la Guardia Civil, garantizando el mantenimiento y la mejora de su plantilla e infraestructuras. El objetivo es que ambos cuerpos coexistan y colaboren en el ámbito de sus competencias para garantizar el libre ejercicio de los derechos y libertades de los vecinos.
"El Ayuntamiento ofrece toda su colaboración institucional para que este proceso se materialice cuanto antes", ha concluido Gabriel Amat, reiterando que la seguridad es una necesidad urgente y una reivindicación histórica de la ciudadanía roquetera que no puede esperar más trámites burocráticos.


