UGT y CCOO piden más plazas públicas de residencia y frenar los retrasos en dependencia en Almería



ALMERÍA HOY / 01·10·2026

Los sindicatos UGT y CCOO se han movilizado en Almería para exigir la creación de una red pública de cuidados que asegure una atención digna a la población mayor de la provincia. Las organizaciones reclaman compromisos presupuestarios e inversiones concretas para reducir las listas de espera en el sistema de dependencia, ampliar las plazas residenciales y reforzar los servicios en los municipios rurales.

Según los datos facilitados por las centrales sindicales, la provincia contaba en 2024 con 3.833 plazas residenciales, una proporción de 3,11 por cada cien personas mayores. Esta cifra sitúa a Almería por debajo de la media nacional (4,05 plazas por cada cien mayores) y a una distancia de 2.320 plazas adicionales para alcanzar el objetivo recomendado de cinco plazas por cada centenar de residentes. Ante esta situación, apelan a la Junta de Andalucía, a la Diputación Provincial y a los ayuntamientos para articular un plan coordinado de ampliación de infraestructuras.

Asimismo, ambas organizaciones consideran crítico el tiempo de tramitación de las ayudas a la dependencia en la comunidad autónoma, donde los plazos medios de espera alcanzan los 432 días. Desde los sindicatos señalan que esta demora traslada la carga asistencial a las familias e instan a reforzar los equipos de valoración y gestión asignados a la provincia para acelerar la concesión de las prestaciones.

En el ámbito económico, los sindicatos recuerdan la brecha de ingresos que afecta a los pensionistas almerienses. Con datos de junio de 2026, la pensión media de jubilación en la provincia se sitúa en 1.297,64 euros mensuales, mientras que la de viudedad es de 831,35 euros. Con estos importes, sostienen, resulta complejo asumir los costes del coste de vida básico y de la atención especializada no cubierta de forma pública, por lo que solicitan la revalorización continuada de las prestaciones de menor cuantía.

Finalmente, la movilización ha puesto el foco en la necesidad de mejorar la atención sanitaria primaria, combatir la soledad no deseada y dignificar las condiciones laborales del personal de cuidados, garantizando la cómputo de los desplazamientos en el servicio de ayuda a domicilio dentro de la jornada laboral.