Prisión de 17 años y expulsión: condena firme para el hombre que mató a golpes a Antonio Campos en El Ejido

La conformidad entre las partes ha evitado la constitución del tribunal del jurado



ALMERÍA HOY / 28·09·2026

La Audiencia Provincial de Almería ha dictado sentencia firme de 17 años de prisión contra Hamid M. tras ratificar el pacto alcanzado entre el Ministerio Fiscal, la acusación ejercida por la familia y la defensa. La conformidad entre las partes ha evitado la constitución del tribunal del jurado que iba a juzgar la muerte violenta de Antonio Campos, el funcionario del Ayuntamiento de El Ejido de 54 años, y conocido historiador de Berja, hallado muerto en el interior de su propio coche en el otoño de 2025.

La resolución judicial atribuye al acusado un delito de asesinato con alevosía, con la consiguiente pena privativa de libertad e inhabilitación absoluta por el mismo tiempo de condena. Asimismo, el fallo contempla una sanción económica de siete meses, con una cuota diaria de dos euros, por la sustracción del automóvil del fallecido. Para afrontar esta multa en caso de falta de pago, el penado ha aceptado realizar trabajos comunitarios mientras permanezca recluido. La acusación particular, que ejerce la familia, pretendía elevar su petición hasta los 28 años de cárcel.

En el apartado indemnizatorio, el tribunal fijó en concepto de responsabilidad civil un montante de 150.000 euros para la madre del difunto y 100.000 euros para cada uno de sus dos hermanos por los perjuicios morales ocasionados. Por otra parte, se dispone la medida de expulsión del país durante una década una vez que el reo acceda al tercer grado penitenciario o concrete la libertad condicional.

Según la secuencia de los hechos que el propio imputado reconoció en el tribunal, la noche del 27 de septiembre de 2025 la víctima se desplazó en coche desde Berja hasta la pedanía de San Agustín para verse con el agresor. Ambos viajaron en el automóvil de la víctima hasta una zona apartada del paraje natural de Punta Entinas-Sabina.

En el transcurso de la madrugada siguiente, el procesado agredió inopinadamente a la víctima impactándole repetidamente con una pieza de hormigón en la cabeza. Los contundentes golpes causaron fracturas y traumatismos severos en el cráneo que provocaron el deceso inmediato de la víctima sin posibilidad de defensa, sumados a múltiples contusiones en el resto del cuerpo.

Cometido el crimen, el autor maniató las extremidades del cadáver utilizando plásticos agrícolas y lo introdujo en el maletero del vehículo. A continuación, utilizó el coche sin autorización durante varias horas para desplazarse por la zona, hasta dejarlo estacionado de forma definitiva en la calle Mirasol de San Agustín, lugar donde la Policía descubrió el cuerpo poco después de la medianoche del 29 de septiembre.