El renacer del Castillo de Vélez-Blanco: arranca la ambiciosa reconstrucción de su legendario patio



ALMERÍA HOY / 21·09·2026

El Castillo de Vélez-Blanco encara una etapa decisiva en su proceso de rehabilitación con el comienzo de los trabajos para reproducir su emblemático patio de honor, la estructura más representativa del inmueble y la que sufrió un mayor impacto a lo largo de su historia. Las claves de este hito han sido detalladas por el arquitecto experto en patrimonio Ismael Motos Díaz, gran conocedor de la herencia histórica del marquesado de los Vélez, en declaraciones divulgadas por el Instituto de Estudios Almerienses en sus canales digitales.

Patio del castillo en el Museo Metropolitano de Nueva York


La estructura original, labrada en mármol blanco extraído de Macael, fue desmantelada y comercializada a principios del siglo XX. En 1904, el tratante de arte francés Joseph Goldberg compró la arcada, las columnas y las embocaduras de accesos y ventanales, junto con los techos de madera ornamentados del Salón del Triunfo y del Salón de los Trabajos de Hércules. El patio terminó siendo adquirido en 1913 por el magnate estadounidense George Blumenthal para ornamentar su mansión neoyorquina. A su fallecimiento, el legado fue cedido al Museo Metropolitano de Nueva York, espacio donde la estructura quedó reensamblada y abierta al público en 1964.

Un patrimonio disperso por el mundo

Las bajorrelieves y frisos corrieron una suerte distinta. Comprados asimismo por Goldberg, acabaron en el Museo de Artes Decorativas de París, entidad que exhibe tres de los cuatro frisos dedicados a las proezas de Hércules. Los cuatro restantes, correspondientes a los Triunfos de César, permanecen expuestos desde 2007 en el Museo Goya ubicado en Castres, Francia.

Asimismo, Motos ha sacado a la luz la localización de una techumbre de madera inédita tras una pesquisa personal: la pieza fue adquirida en 1952 por el industrial mexicano Nicolás González Jáuregui para su vivienda particular en la capital azteca. Tras la intervención estatal de los bienes familiares, la propiedad se traspasó en 1979 al Instituto Cultural Helénico, donde se custodia en la actualidad.

Tecnología de precisión para evitar el falso histórico

Respecto a la intervención en marcha, el especialista recordó que en 2015 se suscribió un acuerdo institucional entre la Junta de Andalucía, el Consistorio velezano, el Centro Tecnológico Andaluz de la Piedra y la patronal del sector para encarar la restitución de la arquería.

El diseño del proyecto, encomendado al equipo del arquitecto Pedro Salmerón y finalizado en 2019, quedó aplazado para dar prioridad a una etapa previa enfocada en consolidar cubiertas, la torre del homenaje y las dependencias nobles. Concluidas esas tareas, se inicia la réplica del patio con un periodo de ejecución previsto de dos años, bajo la supervisión de las arquitectas Isabel Vestubez, Carmen Cañones y Rosario Carmona.

El plan prevé tallar la decoración ornamental y las estructuras de mármol mediante mecanizado de alta precisión utilizando el escaneado en tres dimensiones realizado en el museo neoyorquino. Se aplicará un acabado sutilmente facetado para diferenciar los elementos de nueva factura de los modelos antiguos y evitar así la creación de un falso histórico.

Motos mantiene la expectativa de que el patrimonio expoliado regrese finalmente a Almería, aunque advierte de un condicionante técnico: incluso si las piezas retornaran, ni los frisos ni la techumbre podrían reubicarse en sus huecos originales debido a las estructuras de hormigón ejecutadas en la restauración de la década de los noventa, que modificaron la altura original de los techos. Por último, el arquitecto insta a las instituciones a convertir la fortaleza en un enclave de referencia para la investigación del Renacimiento y la casa ducal de los Vélez