El Observatorio de Calar Alto capta dos deslumbrantes bolas de fuego sobre el golfo de Cádiz y Marruecos


Bólido detectado en Calar Alto (Foto: caha.es)

ALMERÍA HOY / 23·09·2026

Las cámaras del proyecto SMART, instaladas en diversos puntos de la geografía española, han detectado el paso de dos imponentes bólidos durante las jornadas del 19 y el 20 de septiembre. El segundo de estos fenómenos resultó ser de una vistosidad excepcional, ya que cruzó el cielo durante la puesta de sol y con abundante luz diurna.

Los equipos exteriores situados en el centro astronómico almeriense de Calar Alto registraron ambos eventos. El primer análisis de los datos ha sido realizado por el investigador principal de la red de seguimiento, el profesor José María Madiedo, perteneciente al Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC).

El primer destello, provocado por el impacto de un fragmento asteroidal contra la atmósfera, tuvo lugar a las 4:14 horas del 19 de septiembre sobre las aguas del golfo de Cádiz. La roca penetró en el espacio aéreo a una velocidad aproximada de 97.000 kilómetros por hora. Esta masa luminosa comenzó a brillar a una altitud de 98 kilómetros y finalizó su recorrido a unos 42 kilómetros del suelo, siendo grabada desde los detectores de Calar Alto, Huelva, La Hita, Sierra Nevada, La Sagra, Sevilla y Mazagón.

Posteriormente, a las 20:47 horas del 20 de septiembre, los sensores localizaron un segundo bólido, en esta ocasión procedentes de un cometa, frente al litoral de Alhucemas. El choque atmosférico se produjo a cerca de 65.000 kilómetros por hora, encendiéndose la bola de fuego a 91 kilómetros de altura para extinguirse cuando descendía a 31 kilómetros sobre la superficie marina. La coincidencia del suceso con el ocaso acentuó su vistosidad, siendo recogido por los instrumentos de Calar Alto, La Sagra, Olocau y Mazagón.

El proyecto SMART mantiene un seguimiento permanente del firmamento para analizar la entrada de este tipo de rocas espaciales. La operatividad de las estaciones instaladas en Almería y Granada responde a un convenio de cooperación suscrito entre el propio científico responsable y las respectivas entidades astronómicas.