ALMERÍA HOY / 24·07·2026
La implantación del primer radar de tramo de la provincia de Almería, situado en la carretera A-370 entre Los Gallardos y el puerto de Garrucha con una limitación de 90 kilómetros por hora, marcó un punto de inflexión en la vigilancia de la velocidad en las vías secundarias de la provincia. Este dispositivo formó parte de un despliegue estratégico de la Dirección General de Tráfico que ha situado a la red viaria almeriense en puestos destacados del mapa nacional de sanciones. Pero en este del levante sus cifras de denuncias no han alcanzado el volumen necesario para figurar en la lista de los más letales del país.
Según el último estudio elaborado por Automovilistas Europeos Asociados, la activación de estos nuevos cinemómetros ha provocado que la provincia irrumpa en el ranking de los 50 radares más sancionadores de España. La entidad destaca que el incremento del 14% en la recaudación estatal por exceso de velocidad —que supera los 246 millones de euros— no responde a una mayor indisciplina al volante, sino a la puesta en marcha de ubicaciones estratégicas como la de la vía hacia el puerto garruchero y sus puntos de control complementarios.
La llegada del control de tramo a la A-370 se produjo de forma simultánea a la de otros dos dispositivos fijos en la provincia. Todos ellos contaron con un periodo de gracia inicial de un mes en el que la DGT se limitó a enviar notificaciones informativas, sumando 11.000 avisos a conductores que superaban los límites antes de comenzar a formular denuncias efectivas.
Junto al radar de tramo de Garrucha, los otros dos puntos de control activados en el mismo plan completaron un balance de más de 45.765 multas anuales. El cinemómetro fijo ubicado en la AL-3117 en El Mamí, limitado a 50 kilómetros por hora, se convirtió en el más sancionador de la provincia con 29.910 denuncias en 2025 (una media de 82 al día). Por su parte, el dispositivo instalado en la A-1050, entre La Mojonera y El Ejido, registró 15.855 infracciones en su primer año de funcionamiento.
Según el último estudio elaborado por Automovilistas Europeos Asociados, la activación de estos nuevos cinemómetros ha provocado que la provincia irrumpa en el ranking de los 50 radares más sancionadores de España. La entidad destaca que el incremento del 14% en la recaudación estatal por exceso de velocidad —que supera los 246 millones de euros— no responde a una mayor indisciplina al volante, sino a la puesta en marcha de ubicaciones estratégicas como la de la vía hacia el puerto garruchero y sus puntos de control complementarios.
La llegada del control de tramo a la A-370 se produjo de forma simultánea a la de otros dos dispositivos fijos en la provincia. Todos ellos contaron con un periodo de gracia inicial de un mes en el que la DGT se limitó a enviar notificaciones informativas, sumando 11.000 avisos a conductores que superaban los límites antes de comenzar a formular denuncias efectivas.
Junto al radar de tramo de Garrucha, los otros dos puntos de control activados en el mismo plan completaron un balance de más de 45.765 multas anuales. El cinemómetro fijo ubicado en la AL-3117 en El Mamí, limitado a 50 kilómetros por hora, se convirtió en el más sancionador de la provincia con 29.910 denuncias en 2025 (una media de 82 al día). Por su parte, el dispositivo instalado en la A-1050, entre La Mojonera y El Ejido, registró 15.855 infracciones en su primer año de funcionamiento.

