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PASEO ABAJO/Juan Torrijos
La ciudad se viste de gala, celebra noches blancas y negras, fiestas en el corazón de la Puerta de Pechina, fuente donde pasar el calor de estos días, parterres de flores que disfrutar y tiempo de retraso. Pero al igual que algún día llegará el Ave, alguno también se acabarán las obras del Paseo “mírame y no me toques”. Y hasta es posible que el equipo de Eloísa decida tipo de toldos u otra obra que va a permitir a las cafeterías que ubican sus veladores sobre la roja piedra de Alhama.
Los churros del Coímbra siguen siendo una tentación difícil de evitar.
Los cambios casi siempre son buenos, dependiendo del político que los lleve a cabo y del beneficio que suponga para los ciudadanos. Y hay uno que no lo está siendo, se trata del tráfico en el centro de la ciudad de Almería, y que afecta a vecinos a la hora de coger el autobús para desplazamientos. Y entre ellos, el que te lleva al hospital Torrecárdenas. La zona alta del mítico centro, Regocijos, Paseo Versalles y calles limítrofes, tenían un autobús que subía camino del hospital. Los vecinos denuncian, imagino que lo estará estudiando el servicio del ayuntamiento, técnicos y ediles que de esos vecinos cobran el sueldo a final de mes, una solución. Con los nuevos cambios puestos en marcha en estos momentos, los ciudadanos almerienses de esta zona, si quieren coger el bus, tienen dos alternativas si no tienen coche, llamar un taxi, o desplazarse hasta la Rambla de Federico.
Los vecinos comentan que todo ha quedado muy bonito, pero poco práctico. Y vale que los políticos estén en contra del coche, no está mal, pero esa obsesión lleva, es posible que, sin pensarlo mucho, a que el resultado sea estar también en contra del autobús. Los vecinos, no lo entienden, como pueden ustedes comprender, y no es extraño que estén preocupados, y que se pregunten por el servicio perdido en todo este barrio que sube hasta el Quemadero, que no es de los más ricos de la ciudad.
Yo les diría a los vecinos que no lo estén, que ya verán como en unos días el equipo de María y de Eloísa encuentran una solución, es posible que se retrasen, ya saben como son las obras públicas, y las decisiones políticas, pero que al final les podrán un autobús, y si no puede ser el bus, lo mismo se deciden por un helicóptero, unos globos tampoco sería mala idea. Creo que los chinos ya tienen el tren volador, y las relaciones en estas fechas con ellos, gracias a Zapatero, el de las joyas en la caja fuerte, son fluidas, por lo que el tren chino volador sería una gran alternativa para los vecinos de esta zona de la capital.
Ya los veo volando al hospital Torrecárdenas. Sería una gran solución. Y llegarían más rápido que si lo hicieran en el bus, y ello gracias a María del Mar y a Eloísa.
Los churros del Coímbra siguen siendo una tentación difícil de evitar.
Los cambios casi siempre son buenos, dependiendo del político que los lleve a cabo y del beneficio que suponga para los ciudadanos. Y hay uno que no lo está siendo, se trata del tráfico en el centro de la ciudad de Almería, y que afecta a vecinos a la hora de coger el autobús para desplazamientos. Y entre ellos, el que te lleva al hospital Torrecárdenas. La zona alta del mítico centro, Regocijos, Paseo Versalles y calles limítrofes, tenían un autobús que subía camino del hospital. Los vecinos denuncian, imagino que lo estará estudiando el servicio del ayuntamiento, técnicos y ediles que de esos vecinos cobran el sueldo a final de mes, una solución. Con los nuevos cambios puestos en marcha en estos momentos, los ciudadanos almerienses de esta zona, si quieren coger el bus, tienen dos alternativas si no tienen coche, llamar un taxi, o desplazarse hasta la Rambla de Federico.
Los vecinos comentan que todo ha quedado muy bonito, pero poco práctico. Y vale que los políticos estén en contra del coche, no está mal, pero esa obsesión lleva, es posible que, sin pensarlo mucho, a que el resultado sea estar también en contra del autobús. Los vecinos, no lo entienden, como pueden ustedes comprender, y no es extraño que estén preocupados, y que se pregunten por el servicio perdido en todo este barrio que sube hasta el Quemadero, que no es de los más ricos de la ciudad.
Yo les diría a los vecinos que no lo estén, que ya verán como en unos días el equipo de María y de Eloísa encuentran una solución, es posible que se retrasen, ya saben como son las obras públicas, y las decisiones políticas, pero que al final les podrán un autobús, y si no puede ser el bus, lo mismo se deciden por un helicóptero, unos globos tampoco sería mala idea. Creo que los chinos ya tienen el tren volador, y las relaciones en estas fechas con ellos, gracias a Zapatero, el de las joyas en la caja fuerte, son fluidas, por lo que el tren chino volador sería una gran alternativa para los vecinos de esta zona de la capital.
Ya los veo volando al hospital Torrecárdenas. Sería una gran solución. Y llegarían más rápido que si lo hicieran en el bus, y ello gracias a María del Mar y a Eloísa.

