El pequeño Lucca será enterrado el próximo jueves en Garrucha

El Consistorio se hará cargo de las costas como así se había comprometido meses atrás



ALMERÍA HOY / 09·06·2026

El funeral de Lucca, el niño de cuatro años fallecido de forma trágica el pasado 3 de diciembre, se celebrará finalmente este jueves a las cinco de la tarde en la localidad de Garrucha, poniendo fin a más de seis meses de espera para sus familiares. El Ayuntamiento del municipio se hará cargo de los costes asociados tanto al tanatorio como a la sepultura, cumpliendo de este modo el compromiso que había adquirido el anterior alcalde de la localidad, Pedro Zamora.

Las exequias podrán llevarse a cabo después de que la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia número 1 de Vera autorizara la inhumación del cuerpo. Esta decisión judicial desestima el último intento de la defensa de Juan David R.C., el investigado en la causa junto a la Bárbara, la madre del pequeño, cuyo letrado había solicitado con urgencia la paralización de la entrega de los restos mortales para realizar nuevas extracciones de muestras óseas y de tejidos.

El abuelo testificará un día después

Al día siguiente del sepelio, el viernes a las 10:00 horas, la actividad judicial continuará con la comparecencia del abuelo materno del menor ante la jueza instructora Mónica Viciana Martínez. El familiar, que intervendrá en calidad de testigo, aportará información sobre la situación de vulnerabilidad en la que se encontraba el niño, así como sobre las presuntas coacciones denunciadas por la madre y los mensajes de audio recibidos el día del suceso desde el teléfono de su hija.

Martín Ricardo Bravo, el abuelo materno, ejerce además como acusación particular en el proceso, un derecho reconocido por la Audiencia Provincial tras un recorrido legal previo. Su representación jurídica, coordinada por el abogado José Luis Martínez, dirige los cargos penales únicamente hacia la expareja de su hija.

Análisis del entorno y situación de la madre

La declaración de este viernes servirá para examinar el contenido de los mensajes de voz transmitidos el día del fallecimiento, los cuales, según la madre del menor, fueron enviados bajo la presión del investigado cuando el niño ya había muerto. La instrucción judicial también considera los antecedentes del entorno familiar, entre ellos la comparecencia que realizó la tía abuela del menor ante la Guardia Civil días antes del crimen para advertir sobre el estado de desamparo del niño.

Por otra parte, la madre de Lucca, Bárbara, continúa en situación de libertad provisional, una medida que se adoptó previamente para que pudiera dar a luz a la hija de la que estaba embarazada en el momento de los hechos. En la actualidad, reside con su padre, quien le ofrece protección y ha solicitado formalmente la custodia de la recién nacida, la cual pasó a disposición del sistema de protección de menores a los pocos minutos de su nacimiento a mediados de mayo. La familia ya ha comenzado las gestiones legales necesarias con el objetivo de revertir la tutela preventiva de los servicios sociales y asumir el cuidado de la bebé, con lo que su madre podría disfrutar de ella mientras permanezca en libertad.