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PASEO ABAJO/Juan Torrijos
Seis días antes del domingo 17 de mayo estaba preparado el informe del Juez que va a sentar ante la justicia a primeros de junio al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Durante esos días, el prodigioso Zp se dedicó a dar mítines por tierras de Andalucía, en las que se nombraba defensor de los derechos, de la solidaridad y de la igualdad. Cuando no le declaraban como el gran hombre que solucionó el problema del agua en Almería, o el que acabó con la banda Etarra. Saludaba con desparpajo a los expresidentes andaluces Chaves y Griñán, que ya estuvieron sentados ante la justicia y condenados. Condenados, aunque vinieran después las huestes de Sánchez en el Constitucional, con Pumpido a la cabeza, para borrar la sentencia de un grupo jueces en Sevilla, y del supremo de España.
Dos días después de las elecciones, vemos la imagen de Zp, el político miserable que se bajó los pantalones ante los delincuentes catalanes para que el agua del Ebro, río español, no baje a regar los campos de Alicante, Murcia y Almería, que, con cara destemplada, que distinta a la que le hemos visto en los mítines de las pasadas elecciones, dando explicaciones: Va a colaborar con la justicia, ya lo mismo que hizo en la comisión del Senado. En el Senado de los elefantes, se ha demostrado tras la instrucción conocida del juez, que mintió como un bellaco. Qué distinta su chulería en aquellas declaraciones, ante la carita de pena que presentaba en el comunicado visual difundido desde su casa.
¿Qué hubiera pasado si seis días antes de las elecciones se conoce la decisión del juez de imputar a Zp? Si quieren que les diga lo que pienso: Nada. Para el socialismo todo lo que hagan sus líderes es legítimo, todo son montajes de la derecha, de las cloacas. Y Zp es inocente, dicen con la boca llena. No deja de ser una vergüenza que este sujeto haya sido presidente de España, que se haya paseado por el mundo como el gran representante de nuestro país, cuando lo único que estaba haciendo era trabajar para sus intereses y, como se anuncia, los de la empresa de sus hijas. No vemos, por mucho que analicemos su trayectoria, que en ningún momento haya puesto los intereses de España y de los españoles por encima de los suyos particulares.
Cuando esté impresentable, se rindió ante los catalanes, algunos dijimos que no se merecía volver a pisar la tierra a la que le estaba negando el agua, la vida, el futuro de sus gentes. ¿Qué le pagaron los catalanes por aquella alevosa putada que le hizo a los regantes de las tres provincias mencionadas? Hoy entendemos, tras ver la trayectoria que ha seguido su vida tras dejar el gobierno, que algo tuvo que ser. Nunca me he alegrado por la caída de nadie, ni siquiera por la merecida de Zp tras la putada del PHN, pero siento pena por algunos viejos amigos del Psoe, siento pena por ellos y por ellas, porque están votando y defendiendo a delincuentes, unos han dejado de ser presuntos, otros lo pueden dejar de ser en breve. Lo preocupante es que los siguen defendiendo. ¿Por qué será?
Dos días después de las elecciones, vemos la imagen de Zp, el político miserable que se bajó los pantalones ante los delincuentes catalanes para que el agua del Ebro, río español, no baje a regar los campos de Alicante, Murcia y Almería, que, con cara destemplada, que distinta a la que le hemos visto en los mítines de las pasadas elecciones, dando explicaciones: Va a colaborar con la justicia, ya lo mismo que hizo en la comisión del Senado. En el Senado de los elefantes, se ha demostrado tras la instrucción conocida del juez, que mintió como un bellaco. Qué distinta su chulería en aquellas declaraciones, ante la carita de pena que presentaba en el comunicado visual difundido desde su casa.
¿Qué hubiera pasado si seis días antes de las elecciones se conoce la decisión del juez de imputar a Zp? Si quieren que les diga lo que pienso: Nada. Para el socialismo todo lo que hagan sus líderes es legítimo, todo son montajes de la derecha, de las cloacas. Y Zp es inocente, dicen con la boca llena. No deja de ser una vergüenza que este sujeto haya sido presidente de España, que se haya paseado por el mundo como el gran representante de nuestro país, cuando lo único que estaba haciendo era trabajar para sus intereses y, como se anuncia, los de la empresa de sus hijas. No vemos, por mucho que analicemos su trayectoria, que en ningún momento haya puesto los intereses de España y de los españoles por encima de los suyos particulares.
Cuando esté impresentable, se rindió ante los catalanes, algunos dijimos que no se merecía volver a pisar la tierra a la que le estaba negando el agua, la vida, el futuro de sus gentes. ¿Qué le pagaron los catalanes por aquella alevosa putada que le hizo a los regantes de las tres provincias mencionadas? Hoy entendemos, tras ver la trayectoria que ha seguido su vida tras dejar el gobierno, que algo tuvo que ser. Nunca me he alegrado por la caída de nadie, ni siquiera por la merecida de Zp tras la putada del PHN, pero siento pena por algunos viejos amigos del Psoe, siento pena por ellos y por ellas, porque están votando y defendiendo a delincuentes, unos han dejado de ser presuntos, otros lo pueden dejar de ser en breve. Lo preocupante es que los siguen defendiendo. ¿Por qué será?

