ALMERÍA HOY / 15·05·2026
La Policía Nacional ha arrestado a una mujer de 27 años acusada de sustraer diversos artículos de joyería en el domicilio de una persona de avanzada edad a la que asistía profesionalmente. La investigación penal se puso en marcha a raíz de la denuncia de la víctima, quien alertó sobre la pérdida paulatina de varias piezas de oro, entre las que se encontraban sortijas, pulseras y cadenas, que custodiaba en su habitación.
Las sospechas sobre la empleada del servicio doméstico aumentaron cuando, tras comunicar la familia su intención de acudir a las autoridades, una de las joyas desaparecidas apareció de forma repentina en una estancia que ya había sido inspeccionada. Las pesquisas realizadas por la Brigada Provincial de Policía Judicial confirmaron que la investigada y su cónyuge habían realizado múltiples ventas de lotes de oro en establecimientos especializados en fechas coincidentes con los hurtos.
Durante el proceso de instrucción, los agentes exhibieron imágenes de los efectos recuperados a la perjudicada, quien identificó plenamente los objetos como suyos. El marido de la detenida, que quedó en libertad tras prestar declaración, alegó que desconocía la procedencia ilícita de las joyas, ya que su mujer le había asegurado que pertenecían a su madre. Según el testimonio de la pareja, el beneficio económico obtenido se empleó en sufragar reformas y adquirir electrodomésticos para su propio hogar debido a una situación financiera precaria.
La presunta autora, que no presentaba antecedentes previos, admitió en dependencias policiales haber comercializado las alhajas y entregó por voluntad propia una pulsera que todavía mantenía en su poder por motivos estéticos. Tras finalizar las diligencias pertinentes, la arrestada fue puesta a disposición de la autoridad judicial.
Las sospechas sobre la empleada del servicio doméstico aumentaron cuando, tras comunicar la familia su intención de acudir a las autoridades, una de las joyas desaparecidas apareció de forma repentina en una estancia que ya había sido inspeccionada. Las pesquisas realizadas por la Brigada Provincial de Policía Judicial confirmaron que la investigada y su cónyuge habían realizado múltiples ventas de lotes de oro en establecimientos especializados en fechas coincidentes con los hurtos.
Durante el proceso de instrucción, los agentes exhibieron imágenes de los efectos recuperados a la perjudicada, quien identificó plenamente los objetos como suyos. El marido de la detenida, que quedó en libertad tras prestar declaración, alegó que desconocía la procedencia ilícita de las joyas, ya que su mujer le había asegurado que pertenecían a su madre. Según el testimonio de la pareja, el beneficio económico obtenido se empleó en sufragar reformas y adquirir electrodomésticos para su propio hogar debido a una situación financiera precaria.
La presunta autora, que no presentaba antecedentes previos, admitió en dependencias policiales haber comercializado las alhajas y entregó por voluntad propia una pulsera que todavía mantenía en su poder por motivos estéticos. Tras finalizar las diligencias pertinentes, la arrestada fue puesta a disposición de la autoridad judicial.

