ALMERÍA HOY / 22·05·2026
El partido político Almerienses ha manifestado su profunda preocupación por el estado de preparación de los servicios de extinción ante la proximidad de la temporada de alto riesgo de incendios forestales, que comienza oficialmente el próximo 1 de junio. La formación ha denunciado públicamente que la Junta de Andalucía mantiene deficiencias estructurales en el dispositivo del Plan Infoca, un problema que consideran urgente resolver tras los recientes fuegos registrados en la provincia, como el que afectó el pasado domingo 17 de mayo a la localidad de Uleila del Campo, en la sierra de los Filabres.
El secretario general de Almerienses, Manuel Tortosa, ha alertado de que este último siniestro es el segundo que sufre el municipio en menos de un mes, una situación alarmante si se tiene en cuenta que el verano aún no ha comenzado. A juicio de la formación, estos hechos demuestran que el monte almeriense ya se encuentra en una situación de vulnerabilidad extrema y que el plan de prevención debe estar plenamente operativo antes del periodo estival, y no una vez que las emergencias ya se han desencadenado.
La crítica del grupo político no solo se centra en las condiciones ambientales, sino también en el conflicto laboral que mantiene dividida a la plantilla del Infoca. Aunque el Gobierno andaluz anunció recientemente un preacuerdo con varios sindicatos para aplicar un nuevo complemento retributivo a partir de este año, la central mayoritaria CGT, que ostenta cerca del 40 % de la representación, rechazó la propuesta y se concentró la pasada semana ante el Palacio de San Telmo. Desde Almerienses señalan que este complemento alternativo no soluciona la histórica reclamación del pago de la antigüedad que los trabajadores llevan dieciocho años esperando, lo que supone iniciar la campaña con un grave conflicto laboral interno sin resolver.
Asimismo, la formación ha recordado los precedentes de campañas anteriores en la provincia para ilustrar lo que consideran un patrón de falta de medios. Entre estos episodios destacan el gran incendio de Lubrín en agosto de 2025, que calcinó más de mil hectáreas y obligó a desalojar a medio centenar de vecinos, o el fuego de la sierra de Gádor en mayo del mismo año, donde los sindicatos denunciaron que los camiones de bomberos sufrieron retrasos significativos para acceder a las zonas afectadas debido al mal estado de las pistas forestales, una deficiencia que ya se había debatido en el Parlamento andaluz sin que se haya aportado una solución definitiva.
Ante este escenario, Almerienses ha trasladado a la Junta de Andalucía una serie de exigencias firmes para garantizar la seguridad de la provincia este verano. Entre sus peticiones destaca la obligatoriedad de contar con los retenes de bomberos completamente cubiertos desde el primer día de la campaña, evitando las contrataciones tardías de años anteriores. También solicitan una auditoría pública sobre el estado del parque de vehículos, una negociación real que integre a todos los sindicatos del sector y explicaciones claras a los municipios de comarcas especialmente afectadas como Uleila del Campo, Lubrín o Bédar sobre los recursos específicos con los que contarán para su protección.
El secretario general de Almerienses, Manuel Tortosa, ha alertado de que este último siniestro es el segundo que sufre el municipio en menos de un mes, una situación alarmante si se tiene en cuenta que el verano aún no ha comenzado. A juicio de la formación, estos hechos demuestran que el monte almeriense ya se encuentra en una situación de vulnerabilidad extrema y que el plan de prevención debe estar plenamente operativo antes del periodo estival, y no una vez que las emergencias ya se han desencadenado.
La crítica del grupo político no solo se centra en las condiciones ambientales, sino también en el conflicto laboral que mantiene dividida a la plantilla del Infoca. Aunque el Gobierno andaluz anunció recientemente un preacuerdo con varios sindicatos para aplicar un nuevo complemento retributivo a partir de este año, la central mayoritaria CGT, que ostenta cerca del 40 % de la representación, rechazó la propuesta y se concentró la pasada semana ante el Palacio de San Telmo. Desde Almerienses señalan que este complemento alternativo no soluciona la histórica reclamación del pago de la antigüedad que los trabajadores llevan dieciocho años esperando, lo que supone iniciar la campaña con un grave conflicto laboral interno sin resolver.
Asimismo, la formación ha recordado los precedentes de campañas anteriores en la provincia para ilustrar lo que consideran un patrón de falta de medios. Entre estos episodios destacan el gran incendio de Lubrín en agosto de 2025, que calcinó más de mil hectáreas y obligó a desalojar a medio centenar de vecinos, o el fuego de la sierra de Gádor en mayo del mismo año, donde los sindicatos denunciaron que los camiones de bomberos sufrieron retrasos significativos para acceder a las zonas afectadas debido al mal estado de las pistas forestales, una deficiencia que ya se había debatido en el Parlamento andaluz sin que se haya aportado una solución definitiva.
Ante este escenario, Almerienses ha trasladado a la Junta de Andalucía una serie de exigencias firmes para garantizar la seguridad de la provincia este verano. Entre sus peticiones destaca la obligatoriedad de contar con los retenes de bomberos completamente cubiertos desde el primer día de la campaña, evitando las contrataciones tardías de años anteriores. También solicitan una auditoría pública sobre el estado del parque de vehículos, una negociación real que integre a todos los sindicatos del sector y explicaciones claras a los municipios de comarcas especialmente afectadas como Uleila del Campo, Lubrín o Bédar sobre los recursos específicos con los que contarán para su protección.

