En mayo la juega


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PASEO ABAJO/Juan Torrijos

En Roquetas tuvo que ser, con Gabriel Amat de comandante en jefe, el relanzamiento del que quieren que sea el nuevo Pp de cara a las elecciones que tiene nuestra comunidad en poco más de un mes. En política una cosa es el deseo, y otra muy distinta la realidad. Tiempos duros los vividos, lo decía el actual presidente, y difíciles de olvidar. En este nuevo devenir del partido conservador, a cargo de Ramón Fernádez Pacheco, se quiere dejar atrás lo que han sido semanas y meses, olvidar los años que ha estado Javier Aureliano García al frente de la diputación y del partido.

Es la lucha a la que se enfrenta Ramón, consejero de agricultura y nuevo presidente del Pp almeriense como cabeza de lista a las andaluzas. Debe ser consciente de que se encuentra solo ante el peligro. Tiene una prueba de fuego en unas semanas, con unas elecciones a la presidencia de la Junta, donde se juega mucho el jefe andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla. Perder la mayoría en el convento sevillano es un riesgo a la que se exponen, y Almería, que ha venido siendo un buen granero de votos del Pp se puede ver alterado tras lo ocurrido. La victoria o la derrota del Pp en Almería va a depender de él. Es el cabeza visible, no solo de la candidatura provincial, también es la imagen del partido, el responsable de lo que ocurra con los votos de los almerienses. No solo es el riesgo de los que pueda perder, es la importancia que puedan tener de cara a esa mayoría que necesita Juan Manuel Moreno para gobernar desde el convento sevillano con cierta tranquilidad.

Las encuestas no les son negativas al Pp, muchas indican que la mayoría la tiene asegurada, pero que no se duerman en los laureles, esa seguridad, la tranquilidad y la pasividad ante las mismas, les puede dar un susto en la noche del escrutinio.

A Ramón le han venido llegando las presiones de los pueblos, de las comarcas que quieren tener a sus representantes como candidatos, de los que a nivel individual desean estar en la lista y han presionado lo suyo, y el nuevo presidente ha tenido que deshojar la margarita de los candidatos, o lo que es lo mismo, decir que no a algunos, lo que supone ganarse enemigos, rivales, y esto no deja de ser un problema ante la militancia. El diecisiete de mayo será el momento de ver la valía y capacidad política de Ramón. Del ayuntamiento no salió mal parado, tampoco fue un triunfo como para sentirse satisfecho, pero ahora, con la presidencia del partido llegan los retos de verdad a los que se deberá enfrentar. Y ahí tiene las elecciones que darán la verdadera capacidad de Ramón como político de raza. Su momento está por llegar. A ver lo que es capaz de hacer.

¿Don Ramón, piensa usted en estos días de campaña en el Paseo y en las obras que se llevan a cabo? Don Juan Megino le puede contar su historia de amor con las obras de este mismo Paseo.