ALMERÍA HOY / 22·04·2026
La Audiencia Provincial acoge desde este miércoles la primera jornada del juicio con tribunal de jurado contra A.E.M., el único acusado de matar y hacer desaparecer el cuerpo de un ciudadano francés de 79 años que residía en Vera. Los hechos se remontan a la noche del 23 de agosto de 2023, cuando el acusado, según el escrito de la Fiscalía, acudió al domicilio de la víctima, con quien mantenía “algún tipo de amistad” y al que “debía 2.000 euros”.
El Ministerio Público sostiene que el acusado acabó con la vida del francés de forma “consciente” y “voluntaria” para “alcanzar un beneficio indebido”: no pagar la deuda y hacerse con sus pertenencias. Se desconoce el modo exacto en que lo mató. Al día siguiente, el 24 de agosto, A.E.M. compró en una ferretería un pico, una pala y dos juegos de guantes de poliéster. Esa misma tarde, según la acusación, regresó a la vivienda, cogió el cadáver y lo enterró “en algún lugar donde no ha podido ser localizado”. Tampoco ha facilitado su ubicación.
La víctima, que vivía sola en Vera durante las temporadas que pasaba en España, fue denunciada como desaparecida el 8 de septiembre por su hijo. El hombre llevaba varios días sin noticias y comprobó que no había realizado un viaje previsto a Francia. La última comunicación conocida fue la noche del 23 de agosto.
El acusado se enfrenta también a los delitos de robo con violencia, estafa continuada y otro contra la integridad moral. Según la Fiscalía, se llevó dos teléfonos móviles, dos llaves de la vivienda, una riñonera con documentación personal (pasaporte y carta de identidad francesa), unas gafas graduadas y dos tarjetas bancarias. Con una de ellas realizó dos reintegros de 600 euros en un cajero de Vera entre el 29 de agosto y el 7 de septiembre. Con la otra, efectuó nueve extracciones en entidades de Pulpí, Los Gallardos y Garrucha por un total de 4.800 euros.
El acusado permaneció en prisión preventiva durante dos años. En diciembre pasado quedó en libertad tras depositar una fianza de 10.000 euros, con la obligación de comparecer quincenalmente ante el juez. El juicio, que se prolongará durante cuatro jornadas, parte con una importante limitación: el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía anuló el registro voluntario que la Guardia Civil realizó en la vivienda del acusado al apreciar “irregularidades” en la forma en que se prestó el consentimiento. Tampoco se admitirá el testimonio de un agente que tomó declaración a otros testigos ni la reproducción de todas las grabaciones de la causa, al considerarse una petición “excesivamente genérica”.
La operación ‘Lingüa’ de la Guardia Civil llevó a la detención del sospechoso en septiembre de 2023. Los agentes obtuvieron “fuertes evidencias”, como pruebas de ADN y una exhaustiva reconstrucción de los hechos, y relacionaron al acusado “de forma directa” con la desaparición. En el registro anulado se encontraron varios objetos personales de la víctima. El jurado deberá ahora determinar si esas pruebas son suficientes para condenarlo.
El Ministerio Público sostiene que el acusado acabó con la vida del francés de forma “consciente” y “voluntaria” para “alcanzar un beneficio indebido”: no pagar la deuda y hacerse con sus pertenencias. Se desconoce el modo exacto en que lo mató. Al día siguiente, el 24 de agosto, A.E.M. compró en una ferretería un pico, una pala y dos juegos de guantes de poliéster. Esa misma tarde, según la acusación, regresó a la vivienda, cogió el cadáver y lo enterró “en algún lugar donde no ha podido ser localizado”. Tampoco ha facilitado su ubicación.
La víctima, que vivía sola en Vera durante las temporadas que pasaba en España, fue denunciada como desaparecida el 8 de septiembre por su hijo. El hombre llevaba varios días sin noticias y comprobó que no había realizado un viaje previsto a Francia. La última comunicación conocida fue la noche del 23 de agosto.
El acusado se enfrenta también a los delitos de robo con violencia, estafa continuada y otro contra la integridad moral. Según la Fiscalía, se llevó dos teléfonos móviles, dos llaves de la vivienda, una riñonera con documentación personal (pasaporte y carta de identidad francesa), unas gafas graduadas y dos tarjetas bancarias. Con una de ellas realizó dos reintegros de 600 euros en un cajero de Vera entre el 29 de agosto y el 7 de septiembre. Con la otra, efectuó nueve extracciones en entidades de Pulpí, Los Gallardos y Garrucha por un total de 4.800 euros.
El acusado permaneció en prisión preventiva durante dos años. En diciembre pasado quedó en libertad tras depositar una fianza de 10.000 euros, con la obligación de comparecer quincenalmente ante el juez. El juicio, que se prolongará durante cuatro jornadas, parte con una importante limitación: el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía anuló el registro voluntario que la Guardia Civil realizó en la vivienda del acusado al apreciar “irregularidades” en la forma en que se prestó el consentimiento. Tampoco se admitirá el testimonio de un agente que tomó declaración a otros testigos ni la reproducción de todas las grabaciones de la causa, al considerarse una petición “excesivamente genérica”.
La operación ‘Lingüa’ de la Guardia Civil llevó a la detención del sospechoso en septiembre de 2023. Los agentes obtuvieron “fuertes evidencias”, como pruebas de ADN y una exhaustiva reconstrucción de los hechos, y relacionaron al acusado “de forma directa” con la desaparición. En el registro anulado se encontraron varios objetos personales de la víctima. El jurado deberá ahora determinar si esas pruebas son suficientes para condenarlo.

