ALMERÍA HOY / 19·03·2026
La Inspección de Trabajo y los agentes sociales han puesto el foco en las caídas en altura, una de las causas más recurrentes de mortalidad laboral en la provincia de Almería. Esta prioridad absoluta busca revertir una tendencia alarmante mediante una vigilancia más estricta y el asesoramiento técnico en obras y centros industriales, sectores donde el riesgo de accidentes graves es crítico.
La urgencia de esta estrategia se ve respaldada por sucesos trágicos ocurridos recientemente en la zona. Entre ellos destaca el fallecimiento de un trabajador de 54 años en el polígono industrial de Viator, quien perdió la vida tras precipitarse desde una altura de ocho metros mientras realizaba labores en la cubierta de una nave. A este caso se suma el accidente de un joven operario en Olula del Río, que resultó herido de gravedad al caer desde un andamio durante la rehabilitación de una fachada.
La campaña de control se centra en la verificación exhaustiva de las medidas de protección colectiva, como la instalación obligatoria de redes de seguridad y barandillas perimetrales. Las autoridades subrayan que una parte significativa de estos siniestros ocurre por fallos en el montaje de estructuras o por un exceso de confianza en intervenciones de corta duración sobre tejados y cubiertas, que a menudo se consideran erróneamente de bajo riesgo.
Además de la labor inspectora, se insta a las empresas a reforzar la formación específica de los operarios y a realizar evaluaciones de riesgo dinámicas. El objetivo es instaurar una cultura preventiva real que evite que la falta de un arnés o un anclaje defectuoso termine en tragedia.
El despliegue de técnicos de la Junta de Andalucía y de la Inspección de Trabajo se intensificará durante los próximos meses en los municipios con mayor actividad constructora. Se recuerda que la responsabilidad de garantizar la seguridad recae de forma solidaria sobre todos los agentes que intervienen en el proceso productivo, desde la dirección de obra hasta las empresas subcontratistas.
La urgencia de esta estrategia se ve respaldada por sucesos trágicos ocurridos recientemente en la zona. Entre ellos destaca el fallecimiento de un trabajador de 54 años en el polígono industrial de Viator, quien perdió la vida tras precipitarse desde una altura de ocho metros mientras realizaba labores en la cubierta de una nave. A este caso se suma el accidente de un joven operario en Olula del Río, que resultó herido de gravedad al caer desde un andamio durante la rehabilitación de una fachada.
La campaña de control se centra en la verificación exhaustiva de las medidas de protección colectiva, como la instalación obligatoria de redes de seguridad y barandillas perimetrales. Las autoridades subrayan que una parte significativa de estos siniestros ocurre por fallos en el montaje de estructuras o por un exceso de confianza en intervenciones de corta duración sobre tejados y cubiertas, que a menudo se consideran erróneamente de bajo riesgo.
Además de la labor inspectora, se insta a las empresas a reforzar la formación específica de los operarios y a realizar evaluaciones de riesgo dinámicas. El objetivo es instaurar una cultura preventiva real que evite que la falta de un arnés o un anclaje defectuoso termine en tragedia.
El despliegue de técnicos de la Junta de Andalucía y de la Inspección de Trabajo se intensificará durante los próximos meses en los municipios con mayor actividad constructora. Se recuerda que la responsabilidad de garantizar la seguridad recae de forma solidaria sobre todos los agentes que intervienen en el proceso productivo, desde la dirección de obra hasta las empresas subcontratistas.


