Con un presupuesto de 12 millones de euros, llega después de más de veinte años de erosión continuada y de una lucha social
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| Playa de Balerma (Foto almeriainformacion.com) |
ALMERÍA HOY / 12·03·2026
La Dirección General de la Costa y el Mar ha dado el paso administrativo más esperado por los vecinos de El Ejido al someter a exposición pública el proyecto de estabilización de la playa de Balerma. Esta actuación, que cuenta con un presupuesto de 12 millones de euros, llega después de más de veinte años de erosión continuada y de una lucha social sin precedentes en la provincia. El plan técnico definitivo contempla la creación de ocho espigones y la construcción de un muro de defensa de 560 metros en el sector de las Cuevecillas, además de una inyección masiva de 250.000 metros cúbicos de arena para recuperar el perfil de la costa.
La historia de Balerma es un relato de promesas incumplidas y parches temporales que el mar engullía en apenas unos meses. Desde que en 2015 se instalaran espigones en la vecina Balanegra, la situación en Balerma se volvió crítica, ya que aquellas obras cortaron el flujo natural de sedimentos hacia levante, tal y como reconoció el propio CEDEX en 2019. Los habitantes de esta antigua localidad pesquera, hoy volcada en la agricultura, han visto cómo el agua devoraba metros de playa hasta golpear el paseo marítimo y amenazar seriamente los invernaderos cercanos. La indignación vecinal, canalizada a través de la Plataforma en Defensa de Balerma, ha sido el motor de una presión constante ante las administraciones para lograr una solución estructural y no meros trasvases de arena que resultaban insuficientes ante la agresividad del litoral.
Lento avance en el levante almeriense: la eterna espera de Vera y Cuevas del Almanzora
Mientras Balerma parece ver el final de su calvario, el ritmo de los proyectos en el levante almeriense sigue marcado por la parsimonia administrativa. A pesar de la urgencia que requiere la zona comprendida entre Vera y el delta del río Almanzora, el Ministerio para la Transición Ecológica tan solo ha logrado completar la Declaración de Impacto Ambiental favorable. Este trámite, aunque necesario, es solo un paso más en un proceso que todavía tiene pendientes la aprobación definitiva del proyecto, la licitación de las obras y la posterior adjudicación, lo que deja en el aire la fecha real en la que las máquinas empezarán a trabajar sobre el terreno.
El proyecto de recuperación para Vera, Garrucha y Cuevas del Almanzora, valorado en 3,6 millones de euros, sigue acumulando meses de retraso mientras la pérdida de arena continúa siendo alarmante. Los vecinos de Vera-Natsun y Puerto Rey siguen aguardando la construcción del espigón de 40 metros y el aporte de 60.000 metros cúbicos de arena que deberían frenar la fuga de sedimentos hacia el cañón submarino frente al puerto de Garrucha. Aunque el subdelegado del Gobierno ha recordado la vigencia de este plan, la realidad es que el cronograma sigue siendo incierto, dejando a estos municipios a la espera de que los trámites burocráticos alcancen, por fin, la velocidad que la emergencia climática y turística de la zona demanda.
La historia de Balerma es un relato de promesas incumplidas y parches temporales que el mar engullía en apenas unos meses. Desde que en 2015 se instalaran espigones en la vecina Balanegra, la situación en Balerma se volvió crítica, ya que aquellas obras cortaron el flujo natural de sedimentos hacia levante, tal y como reconoció el propio CEDEX en 2019. Los habitantes de esta antigua localidad pesquera, hoy volcada en la agricultura, han visto cómo el agua devoraba metros de playa hasta golpear el paseo marítimo y amenazar seriamente los invernaderos cercanos. La indignación vecinal, canalizada a través de la Plataforma en Defensa de Balerma, ha sido el motor de una presión constante ante las administraciones para lograr una solución estructural y no meros trasvases de arena que resultaban insuficientes ante la agresividad del litoral.
Lento avance en el levante almeriense: la eterna espera de Vera y Cuevas del Almanzora
Mientras Balerma parece ver el final de su calvario, el ritmo de los proyectos en el levante almeriense sigue marcado por la parsimonia administrativa. A pesar de la urgencia que requiere la zona comprendida entre Vera y el delta del río Almanzora, el Ministerio para la Transición Ecológica tan solo ha logrado completar la Declaración de Impacto Ambiental favorable. Este trámite, aunque necesario, es solo un paso más en un proceso que todavía tiene pendientes la aprobación definitiva del proyecto, la licitación de las obras y la posterior adjudicación, lo que deja en el aire la fecha real en la que las máquinas empezarán a trabajar sobre el terreno.
El proyecto de recuperación para Vera, Garrucha y Cuevas del Almanzora, valorado en 3,6 millones de euros, sigue acumulando meses de retraso mientras la pérdida de arena continúa siendo alarmante. Los vecinos de Vera-Natsun y Puerto Rey siguen aguardando la construcción del espigón de 40 metros y el aporte de 60.000 metros cúbicos de arena que deberían frenar la fuga de sedimentos hacia el cañón submarino frente al puerto de Garrucha. Aunque el subdelegado del Gobierno ha recordado la vigencia de este plan, la realidad es que el cronograma sigue siendo incierto, dejando a estos municipios a la espera de que los trámites burocráticos alcancen, por fin, la velocidad que la emergencia climática y turística de la zona demanda.


