El dinero lo ocultaban en el cajetín de una persiana en Níjar
ALMERÍA HOY / 27·02·2026
La Audiencia Provincial de Almería ha dictado sentencia contra un hombre que, durante cinco meses, realizó un desfalco masivo utilizando una tarjeta bancaria que no le pertenecía. El procesado logró sustraer y gastar más de 352.207 euros mediante compras en establecimientos y retiradas constantes de efectivo en cajeros automáticos, sin que la entidad financiera pusiera freno a la actividad sospechosa.
Según el fallo judicial, consultado por Europa Press, el acusado ha sido condenado a una pena de cuatro años y medio de prisión. La sentencia también alcanza a su esposa, aunque en menor grado, al considerarla partícipe a título lucrativo. Aunque no se pudo demostrar que ella utilizara físicamente la tarjeta, el tribunal subraya que se benefició directamente del dinero obtenido por su marido para mantener un nivel de vida que no correspondía con sus ingresos reales.
Un botín oculto en el cajetín de una persiana en Níjar
La investigación policial fue determinante para desmontar la coartada de la pareja. Durante el registro de su vivienda en el municipio de Níjar, los agentes hallaron 82.800 euros en metálico escondidos en el cajetín de la persiana del dormitorio principal. Además del dinero en efectivo, la casa estaba repleta de artículos de lujo, perfumes y joyas de gran valor, un escenario que contrastaba radicalmente con la situación económica declarada por el matrimonio, quienes solo percibían una ayuda de 425 euros mensuales.
Las cámaras de videovigilancia de diversos comercios y entidades bancarias fueron clave para identificar al condenado. En las grabaciones se le veía operando de forma recurrente con la tarjeta en los mismos momentos en los que se registraban los movimientos fraudulentos de saldo.
Varapalo judicial al banco por su actuación "negligente"
Uno de los puntos más destacados de la sentencia es la declaración de la entidad bancaria como responsable civil subsidiaria. El tribunal ha calificado de "negligente" la conducta del banco, criticando que no se adoptaran medidas de seguridad básicas ante un comportamiento tan inusual. La entidad permitió que se enviara una tarjeta a una dirección diferente a la del titular y no bloqueó las operaciones a pesar de que se realizaban extracciones de 2.000 euros casi a diario, superando incluso el límite teórico de la propia tarjeta.
Por todo ello, los condenados y el banco —de forma subsidiaria— deberán devolver al perjudicado la cantidad de 269.407 euros. El resto del dinero hasta completar el total defraudado ya ha sido recuperado tras el hallazgo del efectivo en el domicilio de Níjar. El tribunal, por último, ha absuelto a un tercer investigado, el dueño de la cuenta, al no hallar pruebas de su implicación en la trama.
Según el fallo judicial, consultado por Europa Press, el acusado ha sido condenado a una pena de cuatro años y medio de prisión. La sentencia también alcanza a su esposa, aunque en menor grado, al considerarla partícipe a título lucrativo. Aunque no se pudo demostrar que ella utilizara físicamente la tarjeta, el tribunal subraya que se benefició directamente del dinero obtenido por su marido para mantener un nivel de vida que no correspondía con sus ingresos reales.
Un botín oculto en el cajetín de una persiana en Níjar
La investigación policial fue determinante para desmontar la coartada de la pareja. Durante el registro de su vivienda en el municipio de Níjar, los agentes hallaron 82.800 euros en metálico escondidos en el cajetín de la persiana del dormitorio principal. Además del dinero en efectivo, la casa estaba repleta de artículos de lujo, perfumes y joyas de gran valor, un escenario que contrastaba radicalmente con la situación económica declarada por el matrimonio, quienes solo percibían una ayuda de 425 euros mensuales.
Las cámaras de videovigilancia de diversos comercios y entidades bancarias fueron clave para identificar al condenado. En las grabaciones se le veía operando de forma recurrente con la tarjeta en los mismos momentos en los que se registraban los movimientos fraudulentos de saldo.
Varapalo judicial al banco por su actuación "negligente"
Uno de los puntos más destacados de la sentencia es la declaración de la entidad bancaria como responsable civil subsidiaria. El tribunal ha calificado de "negligente" la conducta del banco, criticando que no se adoptaran medidas de seguridad básicas ante un comportamiento tan inusual. La entidad permitió que se enviara una tarjeta a una dirección diferente a la del titular y no bloqueó las operaciones a pesar de que se realizaban extracciones de 2.000 euros casi a diario, superando incluso el límite teórico de la propia tarjeta.
Por todo ello, los condenados y el banco —de forma subsidiaria— deberán devolver al perjudicado la cantidad de 269.407 euros. El resto del dinero hasta completar el total defraudado ya ha sido recuperado tras el hallazgo del efectivo en el domicilio de Níjar. El tribunal, por último, ha absuelto a un tercer investigado, el dueño de la cuenta, al no hallar pruebas de su implicación en la trama.


