Fue traida bajo el engaño conocido como método 'Lover boy'
ALMERÍA HOY / 24·11·2025
Agentes de la Policía Nacional han desarticulado en Almería una organización criminal dedicada a la trata de seres humanos, culminando en el rescate de una mujer que había sido captada en Chipre bajo el engaño conocido como método 'Lover Boy'. La víctima fue trasladada a España con promesas falsas de una vida estable y empleo, pero al llegar, fue sometida a un régimen de explotación sexual, coacciones graves, y un control absoluto por parte de sus captores.
La investigación, bautizada como Operación Proserpina, ha llevado a la detención de dos individuos. Los detenidos generaron un vínculo sentimental ficticio con la mujer para después imponerle una supuesta deuda económica, mecanismo utilizado para obligarla a prostituirse. Tras su llegada, la mujer fue movida inicialmente a Málaga y posteriormente a Almería, donde le exigieron saldar la "deuda" ejerciendo la prostitución.
El informe policial detalla el sometimiento extremo al que fue expuesta la víctima. Se le impuso un control férreo, obligándola a realizar videollamadas desde puntos específicos de la vivienda para asegurar que no huía. Además, sufrió humillaciones, castigos físicos constantes y vejaciones. Los tratantes la fotografiaban para anunciarla en portales de contacto, mientras la mantenían bajo la presión de amenazas permanentes.
La situación se intensificó cuando el principal sospechoso, ante la negativa de la mujer a ser prostituida, contactó con terceros en Inglaterra con la intención de reubicarla allí y continuar con su explotación.
La liberación de la víctima se produjo gracias a que pudo contactar a unos familiares. Estos viajaron de inmediato desde Valencia para interponer una denuncia en comisaría. Los agentes de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana lograron localizar a la mujer en Almería, acompañada de uno de los tratantes. Durante el arresto, el hombre profirió graves amenazas de muerte contra los policías. El segundo implicado fue detenido posteriormente en el marco del dispositivo de vigilancia.
El principal acusado ha ingresado ya en prisión por orden del Juzgado de Instrucción número 2 de Almería, que se ha hecho cargo del caso. La operación concluye con la desarticulación de la estructura criminal y la protección de la mujer, rescatada de un periodo de encierro psicológico y explotación sexual
La investigación, bautizada como Operación Proserpina, ha llevado a la detención de dos individuos. Los detenidos generaron un vínculo sentimental ficticio con la mujer para después imponerle una supuesta deuda económica, mecanismo utilizado para obligarla a prostituirse. Tras su llegada, la mujer fue movida inicialmente a Málaga y posteriormente a Almería, donde le exigieron saldar la "deuda" ejerciendo la prostitución.
El informe policial detalla el sometimiento extremo al que fue expuesta la víctima. Se le impuso un control férreo, obligándola a realizar videollamadas desde puntos específicos de la vivienda para asegurar que no huía. Además, sufrió humillaciones, castigos físicos constantes y vejaciones. Los tratantes la fotografiaban para anunciarla en portales de contacto, mientras la mantenían bajo la presión de amenazas permanentes.
La situación se intensificó cuando el principal sospechoso, ante la negativa de la mujer a ser prostituida, contactó con terceros en Inglaterra con la intención de reubicarla allí y continuar con su explotación.
La liberación de la víctima se produjo gracias a que pudo contactar a unos familiares. Estos viajaron de inmediato desde Valencia para interponer una denuncia en comisaría. Los agentes de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana lograron localizar a la mujer en Almería, acompañada de uno de los tratantes. Durante el arresto, el hombre profirió graves amenazas de muerte contra los policías. El segundo implicado fue detenido posteriormente en el marco del dispositivo de vigilancia.
El principal acusado ha ingresado ya en prisión por orden del Juzgado de Instrucción número 2 de Almería, que se ha hecho cargo del caso. La operación concluye con la desarticulación de la estructura criminal y la protección de la mujer, rescatada de un periodo de encierro psicológico y explotación sexual


