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La exdiputada de Vox por Almería será el «altavoz» de Falange en el Parlamento andaluz

Luz Belinda Rodríguez sigue como independiente pero estará asesorada y apoyada por Falange de las JONS


Luz Belinda Rodríguez, partiendo de Vox ha llegado hasta la Falange.

ALMERÍA HOY / 17·03·2020

Fue la propia diputada no adscrita, Luz Belinda Rodríguez, la que se puso en contacto con Falange Española «porque de todos los proyectos políticos actuales era del que se sentía más cercana», relataba para ABC el jefe nacional de FE de las JONS, Norberto Pico. «Será nuestro altavoz en el Parlamento andaluz y tendrá todo nuestro apoyo», añade el dirigente falangista. Rodríguez abandonó el grupo parlamentario de Vox en Andalucía en enero de este año tras sus desavenencias con el portavoz del mismo, Alejandro Hernández y la denuncia de que el partido se había entregado en manos del PP: «no había directrices, ni ideas, ni principios, votábamos lo que decían los populares», afirmó en su momento. También puso de manifiesto que no se le daba cobertura en los medios y que se le violaba su correspondencia y le abrían sus cartas. Por este hecho hay interpuesta una denuncia en una comisaría de Policía.

«He elegido el camino más difícil, pero yo quiero seguir representando a los míos, a los que me votaron para defender unas ideas. Tenía tres opciones, la más fácil era callarme viendo lo que estaba pasando en el grupo -relata la exdiputada de Vox-, cobrar todos los meses, portarme bien y así hacer méritos para que me volvieran a elegir cabeza de lista por Almería. La segunda era entregar el acta, regresar para mi tierra y dedicarme a seguir con mis estudios de Derecho. Pero elegí ser diputada no adscrita, darme de baja del partido y seguir luchando», explica. Luz Belinda afirma que conoce el nacional sindicalismo, la doctrina de José Antonio Primo de Rivera pero que si le proponen ser cabeza de lista en las próximas elecciones por FE de la JONS no sabe lo que haría. «Yo no sé ni lo que iba a ser de mi vida ni hace tres meses, como para saberlo dentro de tres años», se cuestiona. Afirma, además, que ha habido otras formaciones políticas que le han «tentado» para que les represente, pero que ella sigue siendo independiente y no ha pedido la militancia falangista.

«He dado instrucciones para que tanto Norberto Pico como Javier Martínez, anteriormente este último también trabajaba para Vox, sean mis dos nuevos asesores y se les facilite el acceso al Parlamento andaluz», prosigue Rodríguez. Por supuesto ninguno de los dos cobra, no tiene asignado dinero para ello. «En Falange es donde más cómoda estoy, creo en sus conceptos de justicia social, patria y familia, trabajo con ellos pero bajo mi criterio porque vine a la política para defender a los que me eligieron -insiste-, yo fui la que sacó mejores resultados de toda Andalucía y llegué a ocupar cuatro cargos orgánicos en Almería dentro de Vox, era militante de primera hora, tenía el número 52».

Pico afirma que las condiciones para poder trabajar con Luz Belinda no son las más adecuadas. «Hay un consenso entre los grandes partidos para no facilitar nada a los que abandonan un grupo parlamentario. Rodríguez no tiene ni una percha donde dejar el abrigo, nos reunimos en la Biblioteca del Parlamento, vamos a pedir a la Mesa del Parlamento que nos habiliten un espacio, pero ya damos por hecho que no nos van a hacer ni caso», se queja. Norberto Pico se desplaza cada 15 días desde Madrid para asesorar a Luz Belinda Rodríguez. «Cuando hay pleno, en la semana de las comisiones no porque a ella la han colocado en la que menos se reune, en la de financiación de los partidos políticos, y aún así está presentando iniciativas», continúa. «Yo estuve en la comisión de Presidencia y Administración, en la de Economía y en la de Desarrollo Estatutario, luego en la que abordaba los temas de Infancia, no me voy a quedar quieta», explica Belinda mientras cuenta a este redactor su «encierro» en Almería por el coronavirus. «Las medidas de Sánchez se tenían que haber puesto en marcha desde el 5 de marzo, cuando tenían constancia de que esto iba a peor, ordenaron a los policías que desinfectaran los coches y ellos promovían la manifestación del 8 de marzo».