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“Mi Almería no tiene nada que ver con la imagen sesgada con que se promociona”

'Almería nada que ver' es el título de la exposición inaugurada ayer en Antas por Leonor García, una fotógrafa de la que Carlos Pérez Siquier dijo que le gustaban sus fotos porque le recordaban a las suyas.

Leonor García minutos antes de la inauguración de 'Almería, nada que ver' ayer en Antas

ALMERÍA HOY / 30·06·2019

'Almería nada que ver' es el título de la exposición inaugurada ayer en Antas por Leonor García, una fotógrafa de la que Carlos Pérez Siquier dijo que le gustaban sus fotos porque le recordaban a las suyas. Leonor escribe con su mirada la ciudad y la provincia que ella ve, que se parece muy poco que ver con la "mentira" que se muestra. Son en cualquier caso, una colección de 36 asombros que no dejan indiferente a quien los contempla.

- Aunque sea jugando en casa, ver la sala abarrotada en la inauguración de la primera exposición que realizas en tu pueblo debe ser muy emocionante, supongo.

- Claro que sí. A diario vemos fotografías, ya sea en facebook, pinterest, instagram, en revistas o en el periódico. Dicen que por nuestros ojos pasan una media de 250 fotos al día, así que, que alguien elija ver 36 mías hoy, me hace sentir profundamente agraciada y feliz.

- Te estás abriendo un hueco en un mundo que no fue tu primera opción.

- Yo estuve más de 15 años trabajando en el mundo del turismo, y siempre me ha gustado viajar. Sin embargo, si me regalaran una vuelta al mundo sin cámara, no la aceptaría, porque me importan más las fotografías que el propio viaje. Ken Robinson decía que todos tenemos algo que nos gusta hacer hasta el extremo de olvidarnos del espacio y el tiempo mientras nos entregamos a ello, y que todos deberíamos buscar ese algo. Para mí, eso es la fotografía, y en el momento en que fui consciente, cambié el rumbo de mi vida hacia una dirección que, entonces, era una auténtica incógnita.

- Pero, ¿ya habías sentido ese interés por la fotografía con anterioridad?

- A mí, la fotografía me había interesado desde siempre, pero pensaba que era algo que le gustaba a todo el mundo, como el sexo o el chocolate. Cuando hice el primer curso me atiborraron de datos técnicos, Nombres y tipos de cámaras, objetivos y conocimientos muy áridos. Pero al final nos dijeron que el término 'fotografía' viene del griego. Foto es luz y grafía, escritura. De ahí que fotografiar sea 'escribir con luz'. Eso me cautivó y, desde ese momento, supe que lo que yo quería hacer era escribir con la mirada.

- ¿Qué es 'Almería, nada que ver'?

- Esta exposición es el proyecto con que terminé mis estudios en la Escuela de Arte. La idea me surgió cuando, a finales de los 90, un grupo de los más prestigiosos fotógrafos del mundo vinieron invitados para captar imágenes con total libertad de toda la provincia durante una semana. Yo pensé que también podía hacerlo, con la ventaja de ser de aquí.

- Y elegiste un tema en cierto modo vinculado al mundo del Turismo del que venías.

- Precisamente quería deshacerme de mi trayectoria vinculada a la industria del Turismo. Cuando trabajaba en una agencia, mi función consistía en traer turistas a Almería. Yo iba, por ejemplo, a hacer un reportaje sobre un hotelito en Retamar y tenía que procurar que no se vieran los invernaderos que lo rodeaban y que la piscina pareciera inmensa cuando, en realidad, era poco más que una alberca. Se trataba de mostrar una realidad falsa e idealizada. En este proyecto me desprendí de todo eso. Quise dejar constancia de la Almería que yo veía con total libertad. Así, me dispuse a captar la belleza que también existe en un invernadero, alejándome de la mirada turística, aunque, al final, reconozco que me salieron muchas postales, quizás porque fotografiamos lo que vemos, los libros que leemos y hasta la música que escuchamos, por eso, tal vez, acabaron saliendo a relucir mis años en el mundo del Turismo. Pero las fotografías que expones son muy distintas a las que encontramos en las postales. Por supuesto. Son muy diferentes. Se trata de la belleza que yo observo, pero no dejan de ser las postales que compraría una turista como yo.

- ¿Cómo las calificarías?

- El género es evidentemente documental. Es fotografía de calle, que es la que más me gusta. Resulta curioso que, cuando salimos de viaje, vamos con los ojos abiertos disfrutando de lo que vemos y esperando, con la ingenuidad de un niño, que algo nos sorprenda. Sin embargo, raras veces nos detenemos a observar lo cotidiano, lo que nos rodea en nuestro día a día. Esta serie la he hecho en lugares que me son próximos. Hay fotografías sacadas en la feria de Jauro [una barriada de Antas], en una tienda de electrodomésticos cercana a mi casa y en los cochecitos de choque. Confieso que fue apasionante. Yo salía un día cualquiera a la calle con la ilusión de encontrar una foto que me llenase.

- ¿Por qué el título 'Almería nada que ver'?

- El título fue fruto feliz del azar. Se me ocurrió viendo el cartel de una campaña del Patronato de Turismo de Diputación cuya consigna era 'Almería, mucho que ver', que se veía destacado sobre una foto de la iglesia que hay en las salinas de Cabo de Gata, que, por cierto, da la impresión de que para los publicistas no existe otra imagen de Almería. Tuve muy claro que mi intención era justamente todo lo contrario. Y de ahí salió 'Almería, nada que ver'. Me gustó la variedad de mensajes que encierra esa expresión, desde que Almería es diferente y no tiene nada que ver con el resto de lugares del mundo, o, simplemente, que mi Almería no tiene nada que ver con la que veo en las fotos que se suelen hacer para promocionarla, esas que mienten sobre la ciudad y la provincia al ofrecer una imagen sesgada en exceso.

- ¿Algún referente en el que mirarte en el mundo de la fotografía?

- Carlos Pérez Siquier. Cuando coincidimos siempre me pregunta mi nombre y, cuando se lo digo, me responde 'Leonor, qué nombre más bonito', lo que me daba a pensar que nunca se acordaba de mí, pero un día me dijo que no conseguía recordar mi nombre, pero conocía mis fotos, lo que supuso un halago mayúsculo para mí.