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«A Pulpí le faltan colegios y le sobran chapuzas»


Niños de infantil reciben una clase en el CPR San Miguel de San Juan de los Terreros.

ALMERÍA HOY / 13·11·2018

Esta semana, padres de alumnos de Pulpí, junto con el alcalde de la localidad, se han concentrado por la situación educativa del municipio. Clases en los pasillos; colegios en los que no cabe un crío más; alumnos que derivan a otros centros por falta de plazas y les niegan el derecho al transporte porque no acuden al que tienen asignado, aunque sea forzados… La paciencia de los padres y del Ayuntamiento ya se ha colmado. Como dice el teniente de alcalde, “parece que en Sevilla no se han enterado de lo que ha crecido Pulpí en los últimos años”.

“La Junta no ha asimilado el crecimiento que ha experimentado Pulpí en los últimos años –dice el teniente de alcalde y concejal de Cultura Juan Bautista López (PP)-. En sólo una década han venido muchas familias jóvenes a trabajar y buscarse la vida en nuestro pueblo, hasta el punto de doblar la población, sin embargo, Educación no ha invertido ni un solo euro en todo este tiempo, y la situación que se vive en los centros es hoy más cercana al tercer mundo que a la que disfruta un país de la Unión Europea. Y es que a Pulpí le faltan colegios y sobran chapuzas”.

“Hoy nos encontramos con que los niños de San Juan de los Terreros se ven obligados a recibir clases en el pasillo porque no hay bastantes aulas. El colegio cuenta con cien alumnos, pero sin espacio suficiente para ser atendidos con la dignidad que merecen”, añade el edil.

“Hace dos años, para duplicar el número de clases, a algún portento de la Delegación se le ocurrió dividir en dos las que ya había por medio de un tabique. El año pasado se dieron cuenta de que los niños estaban hacinados en esas habitaciones ridículas y querían tirar la pared que habían levantado un año antes, pero los padres se negaron a que lo hicieran y ser cómplices de esa tomadura de pelo”.

“Nosotros –recuerda López- nos alineamos con ellos porque eso no era la solución al problema del centro. De hecho, como ya he señalado, hoy se están impartiendo clases en el pasillo por falta de aulas. Tanto los padres de los alumnos como el equipo de gobierno estamos convencidos de que lo que necesitan Terreros y Pulpí son colegios nuevos, no una chapuza más”. Sin embargo, ése no es el único problema que sufre, a juicio del teniente de alcalde, la enseñanza en tierras pulpileñas.

“Como la Delegación ha decidido suprimir líneas de transporte escolar, supongo que para ahorrar dinero, han declarado, de momento, algunas paradas ‘a extinguir’. Eso significa que no conceden el derecho a usarlas a nuevos usuarios. De esa manera, nos encontramos todas las mañanas con la esperpéntica situación de que un niño de sexto de primaria, con doce años, puede subir al autobús porque tiene ese derecho consolidado con anterioridad, mientras que su hermano de tres tiene que limitarse a saludarlo con la mano mientras su padre o su madre lo llevan en coche”.


Y SIN TRANSPORTE

“Por otra parte, la situación que viven los niños y las familias de La Fuente no se le ocurre al guionista de series de enredo con la mente más calenturienta. A los críos de infantil, que tienen de tres a cinco años, no les dan plaza en el colegio Federico García Lorca, que está en esa barriada, porque está saturado y no cabe ni uno más en aulas que contienen ya a 27. Entonces los mandan al Emilio Zurano, en Pulpí, pero, al mismo tiempo, les niegan el derecho al transporte escolar porque este centro está a dos kilómetros de la parada y, además, no es el que tienen asignado”.

“Un auténtico disparate –insiste el concejal de Cultura- si tenemos en cuenta que sí le reconocen ese derecho al transporte escolar gratuito para el mismo trayecto a los alumnos de secundaria”. “¿Dónde está el sentido común? –se pregunta Juan Bautista López- ¿está más capacitado para recorrer dos kilómetros un niño de tres años que un muchacho de 18?”

“No obstante, lo peor, con ser fuerte la situación, es la falta de respuestas que uno encuentra cuando intenta buscar solución a estos problemas acudiendo a la administración competente, que es la Junta de Andalucía”. “Yo llamo a la delegada y nunca tengo la suerte de encontrarla. Le dejo recados en la Delegación, pero ella nunca devuelve las llamadas a pesar de ser la responsable de la Educación en Almería”, lamenta el teniente alcalde de Pulpí, no sin cierta amarga ironía.

“Y no sólo yo llamo a la puerta de la Delegación. Los Consejos escolares, en los que está representada toda la comunidad educativa del pueblo, tanto el profesorado como las asociaciones de padres de alumnos y el propio Ayuntamiento, también han enviado escritos expresando la problemática de los centros, sin embargo, Educación no mueve un dedo”.

“Mientras tanto –señala el edil popular-, uno asiste entre incrédulo y furioso al espectáculo que ofrece una y otra vez la Junta mostrando lo bien que están la Sanidad y la Educación en Andalucía, pero la realidad que se encuentran las familias trabajadoras que vienen a Pulpí para buscarse la vida es la que todos sufrimos día a día”.

“Ahora –indica López-, no sé si es porque se aproximan las elecciones, la delegada nos dice que va a intentar que el año que viene se amplíe el colegio de San Juan de los Terreros, pero eso es sólo uno de los problemas que acumula Educación en Pulpí”.

Y el teniente de alcalde concluye enumerando los problemas que soporta el municipio en esa materia: “En el pueblo hace falta un nuevo colegio; el de La Fuente está saturado, pese a que amontonan a 27 niños por aula; a muchos niños se les niega el derecho al transporte escolar por motivos arbitrarios y los alumnos de los colegios de las barriadas no tienen derecho a comedor porque están categorizados como escuelas rurales. Ésa es la realidad de la Educación en Andalucía. Lo demás es pura ficción”.