Funcionan los servicios mínimos a un 60%
ALMERÍA HOY / 20·10·2026
La ciudad de Almería ha comenzado una huelga indefinida en el servicio de autobús urbano. La protesta, convocada por la plantilla ante el agotamiento de las vías de diálogo, registró un respaldo del 100% por parte de los 190 empleados de la compañía en su primer día. Durante la mañana, las acciones de protesta incluyeron el corte parcial de tráfico en la parada céntrica de La Salle.
El conflicto se recrudeció tras concluir sin acuerdo la reunión de conciliación en el SERCLA, cita a la que el Ayuntamiento de Almería optó por no acogerse. El comité de empresa ha señalado la ausencia de la representación municipal como un factor determinante en el bloqueo de las negociaciones, al considerar al Consistorio una parte fundamental para atajar las carencias del servicio.
En cuanto a la operatividad del transporte, la ley establece un 50% de servicios mínimos. Sin embargo, en la práctica circula cerca del 60% de los vehículos debido a que las líneas que cuentan con un único autobús asignado deben prestar servicio íntegro para evitar dejar incomunicadas a ciertas zonas de la capital.
Los representantes sindicales justifican la medida de fuerza en la sobrecarga laboral que sufren los trabajadores. Denuncian un incremento sostenido del tráfico y del volumen de pasajeros, combinado con tiempos de recorrido ajustados y rutas obsoletas que dificultan el cumplimiento de los horarios y limitan incluso los descansos básicos durante las jornadas.
A las demandas de actualización de trayectos y ampliación de flota se suma una reivindicación económica y laboral con más de un cuarto de siglo de recorrido. Los empleados exigen atajar las diferencias salariales entre trabajadores que desempeñan las mismas funciones, una disparidad que arranca tras la disolución de la antigua Empresa Municipal del Transporte (EMT) y que se ha ido acentuando con el paso de los años. Sin nuevos encuentros programados con la empresa concesionaria ni con el Ayuntamiento, el servicio se mantiene bajo una situación de paralización e incertidumbre.
El conflicto se recrudeció tras concluir sin acuerdo la reunión de conciliación en el SERCLA, cita a la que el Ayuntamiento de Almería optó por no acogerse. El comité de empresa ha señalado la ausencia de la representación municipal como un factor determinante en el bloqueo de las negociaciones, al considerar al Consistorio una parte fundamental para atajar las carencias del servicio.
En cuanto a la operatividad del transporte, la ley establece un 50% de servicios mínimos. Sin embargo, en la práctica circula cerca del 60% de los vehículos debido a que las líneas que cuentan con un único autobús asignado deben prestar servicio íntegro para evitar dejar incomunicadas a ciertas zonas de la capital.
Los representantes sindicales justifican la medida de fuerza en la sobrecarga laboral que sufren los trabajadores. Denuncian un incremento sostenido del tráfico y del volumen de pasajeros, combinado con tiempos de recorrido ajustados y rutas obsoletas que dificultan el cumplimiento de los horarios y limitan incluso los descansos básicos durante las jornadas.
A las demandas de actualización de trayectos y ampliación de flota se suma una reivindicación económica y laboral con más de un cuarto de siglo de recorrido. Los empleados exigen atajar las diferencias salariales entre trabajadores que desempeñan las mismas funciones, una disparidad que arranca tras la disolución de la antigua Empresa Municipal del Transporte (EMT) y que se ha ido acentuando con el paso de los años. Sin nuevos encuentros programados con la empresa concesionaria ni con el Ayuntamiento, el servicio se mantiene bajo una situación de paralización e incertidumbre.

