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PASEO ABAJO/Juan Torrijos
La calle está preocupada ante lo que se anuncia como una paralización de los jueces durante la campaña ante los casos de corrupción que apuntan al Psoe. La gente no lo entiende, y se comprende. Esa actuación de los jueces ante los políticos y sus partidos, que ya se ha producido en otras ocasiones, nunca ha beneficiado a los ciudadanos particulares. Hay voces que defienden que durante los quince días de campaña las imputaciones a los partidos pueden beneficiar o perjudicar a los imputados. Si al final es inocente, se le ha perjudicado, y si es culpable se ha cumplido la ley.
Si no surge esa imputación, si los jueces deciden dilatar sus decisiones por la campaña, lo que se podría llamar una huelga de la justicia a favor de los políticos, se le estaría quitando al ciudadano una importante y necesaria información que podría influir a la hora de decidir su voto. Hablamos de la campaña, de esos quince días en la que los políticos se dedican a contar mentiras, a ofrecer promesas que nunca van a cumplir, y lo hemos visto y comprobado en los últimos años y distintos presidentes que nos han gobernado.
No entiendo ni esos quince días de privilegio para los partidos, lo siento, puedo entender y respeto que ustedes piensen lo contrario, pero lo que me parecería de juzgado de guardia es que a falta de casi dos meses se estuviera protegiendo, desde ya, la vida corrupta de un partido (el que sea), y sus militantes desde los distintos estamentos de la justicia española. Lo que viene haciendo la fiscalía de Pedro Sánchez y del Psoe se entiende, ellos están en la labor de defender a la esposa, al hermano, al partido, a las cloacas, a los corruptos, a los chantajistas y a todos aquellos que han metido la mano en el dinero público. Lo de la abogacía del estado se entiende menos. Pero lleva, presuntamente, el mismo camino que la fiscalía. Todo sea por defender al estado, y lo mismo lo hace con buena intención, ante ese estado que representa Pedro Sánchez y su furibunda cuadrilla.
¿Se va a salvar algún sector de la sociedad del incendio que este Nerón madrileño ha iniciado en España? Mucho me temo que, si llega el cambio político, ese que parte de esta sociedad anhela, se va a llevar una gran decepción. Ya nos ocurrió con Rajoy y Montoro, ¿recuerdan? Pues va a ser más complicado todavía cambiarle las sábanas a este país, lleva demasiado tiempo durmiendo con las de Sánchez, y nadie quiere perder el tufillo de los beneficios conseguidos entre las mismas y que se pueden perder si otros, con cierta ambición y ganas de hacer las cosas bien, llegan en el poder y las cambian. ¿Las cambiaran?
Si no surge esa imputación, si los jueces deciden dilatar sus decisiones por la campaña, lo que se podría llamar una huelga de la justicia a favor de los políticos, se le estaría quitando al ciudadano una importante y necesaria información que podría influir a la hora de decidir su voto. Hablamos de la campaña, de esos quince días en la que los políticos se dedican a contar mentiras, a ofrecer promesas que nunca van a cumplir, y lo hemos visto y comprobado en los últimos años y distintos presidentes que nos han gobernado.
No entiendo ni esos quince días de privilegio para los partidos, lo siento, puedo entender y respeto que ustedes piensen lo contrario, pero lo que me parecería de juzgado de guardia es que a falta de casi dos meses se estuviera protegiendo, desde ya, la vida corrupta de un partido (el que sea), y sus militantes desde los distintos estamentos de la justicia española. Lo que viene haciendo la fiscalía de Pedro Sánchez y del Psoe se entiende, ellos están en la labor de defender a la esposa, al hermano, al partido, a las cloacas, a los corruptos, a los chantajistas y a todos aquellos que han metido la mano en el dinero público. Lo de la abogacía del estado se entiende menos. Pero lleva, presuntamente, el mismo camino que la fiscalía. Todo sea por defender al estado, y lo mismo lo hace con buena intención, ante ese estado que representa Pedro Sánchez y su furibunda cuadrilla.
¿Se va a salvar algún sector de la sociedad del incendio que este Nerón madrileño ha iniciado en España? Mucho me temo que, si llega el cambio político, ese que parte de esta sociedad anhela, se va a llevar una gran decepción. Ya nos ocurrió con Rajoy y Montoro, ¿recuerdan? Pues va a ser más complicado todavía cambiarle las sábanas a este país, lleva demasiado tiempo durmiendo con las de Sánchez, y nadie quiere perder el tufillo de los beneficios conseguidos entre las mismas y que se pueden perder si otros, con cierta ambición y ganas de hacer las cosas bien, llegan en el poder y las cambian. ¿Las cambiaran?

