La Asociación de Guardias Civiles Solidarios (AGCS) pidió autorización para usar detectores de metales en una nueva batida masiva de Lucía, desaparecida el 22 de octubre de 2016
ALMERÍA HOY / 21·10·2026
El cronista oficial de Turre, Juan Grima, considera “inmoral” que la Delegación territorial de Cultura en Almería retrase una nueva búsqueda de Lucía, la mujer desaparecida el 22 de octubre de 2016 en la barriada turrera de Royo Morera.
Así lo expresa Grima en el audio de ACTUALIDAD ALMANZORA, que puede escuchar aquí.
Porque Cultura no ha respondido aún a la petición de la Asociación de Guardias Civiles Solidarios (AGCS) de autorización para usar detectores de metales en una nueva batida masiva para encontrar los restos de Lucía a través de los pendientes y anillos que llevaba en el momento de su desaparición.
La petición fue registrada hace un año en la Delegación del Gobierno, y la última noticia que tiene AGCS, antes de las pasadas elecciones autonómicas, es que el expediente había sido trasladado a Cultura, que aún no ha contestado.
“Es una barrabasada más de Cultura, que no se preocupa por la gente ni por el patrimonio. No hace nada”, concluye el cronista aludiendo a la falta de respuestas a sus preguntas sobre el riesgo de construcción de 24 apartamentos sobre una parte del yacimiento fenicio de Baria.
Lucía tenía 78 años el día en que fue vista por última vez, el 22 de octubre de 2016. Medía 1,50, pesaba alrededor de 60 kilos y llevaba un vestido azul, estampado con flores blancas, y zapatillas. En los días inmediatos a su desaparición fue objeto de incontables búsquedas masivas. Después se han realizado otras cuatro a lo largo de estos diez años, quedando pendiente una quinta promovida por AGCS, en la que se han comprometido a colaborar numerosos expertos en búsqueda y rescate de desaparecidos.
Así lo expresa Grima en el audio de ACTUALIDAD ALMANZORA, que puede escuchar aquí.
Porque Cultura no ha respondido aún a la petición de la Asociación de Guardias Civiles Solidarios (AGCS) de autorización para usar detectores de metales en una nueva batida masiva para encontrar los restos de Lucía a través de los pendientes y anillos que llevaba en el momento de su desaparición.
La petición fue registrada hace un año en la Delegación del Gobierno, y la última noticia que tiene AGCS, antes de las pasadas elecciones autonómicas, es que el expediente había sido trasladado a Cultura, que aún no ha contestado.
“Es una barrabasada más de Cultura, que no se preocupa por la gente ni por el patrimonio. No hace nada”, concluye el cronista aludiendo a la falta de respuestas a sus preguntas sobre el riesgo de construcción de 24 apartamentos sobre una parte del yacimiento fenicio de Baria.
Lucía tenía 78 años el día en que fue vista por última vez, el 22 de octubre de 2016. Medía 1,50, pesaba alrededor de 60 kilos y llevaba un vestido azul, estampado con flores blancas, y zapatillas. En los días inmediatos a su desaparición fue objeto de incontables búsquedas masivas. Después se han realizado otras cuatro a lo largo de estos diez años, quedando pendiente una quinta promovida por AGCS, en la que se han comprometido a colaborar numerosos expertos en búsqueda y rescate de desaparecidos.

