ALMERÍA HOY / 20·10·2026
Agentes de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional en Almería han detenido a tres varones de nacionalidad argelina por presuntos delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros. Los arrestos se enmarcan en tres operaciones independientes centradas en el transporte clandestino de personas desde Argelia hacia la costa almeriense en embarcaciones precarias.
Las intervenciones policiales están vinculadas a tres pateras localizadas entre los días 16 y 23 de septiembre en las zonas de San José, Rodalquilar y Carboneras.
En el conjunto de las tres embarcaciones viajaban 27 personas, entre las que se contabilizaban tres menores de edad. A su llegada a tierra, los ocupantes recibieron asistencia de Cruz Roja y posteriormente fueron trasladados al Centro de Atención Temporal de Extranjeros de Almería para realizar los trámites correspondientes.
La primera actuación se saldó con la detención del presunto patrón de una embarcación en la que viajaban seis personas. Según la investigación, el arrestado se encarga de pilotar, mantener el rumbo y repostar la patera durante una travesía que se prolongó durante aproximadamente once horas. Los migrantes habrían abonado sumas de entre 3.000 y 6.000 euros por el trayecto.
En la segunda operación se arrestó a otro varón relacionado con una embarcación en la que viajaban diez personas, ocho adultos y dos menores. La patera alcanzó la costa tras agotar por completo el combustible, lo que obligó a los ocupantes a remar utilizando restos de bidones para llegar a tierra. Durante el trayecto, dos de los viajeros sufrieron quemaduras químicas de segundo grado debido al contacto prolongado con una mezcla de agua de mar y gasolina.
La tercera investigación permitió la detención del responsable de una patera con once ocupantes a bordo, entre ellos un menor. La travesía duró cerca de 36 horas y estuvo marcada por momentos de grave peligro, ya que la embarcación comenzó a inundarse y los pasajeros tuvieron que achicar agua con botellas de plástico. La investigación señala que los migrantes, que habrían pagado en torno a 4.900 euros por el viaje, recibieron amenazas por parte del patrón durante el trayecto.
Las tres embarcaciones empleadas eran rígidas y de escasa potencia, sin reunir las condiciones mínimas de seguridad ni habitabilidad para completar travesías de esta duración con ese volumen de pasajeros. Ninguna contaba con chalecos salvavidas, equipos de comunicación, luces de señalización, agua ni víveres. Debido a su mal estado, las embarcaciones no pudieron ser remolcadas tras el rescate, quedando una de ellas a la deriva y produciéndose el hundimiento de otra.
Los tres detenidos han sido puestos a disposición judicial y se ha decretado su ingreso en prisión provisional. Las diligencias del caso se han remitido a las plazas 5 y 6 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Almería.
En el conjunto de las tres embarcaciones viajaban 27 personas, entre las que se contabilizaban tres menores de edad. A su llegada a tierra, los ocupantes recibieron asistencia de Cruz Roja y posteriormente fueron trasladados al Centro de Atención Temporal de Extranjeros de Almería para realizar los trámites correspondientes.
La primera actuación se saldó con la detención del presunto patrón de una embarcación en la que viajaban seis personas. Según la investigación, el arrestado se encarga de pilotar, mantener el rumbo y repostar la patera durante una travesía que se prolongó durante aproximadamente once horas. Los migrantes habrían abonado sumas de entre 3.000 y 6.000 euros por el trayecto.
En la segunda operación se arrestó a otro varón relacionado con una embarcación en la que viajaban diez personas, ocho adultos y dos menores. La patera alcanzó la costa tras agotar por completo el combustible, lo que obligó a los ocupantes a remar utilizando restos de bidones para llegar a tierra. Durante el trayecto, dos de los viajeros sufrieron quemaduras químicas de segundo grado debido al contacto prolongado con una mezcla de agua de mar y gasolina.
La tercera investigación permitió la detención del responsable de una patera con once ocupantes a bordo, entre ellos un menor. La travesía duró cerca de 36 horas y estuvo marcada por momentos de grave peligro, ya que la embarcación comenzó a inundarse y los pasajeros tuvieron que achicar agua con botellas de plástico. La investigación señala que los migrantes, que habrían pagado en torno a 4.900 euros por el viaje, recibieron amenazas por parte del patrón durante el trayecto.
Las tres embarcaciones empleadas eran rígidas y de escasa potencia, sin reunir las condiciones mínimas de seguridad ni habitabilidad para completar travesías de esta duración con ese volumen de pasajeros. Ninguna contaba con chalecos salvavidas, equipos de comunicación, luces de señalización, agua ni víveres. Debido a su mal estado, las embarcaciones no pudieron ser remolcadas tras el rescate, quedando una de ellas a la deriva y produciéndose el hundimiento de otra.
Los tres detenidos han sido puestos a disposición judicial y se ha decretado su ingreso en prisión provisional. Las diligencias del caso se han remitido a las plazas 5 y 6 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Almería.

