ALMERÍA HOY / 15·10·2026
Un plan de choque urgente ante la expansión implacable del Thrips parvispinus, insecto que está arrasando las explotaciones hortícolas de Almería y Granada. Eso es lo que la Junta Directiva de COEXPHAL aprobó por unanimidad el 13 de octubre y presentó esta misma mañana a la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía. La patronal almeriense ha dejado claro que el escenario actual requiere firmeza y rapidez por parte de las administraciones, los productores, los semilleros, las comercializadoras y la industria auxiliar.
La Asociación de Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas de Almería sostiene que la magnitud del problema exige abandonar las meras sugerencias y dar el paso hacia regulaciones de obligado cumplimiento para rebajar la presencia del parásito y asegurar el futuro económico del sector en el sudeste de la Península.
Dentro del conjunto de propuestas, COEXPHAL subraya la necesidad de ejecutar un «barrido cero» de deshechos del campo, focalizado en cauces, vías rurales y entornos limítrofes a las fincas, pues actúan como focos de proliferación del patógeno.
Paralelamente, ven con buenos ojos habilitar una vía de denuncias para localizar invernaderos o tierras dejadas a su suerte, acelerando la intervención fitosanitaria.
Otras acciones planteadas abarcan la articulación de paradas biológicas ajustadas a cada zona y época, la fiscalización rigurosa de la retirada y destrucción de los restos vegetales, y el refuerzo de las pautas preventivas en todo el proceso productivo. Igualmente, la patronal recalca la relevancia de evitar el colapso operativo en las plantas de tratamiento de residuos y en los vehículos de carga durante las semanas pico, exigiendo la máxima severidad en la manipulación y traslado del material agrícola.
En el plano técnico, la batería de peticiones demanda hacer obligatorias tareas como la solarización del terreno o la lucha biológica en las plantaciones de primavera. También reclaman que las recomendaciones actuales de la Dirección General de la Producción Agraria y Ganadera adquieran rango imperativo para unificar la efectividad en la zona. Asimismo, solicitan analizar el uso excepcional de determinados tratamientos químicos.
Para aliviar el impacto financiero de la plaga, se proponen compensaciones económicas dirigidas a los agricultores que acrediten pérdidas superiores al 30 % de su cosecha.
La contención de esta plaga no puede depender en exclusiva del esfuerzo del agricultor. Garantizar la supervivencia de un pilar económico básico para el empleo y el suministro de alimentos exige la implicación directa y coordinada de todos los actores del ecosistema agroalimentario.
La Asociación de Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas de Almería sostiene que la magnitud del problema exige abandonar las meras sugerencias y dar el paso hacia regulaciones de obligado cumplimiento para rebajar la presencia del parásito y asegurar el futuro económico del sector en el sudeste de la Península.
Dentro del conjunto de propuestas, COEXPHAL subraya la necesidad de ejecutar un «barrido cero» de deshechos del campo, focalizado en cauces, vías rurales y entornos limítrofes a las fincas, pues actúan como focos de proliferación del patógeno.
Paralelamente, ven con buenos ojos habilitar una vía de denuncias para localizar invernaderos o tierras dejadas a su suerte, acelerando la intervención fitosanitaria.
Otras acciones planteadas abarcan la articulación de paradas biológicas ajustadas a cada zona y época, la fiscalización rigurosa de la retirada y destrucción de los restos vegetales, y el refuerzo de las pautas preventivas en todo el proceso productivo. Igualmente, la patronal recalca la relevancia de evitar el colapso operativo en las plantas de tratamiento de residuos y en los vehículos de carga durante las semanas pico, exigiendo la máxima severidad en la manipulación y traslado del material agrícola.
En el plano técnico, la batería de peticiones demanda hacer obligatorias tareas como la solarización del terreno o la lucha biológica en las plantaciones de primavera. También reclaman que las recomendaciones actuales de la Dirección General de la Producción Agraria y Ganadera adquieran rango imperativo para unificar la efectividad en la zona. Asimismo, solicitan analizar el uso excepcional de determinados tratamientos químicos.
Para aliviar el impacto financiero de la plaga, se proponen compensaciones económicas dirigidas a los agricultores que acrediten pérdidas superiores al 30 % de su cosecha.
La contención de esta plaga no puede depender en exclusiva del esfuerzo del agricultor. Garantizar la supervivencia de un pilar económico básico para el empleo y el suministro de alimentos exige la implicación directa y coordinada de todos los actores del ecosistema agroalimentario.

