ALMERÍA HOY / 19·10·2026
La Comisión Europea ha encendido las alarmas sobre la situación crítica que atraviesa el sector del tomate en el continente. Durante la última reunión del Grupo de Expertos de Tomate celebrada en Bruselas, el Ejecutivo comunitario advirtió de que el incremento continuado de los costes y la feroz competencia de las importaciones de Marruecos están comprometiendo la viabilidad de la actividad. Sin embargo, esta coyuntura contrasta con lo que percibe el consumidor en los supermercados, donde la cesta de la compra continúa encareciéndose sin que ese sobrecoste se traduzca en una mayor rentabilidad para los agricultores de Almería.
Según los datos difundidos por la patronal exportadora Fepex, la presión sobre los precios en origen no es un problema exclusivo de España, sino una amenaza generalizada para los Estados miembros productores. A la entrada de producto marroquí a precios competitivos se le suma una escalada inflacionaria que, según el IPC de septiembre, ha elevado el precio de las hortalizas un 18,5 % en el último mes y un 17,3 % en el último año. En el caso del tomate, el valor en salida a central ha subido un 33 % en apenas una semana, rozando una media de dos euros por kilo en Europa, una cifra récord que tampoco amortigua las pérdidas del campo.
Las causas de esta inestabilidad en el Poniente Almeriense responden a una combinación de factores económicos y climáticos
Durante la presente campaña, la producción ha caído un 2 %, mientras que los insumos esenciales se han disparado: la energía y el transporte han subido un 16 % y los embalajes y plásticos un 18 %. Desde la organización agraria COAG, Andrés Góngora atribuye parte de la responsabilidad a las grandes cadenas de distribución por trasladar sus sobrecostes al consumidor, al tiempo que señala el paulatino abandono de superficie de cultivo.
A la asfixia financiera se añade el impacto del clima extremo en las explotaciones almerienses
Las altas temperaturas de agosto dificultaron la polinización de las plantas, generando vacíos de recolección y desestabilizando los calendarios previstos, un problema que también afectará a la producción marroquí con retrasos en su cosecha. Asimismo, las condiciones meteorológicas han propiciado la proliferación inusual de plagas como el virus del rugoso, frente a la que el sector reclama más productos fitosanitarios. En este escenario de incertidumbre, ni el informe de Bruselas ni la subida de precios en el supermercado ofrecen de momento soluciones concretas para garantizar el margen de beneficio de las explotaciones almerienses.
Según los datos difundidos por la patronal exportadora Fepex, la presión sobre los precios en origen no es un problema exclusivo de España, sino una amenaza generalizada para los Estados miembros productores. A la entrada de producto marroquí a precios competitivos se le suma una escalada inflacionaria que, según el IPC de septiembre, ha elevado el precio de las hortalizas un 18,5 % en el último mes y un 17,3 % en el último año. En el caso del tomate, el valor en salida a central ha subido un 33 % en apenas una semana, rozando una media de dos euros por kilo en Europa, una cifra récord que tampoco amortigua las pérdidas del campo.
Las causas de esta inestabilidad en el Poniente Almeriense responden a una combinación de factores económicos y climáticos
Durante la presente campaña, la producción ha caído un 2 %, mientras que los insumos esenciales se han disparado: la energía y el transporte han subido un 16 % y los embalajes y plásticos un 18 %. Desde la organización agraria COAG, Andrés Góngora atribuye parte de la responsabilidad a las grandes cadenas de distribución por trasladar sus sobrecostes al consumidor, al tiempo que señala el paulatino abandono de superficie de cultivo.
A la asfixia financiera se añade el impacto del clima extremo en las explotaciones almerienses
Las altas temperaturas de agosto dificultaron la polinización de las plantas, generando vacíos de recolección y desestabilizando los calendarios previstos, un problema que también afectará a la producción marroquí con retrasos en su cosecha. Asimismo, las condiciones meteorológicas han propiciado la proliferación inusual de plagas como el virus del rugoso, frente a la que el sector reclama más productos fitosanitarios. En este escenario de incertidumbre, ni el informe de Bruselas ni la subida de precios en el supermercado ofrecen de momento soluciones concretas para garantizar el margen de beneficio de las explotaciones almerienses.

