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| Patrullera de la Guardia Civil (Archivo) |
ALMERÍA HOY / 14·09·2026
El descontento en la Guardia Civil se intensifica tras la última embestida de una narcolancha en Adra.
Las asociaciones profesionales de la Guardia Civil han mostrado su indignación tras el grave incidente registrado este domingo en aguas de Adra, donde la colisión entre una narcolancha y una patrullera de la Guardia Civil se saldó con cinco personas detenidas y varios heridos de diversa consideración, uno de ellos ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Universitario de Poniente de El Ejido.
A raíz de este suceso, la tensión ha ido en aumento y la asociación profesional Jucil ha exigido formalmente la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, así como el reconocimiento inmediato de la Guardia Civil como profesión de riesgo. Rafael Maldonado, subsecretario nacional de Relaciones Institucionales de Jucil, ha denunciado la desprotección de los agentes ante organizaciones criminales dotadas de embarcaciones de enorme potencia y dispuestas a matar para escapar, urgiendo la entrega de medios materiales adecuados, personal y protocolos específicos contra las embestidas.
Esta protesta se suma a las declaraciones realizadas por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC). Su portavoz en Almería, Víctor Vega Romero, advirtió sobre la creciente escalada de violencia provocada por la llegada de mafias internacionales al mar de Alborán y reiteró la necesidad prioritaria de declarar a la provincia como Zona de Especial Singularidad para paliar la falta de recursos en el litoral.
Las asociaciones profesionales de la Guardia Civil han mostrado su indignación tras el grave incidente registrado este domingo en aguas de Adra, donde la colisión entre una narcolancha y una patrullera de la Guardia Civil se saldó con cinco personas detenidas y varios heridos de diversa consideración, uno de ellos ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Universitario de Poniente de El Ejido.
A raíz de este suceso, la tensión ha ido en aumento y la asociación profesional Jucil ha exigido formalmente la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, así como el reconocimiento inmediato de la Guardia Civil como profesión de riesgo. Rafael Maldonado, subsecretario nacional de Relaciones Institucionales de Jucil, ha denunciado la desprotección de los agentes ante organizaciones criminales dotadas de embarcaciones de enorme potencia y dispuestas a matar para escapar, urgiendo la entrega de medios materiales adecuados, personal y protocolos específicos contra las embestidas.
Esta protesta se suma a las declaraciones realizadas por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC). Su portavoz en Almería, Víctor Vega Romero, advirtió sobre la creciente escalada de violencia provocada por la llegada de mafias internacionales al mar de Alborán y reiteró la necesidad prioritaria de declarar a la provincia como Zona de Especial Singularidad para paliar la falta de recursos en el litoral.

