Varios golpes de la Guardia Civil incauta 9.000 plantas de marihuana y detiene a 30 personas en la provincia

Los registros se han concentrado en localidades como Vícar, Roquetas, La Mojonera, Rioja, Benahadux, Huércal de Almería, Viator, Tabernas y Albox



ALMERÍA HOY / 03·06·2026

La Guardia Civil ha intervenido con fuerza en el mercado ilegal de drogas de la provincia tras efectuar 13 registros en diferentes municipios almerienses. Las intervenciones policiales se han saldado con el arresto de una treintena de personas y la incautación de un volumen considerable de sustancias estupefacientes que estaban listas para su distribución.

En concreto, los agentes han decomisado más de 9.000 plantas de marihuana, 8.000 cogollos ya preparados para la venta, una tonelada de hachís y casi un kilogramo de cocaína destinado al corte. Los registros se han concentrado en localidades como Vícar, Roquetas de Mar, La Mojonera, Rioja, Benahadux, Huércal de Almería, Viator, Tabernas y Albox.

Sofisticación en inmuebles y cuevas

Los arrestados utilizaban todo tipo de edificaciones para ocultar los cultivos intensivos de cannabis. Durante los registros, las fuerzas de seguridad han desmantelado invernaderos interiores instalados de forma clandestina en viviendas particulares, naves de polígonos industriales, cortijos rurales, construcciones aisladas e incluso en el interior de cuevas habitables.

Para mantener la producción activa durante los doce meses del año, las instalaciones contaban con un complejo entramado técnico. Los agentes han retirado centenares de lámparas de alta potencia, transformadores, aparatos de aire acondicionado, extractores de humo, filtros para camuflar el olor y cuadros eléctricos industriales.

Desmantelados un centenar de enganches de luz

La localización de estas plantaciones ha destapado también un fraude masivo a la red de energía. Con el apoyo de operarios de las compañías eléctricas, la Guardia Civil ha localizado y cortado más de cien conexiones ilegales que abastecían de electricidad de forma gratuita y oculta a los sistemas de climatización e iluminación de los cultivos.

Este tipo de manipulaciones clandestinas en el tendido eléctrico provoca picos de demanda extrema que derivan de forma habitual en apagones, bajadas de tensión y roturas en los transformadores de los barrios afectados, además de elevar de forma drástica el peligro de que se originen cortocircuitos o incendios en las viviendas colindantes.