Las banderas negras de Ecologistas en Acción en Almería: Punta Entinas en El Ejido y Quitapellejos en Palomares


Playa en Palomares y Punta Entinas (Foto: Ecologistas en Acción)

ALMERÍA HOY / 30·06·2026

El informe de Ecologistas en Acción pone el acento en la necesidad urgente de acometer la restauración ecológica de los espacios costeros para hacer frente a la degradación y urbanización del litoral del Estado español. La organización ecologista ha presentado una nueva edición de su campaña, una iniciativa que desde el año 2005 saca a la luz los casos más significativos de contaminación y mala gestión ambiental en las costas. Como es habitual, el estudio otorga un total de cuarenta y ocho banderas, asignando rigurosamente dos insignias por cada provincia costera o ciudad autónoma.

En esta edición, el informe identifica problemas recurrentes a nivel estatal como la regresión de las playas, la destrucción de humedales y sistemas dunares, la contaminación marina, la pérdida de biodiversidad y el aumento de la vulnerabilidad de los municipios frente a temporales e inundaciones. No obstante, la principal novedad de este año radica en su enfoque proactivo. Bajo el firme convencimiento de que es imprescindible trabajar por futuros deseables y un planeta habitable, la organización no se limita a la denuncia, sino que pone el acento en las soluciones y en las actuaciones de restauración necesarias para revertir los daños.

En la provincia de Almería, las dos banderas negras concedidas reflejan las dos principales problemáticas de la campaña: un punto negro de contaminación histórica y un claro ejemplo de mala gestión de las infraestructuras litorales.

Bandera negra por contaminación: la playa de Quitapellejos y el entorno de Palomares

La zona costera adyacente al área de Palomares, en el término municipal de Cuevas del Almanzora, ha recibido la bandera negra en la categoría de contaminación. El motivo específico es la persistencia de la contaminación radiactiva en la playa de Quitapellejos.

Este litoral se enfrenta en la actualidad a una doble amenaza de extrema gravedad. Por un lado, perdura la contaminación radiactiva por plutonio y americio depositada en el entorno tras el accidente nuclear de 1966, la cual todavía no ha sido descontaminada de manera íntegra. Por otro lado, la zona se encuentra amenazada por el avance de un proyecto de urbanización que implicaría la remoción de suelos contaminados. Esta alteración del terreno conlleva un elevado riesgo de dispersión de partículas radiactivas en la atmósfera y el entorno marino. Más de medio siglo después del incidente bélico, el litoral almeriense continúa expuesto a una emergencia ambiental y sanitaria que sigue sin resolverse.

Para solucionar este problema, Ecologistas en Acción exige la restauración inmediata de los aproximadamente cincuenta mil metros cuadrados de suelos afectados por el plutonio y el americio. La propuesta concreta pasa por la ejecución definitiva de la descontaminación conforme al acuerdo bilateral firmado en 2015 entre Estados Unidos y España. Esta actuación debe planificarse con plazos concretos, contar con una supervisión independiente y desarrollarse bajo una total transparencia en la difusión de los datos del Consejo de Seguridad Nuclear, asegurando la estabilización segura del área para evitar cualquier dispersión de material radiactivo. De manera paralela, la organización reclama la paralización fulminante de cualquier proyecto urbanístico en el entorno afectado.

Bandera negra por mala gestión: la playa de Punta Entinas en El Ejido

La segunda insignia negra de la provincia ha sido otorgada al municipio de El Ejido, concretamente a la playa de Punta Entinas, en el tramo limítrofe con la urbanización de Almerimar, bajo la clasificación de mala gestión ambiental.

El motivo de la denuncia es la grave regresión costera que sufren las playas de levante del Paraje y Reserva Natural de Punta Entinas-Sabinar, provocada de manera directa por los espigones del puerto deportivo de Almerimar. Estas infraestructuras artificiales alteran de forma drástica la dinámica sedimentaria litoral, interrumpiendo el transporte natural de la arena a lo largo de la costa. El resultado visible de este proceso es una playa cada vez más estrecha y degradada, lo que se traduce en una pérdida irreparable de hábitat en uno de los espacios protegidos más relevantes de Almería. La crítica se dirige también hacia la gestión deficiente de las administraciones competentes, que no han adoptado medidas correctoras efectivas a pesar de las evidencias científicas del proceso erosivo.

Las actuaciones propuestas para este espacio natural se centran en la restauración integral del sistema dunar en regresión. La solución requiere recuperar la dinámica sedimentaria alterada por las barreras del puerto deportivo, incluyendo aportaciones controladas de arena en el tramo afectado. Asimismo, el plan de restauración contempla la recuperación de la cobertura vegetal mediante la plantación de especies autóctonas psamófilas, tales como Ammophila arenaria, Elymus farctus y Sporobolus pungens. El objetivo final de la introducción de estas variedades botánicas es favorecer la fijación natural y la estabilización de los sedimentos, devolviendo al ecosistema su capacidad de autodefensa frente a la erosión costera.