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PASEO ABAJO/Juan Torrijos
Desde hace más de dos años, quizás tres, los medios que no están comprados por el oro de las cloacas, vienen hablando del escoyo de Lorca de cara a la llegada del Ave a nuestra provincia, y que no lo veíamos antes del 28, el 29 y ya veremos cuando estos pasen si llega en el 30. Recuerdo que en alguna ocasión hemos manifestado que volando va cruzar la hermosa ciudad murciana. Y al cabo de tres, o cuatro años, nos salen los empresarios diciendo que el Ave no llegará hasta el 29 o el 30. Han tardado en caerse del guindo. Qué les ocurre, el presidente de la Cámara de Comercio, lo recogía la prensa el siete de abril del actual, los plazos se estaban cumpliendo y el Ave podía estar aquí en el 28, cuando la Mesa de Tejada, ponía en duda esa fecha y los plazos de las obras. Ahora parece que ya no. Es bueno que empiecen a decirnos la verdad a los ciudadanos.
Y de los técnicos, ¿qué? Ahora nos vienen con Lorca. El informe llega un poco tarde, no creen estos señores. Lo mismo ellos, los técnicos, redactaron el informe en su momento, hace años, pero el documento fue guardado en un cajón. No debía ser momento para sacarlo a la luz. Hemos conocido a representantes de los empresarios en Almería, no digo que hayan estado vendidos al oro de las cloacas, no me atrevería, no tengo datos señor juez, pero les hemos visto comportamientos que llamaban la atención, dependiendo del color político que mandaba en Sevilla o en Madrid. No digo que estemos en una situación parecida. Pero si hace unas semanas salían diciendo que las obras iban muy bien, que se cumplían los plazos, no se entiende el cambio de postura, la nueva noticia dada a conocer sobre que no tendremos Ave hasta el 29 o el 30 ¿y si nos vamos al 31? Suena raro.
El oro de las cloacas lo dominan todo, o por lo menos lo intentan, y si para ello tienen que delinquir, no les importa, da la impresión de que nacieron para ello. Es triste llegar a la conclusión de que no nos podemos fiar de lo que nos dicen o nos cuentan sectores que deberían ser libres, pero que se convierten en siervos de ese oro que reparte la cloaca política que esté mandando en ese momento. Son las mordidas, las subvenciones, la publicidad. Cuando no, el bulo contra el juez, la guardia civil, o la muerte social de cualquiera que se atreva a enfrentarse al poder del oro de esa cloaca. Y en medio de este país vivimos. Y en medio del silencio de muchos que no se atreven a hablar, uno lo entiende, pueden perder el oro de la subvención si se decantan, si dicen la verdad, como les ocurre a los empresarios, unos meses después. Pero, más vale tarde que nunca.
Si usted se para unos segundos en las primeras páginas de la prensa escrita de nuestra provincia, el pasado 28 de este mes de mayo, se percatará de que el oro de las cloacas funciona. Y de qué manera.
Y de los técnicos, ¿qué? Ahora nos vienen con Lorca. El informe llega un poco tarde, no creen estos señores. Lo mismo ellos, los técnicos, redactaron el informe en su momento, hace años, pero el documento fue guardado en un cajón. No debía ser momento para sacarlo a la luz. Hemos conocido a representantes de los empresarios en Almería, no digo que hayan estado vendidos al oro de las cloacas, no me atrevería, no tengo datos señor juez, pero les hemos visto comportamientos que llamaban la atención, dependiendo del color político que mandaba en Sevilla o en Madrid. No digo que estemos en una situación parecida. Pero si hace unas semanas salían diciendo que las obras iban muy bien, que se cumplían los plazos, no se entiende el cambio de postura, la nueva noticia dada a conocer sobre que no tendremos Ave hasta el 29 o el 30 ¿y si nos vamos al 31? Suena raro.
El oro de las cloacas lo dominan todo, o por lo menos lo intentan, y si para ello tienen que delinquir, no les importa, da la impresión de que nacieron para ello. Es triste llegar a la conclusión de que no nos podemos fiar de lo que nos dicen o nos cuentan sectores que deberían ser libres, pero que se convierten en siervos de ese oro que reparte la cloaca política que esté mandando en ese momento. Son las mordidas, las subvenciones, la publicidad. Cuando no, el bulo contra el juez, la guardia civil, o la muerte social de cualquiera que se atreva a enfrentarse al poder del oro de esa cloaca. Y en medio de este país vivimos. Y en medio del silencio de muchos que no se atreven a hablar, uno lo entiende, pueden perder el oro de la subvención si se decantan, si dicen la verdad, como les ocurre a los empresarios, unos meses después. Pero, más vale tarde que nunca.
Si usted se para unos segundos en las primeras páginas de la prensa escrita de nuestra provincia, el pasado 28 de este mes de mayo, se percatará de que el oro de las cloacas funciona. Y de qué manera.

