Carboneras repetirá el pleno para anular la licencia de El Algarrobico por exigencia del TSJA



ALMERÍA HOY / 29·06·2026

El regidor de Carboneras, Salvador Hernández, comunicó este lunes la convocatoria inminente de una nueva sesión plenaria con el objetivo de invalidar el permiso de construcción del hotel de El Algarrobico. De este modo, descartó la utilidad de recabar más informes técnicos, un argumento que utilizaron previamente los ediles que frenaron la anterior votación.

Hernández ratificó que la administración local recibió el pasado viernes la última resolución del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. Dicho requerimiento concede un margen de 20 días laborables para revocar la autorización urbanística otorgada a la promotora Azata del Sol en el año 2003.

Frente a la orden de los magistrados, el alcalde detalló que los servicios de secretaría municipal ya preparan los trámites para organizar la comisión informativa obligatoria y fijar la fecha del nuevo pleno. El mandatario confía en que los representantes locales acaten la resolución judicial y respalden de manera definitiva la nulidad del permiso.

Al ser consultado sobre la postura de los siete concejales que impidieron el avance del expediente bajo el pretexto de requerir documentación adicional, Hernández se mostró rotundo. El alcalde subrayó que el TSJA no contempla la necesidad de emitir nuevos dictámenes para un litigio que acumula más de dos décadas de recorrido judicial y sobre el cual el tribunal se ha pronunciado con absoluta claridad.

El primer edil remarcó que el proceso ya cuenta con el aval del Consejo Consultivo de Andalucía, por lo que la directriz judicial se limita exclusivamente a la anulación de la licencia, sugiriendo que la solicitud de más informes solo busca retrasar el cumplimiento de la sentencia.

Respecto a los apercibimientos del tribunal sobre posibles sanciones económicas o responsabilidades penales en caso de desacato, Hernández aclaró que estas medidas coercitivas no le afectarían a él directamente, ya que su actuación se ciñe estrictamente a las directrices de los tribunales. El regidor concluyó señalando que su obligación reside en ejecutar los mandatos judiciales en el ámbito de sus competencias, sin que resulte posible determinar el sentido del voto individual del resto de la corporación.