Desmantelado un complejo entramado de cultivo de marihuana blindado con armas de fuego en Almería

La macrooperación de la Policía Nacional se salda con diez detenidos y la incautación de siete toneladas de sustancias estupefacientes, tres armas listas para disparar y casi 48.000 euros en efectivo en El Puche, Loma Cabrera y La Cañada



ALMERÍA HOY / 26·05·2026

Ver video de la acción policial:
Una contundente intervención de la Policía Nacional ha permitido desarticular una de las infraestructuras criminales más activas en la producción industrial y distribución de marihuana en la provincia de Almería. El operativo, desarrollado en la mañana del pasado 22 de mayo, se ha saldado con la detención de diez personas y el desmantelamiento de varios centros de cultivo de alta tecnología ocultos en inmuebles residenciales de las barriadas de El Puche, Loma Cabrera y La Cañada. A los arrestados se les imputan delitos contra la salud pública, defraudación de fluido eléctrico, pertenencia a organización criminal y tenencia ilícita de armas.

La intervención se enmarca en la quinta fase de intensificación del Plan Especial de Seguridad para el Campo de Gibraltar, un dispositivo estratégico diseñado para asfixiar las redes logísticas del narcotráfico y sus actividades delictivas conexas en el litoral andaluz. La investigación que condujo a los registros domiciliarios fue coordinada por los agentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado de la Policía Judicial, quienes iniciaron las pesquisas tras detectarse una problemática reiterada de cortes prolongados en el suministro eléctrico de las zonas afectadas.

Los servicios técnicos de las compañías energéticas habían advertido fluctuaciones severas provocadas por enganches ilegales a la red pública, un indicador inequívoco de laboratorios de cultivo interior. Durante las comprobaciones sobre el terreno, los investigadores de la Udyco localizaron varios inmuebles sospechosos debido al intenso olor característico del cannabis, el zumbido incesante de extractores industriales y el funcionamiento ininterrumpido de sistemas de climatización de gran potencia.

Vigilancia armada y control territorial

Los seguimientos policiales permitieron constatar que la red criminal no operaba de forma aislada, sino mediante una estructura coordinada de inmuebles estratégicamente ubicados. La proximidad geográfica de las viviendas facilitaba a los investigados un férreo control territorial, permitiendo labores de vigilancia recíproca y la protección de los cultivos frente a posibles robos de organizaciones rivales o ante una eventual incursión de las fuerzas de seguridad.

El carácter peligroso del grupo criminal quedó acreditado durante los registros con el hallazgo de un arsenal listo para su uso inmediato. Entre el armamento incautado destaca una pistola semiautomática de la marca Grand Power, calibre .380 Auto, que se encontraba oculta con un cartucho alojado directamente en la recámara, dispuesta para abrir fuego, junto a 36 proyectiles adicionales. Asimismo, los agentes intervinieron una pistola Glock de calibre 9 milímetros Parabellum provista de un cargador de alta capacidad y más de treinta cartuchos, además de un revólver del calibre 38 acompañado de su correspondiente munición.

La magnitud de la organización desarticulada queda reflejada en el volumen de sustancias incautadas por la Udyco, que suma casi tres toneladas de plantas de marihuana en fase de crecimiento, más de cuatro toneladas de esquejes destinados a la multiplicación del cultivo, 70 kilogramos de cogollos ya procesados y 27 kilos de hachís distribuidos en 28 placas compactas. Para sostener esta producción industrial, el grupo disponía de un entramado técnico que incluía 50 máquinas de aire acondicionado y más de 400 dispositivos especializados entre focos de alta intensidad, transformadores eléctricos, extractores y sistemas de ventilación.

Tensión táctica durante los asaltos

Dada la alta probabilidad de encontrar resistencia armada, el despliegue contó con el apoyo fundamental de la Unidad de Prevención y Reacción. Fuentes policiales confirmaron que las entradas y registros se ejecutaron de forma simultánea. Durante el asalto a uno de los inmuebles, los agentes de la UPR detectaron una situación de riesgo inminente cuando los sospechosos intentaron reaccionar ante la apertura del acceso principal. La situación fue neutralizada de inmediato gracias a la capacitación táctica de los efectivos, impidiendo que los detenidos hicieran uso de las armas disponibles.

Además de las sustancias estupefacientes y el armamento, la Policía Nacional intervino la suma de 47.890 euros en efectivo ocultos en las viviendas, fraccionados en billetes de curso legal, un vehículo de alta gama y cuatro teléfonos móviles que ya están siendo analizados por los especialistas en delincuencia tecnológica con el fin de rastrear las conexiones de la red.

Con la culminación de esta fase operativa, la Policía Nacional da por desmantelada una infraestructura de gran envergadura que garantizaba una producción estable y continuada de marihuana en el mercado negro. Tras concluirse la redacción de los atestados en la comisaría provincial, los diez arrestados fueron trasladados bajo custodia a la sede judicial de la capital, quedando a disposición de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Almería, Plaza número 6, en funciones de guardia.